TEMA 4. RECONOCIMIENTO Y MANEJO INICIAL DE LA PARADA CARDIORRESPIRATORIA: ALGORITMO DE SOPORTE VITAL BÁSICO


La parada cardiorrespiratoria (PCR) debe sospecharse ante una persona que no responde y no respira con normalidad, sin necesidad de confirmar la ausencia de pulso. El soporte vital básico (SVB) debe iniciarse de forma rápida y siguiendo una secuencia sencilla: comprobar la seguridad de la escena, valorar la respuesta, pedir ayuda y activar el 112/SEM, abrir la vía aérea y comprobar la respiración durante un máximo de 10 segundos. La respiración agónica, el gasping o las boqueadas no son respiración normal y no deben retrasar la actuación. Situaciones como movimientos similares a convulsiones o un colapso durante el ejercicio pueden dificultar el reconocimiento de la parada, pero si la persona no responde y la respiración es ausente, anormal o dudosa, se debe iniciar RCP y solicitar un DEA inmediatamente.

La RCP de calidad se basa principalmente en compresiones torácicas precoces y eficaces, realizadas en la mitad inferior del esternón, con una frecuencia de 100-120 compresiones por minuto, una profundidad de 5-6 cm, permitiendo la reexpansión completa del tórax y minimizando las interrupciones. Si el reanimador está entrenado y puede realizar ventilaciones con seguridad, debe utilizar una relación 30 compresiones y 2 ventilaciones (30:2), administrando cada ventilación durante aproximadamente un segundo y comprobando la elevación del tórax. Si no está entrenado o no puede ventilar, debe realizar RCP solo con compresiones. El DEA debe utilizarse tan pronto como esté disponible: se enciende, se colocan los parches sobre el tórax desnudo, se siguen sus instrucciones y, tras una descarga o si no recomienda descargar, se reinician inmediatamente las compresiones, salvo que aparezcan signos claros de vida.

El SVB instrumentalizado permite mejorar la apertura de la vía aérea y la ventilación mediante dispositivos como la cánula orofaríngea de Guedel, la bolsa-válvula-mascarilla (Ambú) y el oxígeno suplementario, siempre por personal entrenado y sin retrasar las compresiones ni el uso del DEA. La cánula de Guedel se utiliza únicamente en personas inconscientes sin reflejo nauseoso, mientras que la ventilación con bolsa-mascarilla es más eficaz mediante la técnica de dos reanimadores, uno encargado del sellado y apertura de la vía aérea y otro de comprimir la bolsa. El rol de enfermería es esencial para reconocer precozmente la parada, iniciar y mantener una RCP de calidad, integrar compresiones, ventilación y DEA con mínimas interrupciones, coordinar al equipo y mantener la asistencia hasta el relevo. La RCP debe continuar hasta la llegada del equipo avanzado, la aparición de signos claros de recuperación, la pérdida de seguridad de la escena o la imposibilidad física del reanimador para continuar.