Tema 3. Paciente dializado.


La diálisis es una terapia sustitutiva que consigue eliminar líquido y productos de desecho en aquellas situaciones en las que riñones no pueden hacerlo. Está indicada en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada (ERCA) con signos y síntomas urémicos.

El mal cumplimiento del régimen terapéutico puede condicionar la aparición de hiperpotasemia y sobrecarga hídrica, provocando la aparición de síntomas cardiacos y pulmonares. En estos casos, el tratamiento definitivo es la hemodiálisis.

Otro motivo de necesidad de atención urgente son las complicaciones del acceso vascular (trombosis o sangrado de la fístula) o del catéter peritoneal (peritonitis). La fístula arteriovenosa trombosada puede recuperarse mediante agentes fibrinolíticos y angioplastia. En caso de peritonitis será necesario administrar el tratamiento antibiótico prescrito y, en casos complicados, puede ser necesaria la retirada del catéter.