Una convulsión es una alteración súbita de la conciencia que implica cambio en el tono muscular (hiper o hipotonía) o movimientos anormales. Las convulsiones febriles pueden ser simples o complejas y se tratan con diazepam. En caso de una convulsión neonatal el tratamiento de elección es el fenobarbital. El estado convulsivo es una crisis convulsiva de duración superior a 30 minutos cuyo tratamiento se dirige a mantener las constantes vitales, interrumpir la crisis y evitar complicaciones inmediatas.
