La epilepsia se define como el trastorno cerebral que condiciona a una persona a sufrir ataques epilépticos recurrentes. Se define por cualquiera de los siguientes
Al menos 2 ataques epilépticos que se producen con más de 24 horas de diferencia.
Ataque no provocado (o reflejo) y la probabilidad de ataques posteriores similar al riesgo de recurrencia general (al menos del 60%) después de dos ataques no provocados que ocurren a lo largo de los diez años siguientes.
Diagnóstico de síndrome epiléptico.
Un ataque o crisis epiléptica sería los signos y síntomas transitorios de segundos o pocos minutos de duración, consecuencia de una hipersincronización eléctrica de redes neuronales corticales. Y se entiende por estatus epiléptico a la convulsión prolongada o inmediatamente recurrente, sin retorno de la conciencia.
