TEMA 5. URGENCIAS DEL SUELO PÉLVICO


El prolapso genital es una alteración del suelo pélvico que ocurre cuando los músculos y tejidos de soporte se debilitan, permitiendo el descenso de órganos pélvicos hacia la vagina o incluso fuera de ella. Dependiendo del órgano afectado, puede clasificarse en cistocele (vejiga), rectocele (recto), histerocele (útero) o enterocele (intestino delgado). Los principales factores de riesgo incluyen la edad, los partos múltiples, la obesidad, las cirugías pélvicas previas, el estreñimiento crónico y el aumento mantenido de la presión intraabdominal. Los síntomas más frecuentes son sensación de peso vaginal, cuerpo extraño, dolor hipogástrico, infecciones urinarias recurrentes e incontinencia urinaria.

El diagnóstico del prolapso es fundamentalmente clínico, mediante anamnesis y exploración ginecológica, valorando el grado de descenso de los órganos mediante maniobras como la de Valsalva. Según la gravedad, se clasifica desde el grado I, en el que el órgano permanece dentro de la vagina, hasta el grado IV, donde el prolapso es completo y el órgano se encuentra totalmente exteriorizado. El tratamiento puede ser conservador, mediante ejercicios de Kegel, biofeedback, control de factores de riesgo y utilización de pesarios, o quirúrgico, mediante técnicas como la colporrafia, la histerectomía o la suspensión del prolapso vaginal en casos más avanzados o sintomáticos.

Aunque suele tratarse de una patología crónica y benigna, existen complicaciones que constituyen auténticas urgencias ginecológicas. La más grave es la incarceración del prolapso, cuando el órgano prolapsado no puede reducirse manualmente debido al edema y existe riesgo de isquemia tisular. Otras complicaciones importantes son la ulceración e infección del tejido expuesto y la retención aguda de orina, que puede producir dolor intenso e incapacidad para la micción. Estas situaciones requieren una actuación rápida mediante reducción manual, cuidados locales, sondaje vesical o incluso tratamiento quirúrgico para evitar daños permanentes y mejorar la calidad de vida de la paciente.