La cirrosis es una enfermedad crónica del hígado caracterizada por la destrucción de la arquitectura normal del mismo (fibrosis) y su sustitución por tejido conectivo (cicatricial) que lo divide en nódulos. Se trata de la consecuencia morfológica, y vía final común, de diferentes trastornos.
La causa más frecuente de cirrosis es el alcohol, seguida de la infección por virus hepatitis C. Para que el daño lesional producido por el alcohol desemboque en una cirrosis hace falta una cantidad indeterminada del mismo, ingerida durante años, que se calcula en unos 20 gr/día (en mujeres la dosis podría ser de unos 10 gr/día).
Existen otras causas de cirrosis: hepatopatías autoinmunes, cirrosis biliar primaria, hemocromatosis, Enfermedad de Wilson, sarcoidosis, fármacos (Metrotexato), sin olvidar la esteatohepatitis no alcohólica, debido al síndrome metabólico.
