La secuencia de actuación es la siguiente:
- Apoyar y ayudar psicológicamente a la gestante y a su acompañante. Dar y mostrar tranquilidad.
- Recopilar datos imprescindibles de la historia obstétrica (partos anteriores, presentación, patologías, edad de gestación...).
- A medida que se divisa la calota fetal a través de la zona perineal o vulvar, favorecer el pujo espontáneo al ritmo de las contracciones maternas.
- No hay prisa. La mujer siente cuando tiene que empujar. Hay pausas sin pujos entre contracciones.
- Proteger con una compresa el periné y sujetar la cabeza fetal con la otra, sin frenar.
- Tras la salida de la cabeza, valorar la presencia de circular de cordón (por visión directa o tocando el cordón con el dedo en el cuello del bebé). Si presenta la circular, se libera pasando el cordón por delante de la cabeza; si no es posible liberarla, practicar maniobra de Somersault, que implica la flexión de la cabeza del recién nacido hacia el muslo de la madre mientras se desprenden los hombros y mantener la cabeza cerca del periné, dejando que el resto del cuerpo salga mediante una “voltereta” y tras esto, desenvolver el cordón umbilical.
- Cuando ya ha salido totalmente la cabeza fetal, esperamos que rote la cabeza fetal hacia un lado u otro con la siguiente contracción. El feto rota hacia donde tenía el dorso intrautero.
- A medida que avanza la cabeza del recién nacido, se sujeta suavemente con ambas manos, y se tracciona hacia abajo, permitiendo la salida del hombro por encima del pubis y después en sentido hacia arriba para facilitar la salida del hombro posterior y el resto del cuerpo.
- Tras salir el recién nacido, se debe colocar piel con piel con la madre. Sobre ella se seca y se hace una valoración de su estado: frecuencia cardiaca en cordón umbilical, tono y color.
- Si está bien, mantener en piel con piel con la madre. Si no, estimular. Si no mejora, valorar usar O2.
- Cortar o pinzar el cordón umbilical. No es un tema que nos tenga que preocupar.
- Valorar signos de desprendimiento placentario. Traccionar la placenta a través de la vulva sin efectuar maniobras bruscas de tracción y con movimientos circulares sobre sí misma y de tracción suave hacia el exterior.
- Si hemos cortado el cordón, introduciremos la placenta en una bolsa para su posterior revisión y si no se corta, colocar (envuelta en una toalla, compresa o en una bolsa) en la zona axilar materna.
- Masaje uterino para favorecer la contracción uterina y la formación del “globo de seguridad”.
- Si disponemos de oxitocina: administrar una ampolla IM o IV si podemos coger vía (10 u.i.).
- Favorecer la micción espontánea y la LM (previene la hemorragia postparto)
- Trasladar a Centro Sanitario.
Intervenciones Enfermeras
- Apoyo emocional (5270)
- Cuidados intraparto (6830)
- Parto (6720)
Observaciones Enfermeras
El apoyo más importante que puede hacer una enfermera en el parto extrahospitalario, es el apoyo a la gestante durante el parto y tras él, facilitar el contacto precoz piel con piel del recién nacido, evitando realizar técnicas innecesarias, tanto a la madre como al niño.
