El capítulo aborda el manejo sistemático del politraumatismo pediátrico, remarcando sus particularidades frente al adulto (mayor frecuencia de TCE, riesgo de hipotermia, lesiones viscerales sin signos externos). Se incide en que la mortalidad se concentra en los primeros minutos por obstrucción de vía aérea, ventilación ineficaz, hipovolemia o daño cerebral masivo, por lo que la actuación debe ser inmediata y protocolizada. Los objetivos se centran en aplicar la valoración primaria ABCDE y las modalidades de Asistencia Inicial al Trauma Pediátrico (AITP), identificar signos de TCE/HTIC, y priorizar intervenciones enfermeras que estabilicen respiración, circulación y estado neurológico.
La AITP se organiza en básica (escena del accidente: PAS, control cervical manual, desobstrucción solo si cuerpo extraño visible) y avanzada (equipo especializado): en la primaria se asegura vía aérea con restricción espinal (preferencia por MILS y uso selectivo de collarín pediátrico), oxigenación y ventilación (detección/tratamiento de neumotórax a tensión, abierto, hemotórax y tórax inestable), y circulación con control de hemorragias (compresión, torniquete en extremidades, hemostáticos) y reanimación con cristaloides 20 ml/kg en bolos, escalando a hemoderivados si no hay respuesta. Se completa con examen neurológico rápido (pupilas, Glasgow pediátrica) y exposición con prevención activa de hipotermia y monitorización continua.
La secundaria profundiza en la exploración “cabeza a pies”, anamnesis AMPLE y pruebas complementarias, incorporando la estratificación mediante Índice de Trauma Pediátrico (ITP) para guiar derivación y decisiones críticas. Se dedica un apartado al manejo de la hipertensión intracraneal (HTIC): reconocimiento clínico (tríada de Cushing), monitorización de PIC en TCE grave, medidas de neuroprotección (cabecera 15–30°, normocapnia, normovolemia) y terapia hiperosmolar (SSH 3% o manitol). El capítulo subraya la analgesia presuntiva en trauma grave y el papel nuclear de enfermería en la ejecución segura y precoz de estas medidas, determinantes para la supervivencia y el pronóstico neurológico.
