TEMA 2: VALORACIÓN CLÍNICA DEL PACIENTE CON PATOLOGÍA RESPIRATORIA


2.1 SEMIOLOGÍA RESPIRATORIA

La evaluación del sistema respiratorio en un paciente en urgencias es un proceso sistemático que permite detectar precozmente signos de compromiso vital. Para enfermería, una exploración ágil, dirigida y bien interpretada es clave para activar protocolos y priorizar la atención.

 

2.1.1 Anamnesis dirigida en urgencias

La entrevista se debe centrar en síntomas guía y datos que orienten a la gravedad, en la documentación enfermera se debe de recoger información sobre:

  • Inicio y evolución: brusca (neumotórax espontáneo, TEP) o progresiva (neumonía, insuficiencia cardíaca).
  • Síntoma principal: disnea, tos, dolor torácico, esputo (cambio de coloración, hemoptisis.).
  • Factores desencadenantes: esfuerzo, reposo, exposición a tóxicos, cambios posturales.
  • Antecedentes respiratorios: asma, EPOC, fibrosis pulmonar, TEP previos.
  • Hábitos y exposición: tabaquismo, drogas inhaladas, contacto con enfermos respiratorios.
  • Signos y síntomas acompañantes: fiebre, dolor torácico, tos…
  • En pacientes con enfermedad respiratoria de base se debe documentar:
    • Medicación habitual
    • Ingresos previos
    • Ingresos en Cuidados Críticos, intubaciones, ventilaciones previas…
    • Vacunación gripal, covid
    • Neumotórax previos

 

2.1.2 Exploración física

Inspección

Frecuencia respiratoria:

  • Taquipnea: FR >20 rpm en adultos, adaptada a edad en pediatría.
  • Ejemplo: paciente con neumonía bilateral o acidosis metabólica (respiración de Kussmaul).
  • Bradipnea: FR
  • Ejemplo: sobredosis de opiáceos o lesión neurológica central.
  • Apnea: ausencia de movimientos respiratorios durante ≥10 s.
  • Ejemplo: parada cardiorrespiratoria o apnea obstructiva grave del sueño.

 

Patrones respiratorios patológicos:

  • Respiración de Kussmaul: se caracteriza por profundas excursiones ventilatorias, sobre todo inspiratorias, y suele asociarse con estados de acidosis (por ejemplo cetoacidosis diabética).
  • Cheyne–Stokes: se caracteriza por ciclos repetitivos en los que períodos de apnea alternan con un aumento progresivo de la frecuencia y profundidad respiratoria hasta un máximo, seguido por una disminución gradual que conduce a una nueva apnea. Este patrón respiratorio rítmico se observa en situaciones clínicas como la hipertensión intracraneal, encefalitis, estados de narcosis por acumulación de dióxido de carbono (hipercapnia) y, en ocasiones, en la insuficiencia cardíaca izquierda.
  • Respiración atáxica o caótica (Biot): ritmo irregular sin patrón predecible. Se asemeja a la de Cheyne-Stokes, pero es mucho más irregular y no ciclopneica. Se observa en la hipertensión intracraneal y suele ser de mal pronóstico. Ejemplo: lesión bulbar.
  • Respiración paradójica: hundimiento del abdomen o hemitórax al inspirar. Ejemplo: volet costal o fatiga muscular severa.

 

 

 

 

Estridor:

Sonido inspiratorio agudo audible incluso sin estetoscopio, causado por obstrucción de la vía aérea superior. Aparece en laringotraqueítis, anafilaxia o cuerpo extraño, y requiere actuación inmediata.

 

Uso de musculatura accesoria:

En condiciones normales, la ventilación se realiza principalmente mediante el diafragma y los músculos intercostales externos. En situaciones de distrés respiratorio, el paciente recluta musculatura accesoria (esternocleidomastoideos, escalenos, músculos pectorales) para incrementar la ventilación.

  • Tiraje supraclavicular: depresión visible en la fosa supraclavicular durante la inspiración, causada por la presión negativa generada al intentar aumentar el flujo de aire. Es típico en obstrucciones altas de la vía aérea (p. ej., laringotraqueítis, epiglotitis, estridor laríngeo) y en crisis asmáticas graves.
  • Bamboleo abdominal (respiración paradójica): movimiento asíncrono del abdomen y el tórax durante la respiración. En pediatría, es un signo de agotamiento respiratorio inminente y suele verse en bronquiolitis grave, neumonía bilateral, crisis asmáticas avanzadas. En adultos, puede presentarse en debilidad diafragmática o fatiga respiratoria avanzada (p. ej., EPOC descompensado, trauma torácico).

 

Posiciones del paciente:

  • Ortopnea: dificultad respiratoria al estar en decúbito, mejora al incorporarse. Ejemplo: edema agudo de pulmón por insuficiencia cardíaca.
  • Posición de trípode: paciente sentado, inclinado hacia delante, apoyando brazos. Ejemplo: crisis asmática grave o EPOC descompensado.
  • Decúbito lateral afectado: el paciente se tumba sobre el lado enfermo para mejorar ventilación contralateral (p. ej., neumonía unilateral).

 

Coloración de piel y mucosas:

  • Cianosis central: labios y lengua azulados (hipoxemia grave). Ejemplo: SDRA o paro respiratorio.
  • Cianosis periférica: dedos y orejas fríos y azulados (vasoconstricción, bajo gasto). Ejemplo: shock cardiogénico.

 

Otras:

  • Presencia de aleteo nasal o respiración con labios fruncidos.
  • Inspección de la pared torácica en busca de lesiones, enrojecimientos, abrasiones, heridas, cuerpos extraños, cicatrices.
  • Observar y registrar el nivel de conciencia y el grado de agitación, confusión e inquietud

 

 

Palpación

Movilidad torácica:

Es simétrica en condiciones normales.

Podemos encontrarla disminuida unilateralmente en neumotórax a tensión (hemitórax afectado apenas se expande) o derrame pleural masivo.

La movilidad paradójica, aparece por ejemplo en el volet costal donde el segmento inestable se hunde en la inspiración y protruye en la espiración.

Vibraciones vocales: frémito vocal táctil, es la vibración transmitida a través de la pared torácica cuando el paciente habla. Se palpa colocando las manos planas y simétricas sobre el tórax del paciente mientras pronuncia una frase grave y sostenida. Está aumentado en consolidaciones (neumonía) y disminuido o ausente en neumotórax o derrame.

Determinar la posición de la tráquea; desviación hacia el lado sano, por ejemplo, en neumotórax a tensión.

Enfisema subcutáneo: presencia de aire en el tejido subcutáneo, generalmente alrededor del cuello, tórax o cara, que puede originarse por rotura alveolar, neumotórax o lesión traqueal/bronquial.

Al palpar la piel se percibe un crepitar característico, similar a “papel burbuja” o crujido bajo los dedos.

La piel puede aparecer hinchada y tensa; en casos extensos, se puede diseminar por el cuello y cara.

Es un signo de neumotórax o fuga aérea, requiere evaluación inmediata y monitorización respiratoria, especialmente en urgencias.

 

 

 

Percusión

  • Sonoridad normal: tono claro pulmonar.
  • Hipersonoridad, sonido timpánico: aire excesivo (neumotórax, enfisema).
  • Tonalidad mate: contenido líquido o tejido sólido (derrame pleural, consolidación neumónica).

 

Auscultación

  • Ruidos anormales:
    • Roncus. Sonidos continuos, de tono bajo, audibles en inspiración y sobre todo en espiración, producidos por la luz bronquial e indican obstrucción de la vía aérea (espasmo, moco, edema). Si no se modifican con la tos y son localizados son indicativos de neoplasia o cuerpo extraño.
    • Sibilantes. Sonidos musicales de timbre alto, audibles sobre todo en espiración, de base patogénica similar a los roncus, si bien aquí el espasmo y la broncoconstricción reactiva son predominantes. Se dan en el asma y síndrome de hiperreactividad bronquial.
    • Crepitantes. Ruidos discontinuos, no musicales, de carácter crujiente (semejante a la fricción de papel fino entre los dedos). Generalmente aparece en inspiración y se deben a la apertura repentina de pequeñas vías aéreas y alvéolos que estaban colapsados o llenos de líquido o moco, Se asocian a condiciones que producen consolidación pulmonar (neumonía) o edema alveolar.

 

  • Roces pleurales. Sonidos superficiales de roce crujiente (roce seda o cuero), audibles en inspiración y espiración y que no se modifican con la tos. Se deben al deslizamiento de las hojas pleurales por inflamación de un exudado fibroso.
  • Soplo tubárico. Se ausculta en áreas del pulmón donde el parénquima está consolidado, es decir, donde el tejido pulmonar, que normalmente contiene aire, está lleno de líquido, células inflamatorias o exudado. Suena parecido a un ruido bronquial, más intenso, áspero y metálico que el murmullo vesicular normal. Típico de neumonía lobar.
  • Ausencia total de ruidos: indicativo de derrame pleural o neumotórax.

 

Signos de gravedad a detectar

  • FR >30 rpm o
  • Saturación O₂ <90% con oxigenoterapia.
  • Uso intenso de musculatura accesoria.
  • Alteración del nivel de conciencia (agitación, confusión, etc.).
  • Pausas respiratorias o apnea.
  • Dificultad para hablar.
  • Asimetría torácica.
  • Presencia de enfisema subcutáneo.

 

2.2 SIGNOS Y SÍNTOMAS CLAVES EN URGENCIAS

En el ámbito de urgencias, la identificación rápida y precisa de los signos y síntomas respiratorios es fundamental para priorizar la atención y activar intervenciones inmediatas que pueden marcar la diferencia en el pronóstico del paciente. El personal de enfermería juega un papel clave en la detección precoz y comunicación efectiva de estos hallazgos al equipo médico.

  • Disnea:

Sensación subjetiva de dificultad respiratoria, puede variar desde leve hasta severa. La intensidad y el tipo (de esfuerzo, de reposo, paroxística nocturna) orientan sobre la gravedad y posible causa. Es uno de los síntomas más frecuentes en urgencias respiratorias. Es importante investigar cuándo se presenta la disnea y en qué posición.

 

La disnea paroxística nocturna es la aparición súbita de disnea que ocurre por la noche durante el sueño. Los pacientes se ven presa, de repente, de una sensación intensa de sofocamiento. Se incorporan frenéticamente y es característico que abran las ventanas para que “entre el aire”. La disnea mejora al adoptar la posición vertical. Es unsigno de congestión pulmonar y de mal control de la insuficiencia cardíaca, muy frecuente en insuficiencia cardíaca izquierda (casi patognomónica si se acompaña de ortopnea y edemas).

 

La ortopnea es la dificultad para respirar en posición de decúbito supino. Los pacientes necesitan dos o más almohadas para respirar cómodamente. Son posibles causas de ortopnea la Insuficiencia cardíaca congestiva o la valvulopatía mitral.

 

La platipnea es un síntoma infrecuente de dificultad para respirar en sedestación, está muy específicamente asociada a la presencia deshunts derecha-izquierda (cardíacos o intrapulmonares), como en síndrome hepatopulmonar, foramen oval permeable o comunicación interauricular o fístulas arteriovenosas pulmonares. se alivia al adoptar una posición de decúbito.

La trepopnea es un trastorno en el cual los pacientes se sienten más cómodos respirando en posición de decúbito lateral. Puede presentarse en casos de ICC o derrame pleural.

  • Dolor torácico:

Aunque puede estar asociado a causas cardíacas, en urgencias respiratorias sugiere patologías como neumotórax, embolia pulmonar, o infecciones pleurales.

  • Tos:

Es un síntoma frecuente que puede ser productiva o seca. La presencia de esputo purulento o hemoptisis aporta información diagnóstica sobre infección o lesiones vasculares.

 

SIGNOS

  • Frecuencia respiratoria alterada:
    • La taquipnea (frecuencia respiratoria superior a 30 respiraciones/min) es un signo precoz de insuficiencia respiratoria, aunque no puede descartarse su origen funcional. La bradipnea o apnea pueden indicar un deterioro avanzado. 
    • Aparición de patrones respiratorios no fisiológicos descritos anteriormente, como la respiración de Kussmaul, Cheyne-Stokes o la respiración de Biot).
    • Uso de musculatura accesoria: Retracciones supraclaviculares, intercostales y subcostales evidencian trabajo respiratorio aumentado. En niños, el bamboleo abdominal (movimiento paradójico) es signo de agotamiento respiratorio inminente. El tiraje supraclavicular: Indica dificultad significativa en la entrada de aire, asociado a patologías obstructivas o restrictivas severas.
    • Cianosis: Coloración azulada de piel y mucosas, signo de hipoxemia grave.
    • Alteraciones en la movilidad torácica: Asimetrías o movimientos paradójicos (como en el síndrome de tórax inestable o volet costal) requieren atención inmediata.
    • Ruidos respiratorios anormales en la auscultación: Crepitantes, sibilancias, roncus o soplos tubáricos aportan datos sobre el estado del parénquima pulmonar y las vías aéreas.
    • Alteración del estado de conciencia: Puede ser consecuencia de hipoxia o hipercapnia y requiere intervención urgente.
    • Signos hemodinámicos asociados: Taquicardia, hipotensión o uso de vasopresores indican compromiso sistémico que agrava el cuadro respiratorio.

 

 

Tabla 1. Patología respiratoria y tipo de disnea de presentación

 

2.3 ENFOQUE ABCDE EN PATOLOGÍA RESPIRATORIA

El método ABCDE es una herramienta estructurada para la valoración y manejo rápido y eficaz del paciente crítico. En urgencias respiratorias, permite identificar y tratar las amenazas vitales de forma sistemática.

 

A: Vía aérea (Airway)

  • Objetivo: Garantizar que la vía aérea esté permeable y libre de obstrucción.
  • Patologías frecuentes: Obstrucción por cuerpo extraño, edema de glotis, laringotraqueítis, anafilaxia, broncoespasmo severo.
  • Signos: Estridor, dificultad para hablar o respirar, cianosis, uso de musculatura accesoria, tiraje supraclavicular, babeo, cambio en la voz.
  • Actuación enfermería:
    • Evaluar permeabilidad: Verificar si el paciente puede hablar o toser.
    • Posicionar la cabeza para mantener la vía aérea abierta (maniobra frente-mentón o tracción mandíbular sin paciente con disminución del nivel de conciencia).
    • Retirar cuerpos extraños visibles o aplicar maniobra de Heimlich si hay obstrucción.
    • Preparar material para aspiración y para soporte avanzado de vía aérea.
    • Administrar oxígeno y alertar al equipo médico para posible intubación o VMNI.

 

Ejemplo clínico: Niño con laringotraqueítis presenta estridor inspiratorio, dificultad para respirar y cianosis; se coloca en posición cómoda, se administra oxígeno y se prepara para intubación si empeora.

 

B: Respiración (Breathing)

  • Objetivo: Evaluar y asegurar una ventilación eficaz.
  • Patologías frecuentes: Asma grave, neumotórax a tensión, neumonía, insuficiencia respiratoria aguda.
  • Signos: Taquipnea, cianosis, uso de musculatura accesoria, disminución o ausencia de murmullo vesicular, crepitantes o sibilancias, patrón respiratorio anormal.
  • Actuación enfermería:
    • Monitorizar saturación de oxígeno con pulsioximetría.
    • Administrar oxígeno según necesidad y protocolo.
    • Preparar y colaborar en técnicas de ventilación no invasiva o invasiva.
    • Observar movilidad torácica y sonidos respiratorios, identificar signos de neumotórax (disminución murmullo, desviación traqueal), identificar presencia de enfisema subcutáneo.

 

Ayudar en la colocación de dispositivos como cánulas nasales, mascarillas o CPAP, ayudar si drenaje torácico urgente necesario.

 

Ejemplos clínicos:

Paciente adulto con exacerbación de EPOC presenta taquipnea y saturación de 85%; se inicia oxigenoterapia con mascarilla y se valora VMNI.

Paciente adulto con traumatismo torácico que presenta dificultad respiratoria, desviación traqueal hacia la izquierda, hipofonesis pulmonar derecha con hiperresonacia a la percusión y enfisema subcutáneo, se inicia oxigenoterapia y preparación para drenaje torácico emergente ante neumotórax a tensión.

 

C: Circulación (Circulation)

  • Objetivo: Valorar la perfusión y circulación sanguínea.
  • Patologías relacionadas: Tromboembolismo pulmonar (TEP), shock séptico por neumonía, edema agudo de pulmón.
  • Signos: Taquicardia, hipotensión, piel pálida o livedo reticularis, relleno capilar enlentecido >2 segundos), cianosis acra o central.
  • Actuación enfermería:
    • Monitorizar constantes vitales (frecuencia cardíaca, presión arterial).
    • Colocar vías venosas para administración rápida de líquidos y medicación.
    • Preparar material para administración de vasopresores si es necesario.
    • Controlar balance hídrico y signos de edema.

 

Ejemplo clínico:

Paciente con sospecha de TEP presenta taquicardia y presión arterial baja; se monitoriza estrechamente y se administra soporte circulatorio según indicación médica.

 

D: Discapacidad (Disability)

  • Objetivo: Evaluar el estado neurológico para detectar hipoxia cerebral o complicaciones.
  • Patologías relacionadas: Hipoxia severa, intoxicación, alteraciones metabólicas asociadas.
  • Signos: Alteración del nivel de conciencia, confusión, somnolencia, agitación, pupilas anormales.
  • Actuación enfermería:
    • Valorar escala de Glasgow.
    • Monitorizar signos vitales y saturación de oxígeno.
    • Preparar para medidas avanzadas si hay deterioro (intubación).
    • Mantener vía aérea permeable y prevenir aspiración.

 

Ejemplo clínico: Paciente con insuficiencia respiratoria grave presenta somnolencia progresiva y caída del Glasgow a 10; se intensifica monitorización y se avisa a médico.

 

E: Exposición (Exposure)

  • Objetivo: Inspeccionar completamente al paciente para detectar signos adicionales.
  • Aspectos importantes: Palidez, cianosis periférica, heridas, signos de trauma torácico, uso excesivo de músculos accesorios, presencia de edema o rash alérgico.

 

 

Tabla 2. Manifestaciones clínicas de la insuficiencia respiratoria por sistemas

  • Actuación enfermería:
    • Desvestir con cuidado para evaluar completamente sin perder calor.
    • Controlar temperatura corporal.
    • Observar piel y mucosas.
    • Valorar signos de infecciones o alergias que puedan afectar respiración.

 

Ejemplo clínico: Paciente con edema de glotis por reacción alérgica presenta inflamación visible, urticaria y dificultad respiratoria.

 

 

 

Resumen y Rol Enfermero

 

 

2.4 ESCALAS DE USO FRECUENTE

En los servicios de urgencias, la patología respiratoria representa una de las causas más frecuentes de consulta y urgencia crítica. La aplicación de escalas clínicas específicas para esta población es esencial para una correcta valoración, priorización, monitorización y toma de decisiones.

 

2.4.1 Escalas para valoración de la gravedad y pronóstico en induficiencia respiratoria y exacerbaciones agudas

 

CURB-65 (Neumonía adquirida en la comunidad):

Evalúa el riesgo de mortalidad en neumonías.

Parámetros evaluados:

  • C: Confusión (nuevo déficit mental).
  • U: Urea > 7 mmol/L (20 mg/dL).
  • R: Frecuencia respiratoria ≥ 30 respiraciones/min.
  • B: Presión arterial baja (sistólica < 90 mmHg o diastólica ≤ 60 mmHg).
  • 65: Edad ≥ 65 años.

Interpretación:

  • 0-1 puntos: manejo ambulatorio.
  • 2 puntos: considerar hospitalización.
  • ≥3 puntos: ingreso hospitalario urgente y valoración en UCI.

 

Enfermería puede recoger datos clínicos y apoyar en el registro escalonado del riesgo.

 

Escala PSI/ FINE (Pneumonia Severity Index) para neumonía adquirida en la comunidad:

Es una herramienta ampliamente utilizada para evaluar la gravedad y riesgo de mortalidad en pacientes con neumonía adquirida en la comunidad (NAC).

Incluye variables demográficas, comorbilidades, hallazgos clínicos y resultados de laboratorio.

Clasifica a los pacientes en cinco clases de riesgo (I a V).

Ayuda a decidir el lugar de tratamiento: ambulatorio, hospitalización o UCI.

 

Escore BAP-65 (Exacerbación aguda de EPOC):

Evalúa riesgo de mortalidad y necesidad de ventilación mecánica.

Variables:

B: BUN > 25 mg/dL.

A: Alteración del estado mental (confusión).

P: Presión arterial ≤ 90 mmHg.

65: Edad ≥ 65 años.

Puntuación: cada factor suma 1 punto; ≥2 indica alto riesgo.

Ha sido utilizada en algunos protocolos clínicos para evaluar riesgo de mortalidad y necesidad de soporte ventilatorio, aunque su uso no está formalmente incorporado en la última guía GOLD 2025, donde la valoración clínica integral sigue siendo el pilar principal.

 

Escala Wood-Downes-Ferrés: Valora gravedad mediante puntuación de parámetros como sibilancias, tiraje, frecuencia respiratoria, cianosis y nivel de conciencia. Permite estratificar a bronquiolitis leve, moderada o severa y orientar la necesidad de ingreso, tratamiento y seguimiento en urgencias. Enfermería aplica la escala en la valoración inicial y reevaluaciones periódicas, facilitando la detección precoz del empeoramiento clínico.

 

2.4.2 Escalas de valoración clínica del esfuerzo respiratorio

Escala de disnea modificada de Medical Research Council (mMRC):

Mide la limitación que la disnea impone a la actividad física habitual.

Grado 0 a 4, de disnea con esfuerzo intenso a disnea con actividades leves o incluso en reposo.

 

Nivel de ejercicio que produce disnea:

  • Grado I: Caminar deprisa en terreno llano o subiendo una cuesta ligera
  • Grado II: Caminar en terreno llano al paso normal de otras personas
  • Grado III: Pararse a coger aire al caminar en terreno llano a su propio paso.
  • Grado IV: Falta de aire con solo vestirse o lavarse.

 

Útil para seguimiento de enfermedades crónicas respiratorias (EPOC, fibrosis pulmonar).

 

Índice de trabajo respiratorio

Observación clínica del uso de musculatura accesoria, tiraje intercostal, aleteo nasal y posiciones de seguridad (ej. trípode).

Detecta signos tempranos de insuficiencia respiratoria.

 

2.4.3 Escalas de monitorización continua y alerta temprana

Complementan la valoración en pacientes con insuficiencia respiratoria y sepsis, proporcionando alertas para detección precoz de deterioro.

 

NEWS2 (National Early Warning Score 2)

Incluye parámetros vitales: frecuencia respiratoria, saturación de oxígeno, presión arterial, temperatura, pulso, estado mental.

Puntajes elevados indican riesgo de deterioro y necesidad de intervención rápida.

Muy utilizado para seguimiento en urgencias respiratorias y sepsis pulmonar.

 

SOFA-2 (Sequential Organ Failure Assessment)

Evalúa disfunción orgánica multiorgánica incluyendo función respiratoria (PaO₂/FiO₂).

Útil para monitorización en pacientes con sepsis y fallo respiratorio.

 

APLICACIÓN PRACTICA PARA ENFERMERÍA

 

2.5. RESUMEN

La valoración clínica del paciente respiratorio en urgencias debe ser sistemática e integral, combinando anamnesis dirigida y exploración física. La identificación de signos como disnea, alteraciones en la frecuencia respiratoria, uso de musculatura accesoria o cambios en la auscultación permite detectar precozmente situaciones de gravedad. El enfoque ABCDE facilita la priorización de intervenciones vitales. El uso de escalas clínicas (CURB-65, NEWS2, mMRC) contribuye a una evaluación objetiva y a la toma de decisiones. El papel de enfermería es clave en la detección precoz del deterioro y en la coordinación del manejo clínico.

 

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