Tema 6. Picaduras por artrópodos. Prúrito exógeno.


Concepto

El prurigo consiste en la presencia de pápulas o pequeñas lesiones en la piel de los niños. Son un tipo de lesiones muy frecuentes en la edad pediátrica en las que el denominador común suele ser la presencia de una o varias pápulas, que son lesiones pequeñas, enrojecidas y algo sobreelevadas, sobre las que a veces aparece alguna vesícula y que típicamente pueden generar picor. El prurigo realmente es una reacción inespecífica de la piel ante muchos posibles estímulos. Los más comunes son picaduras de insectos, contacto con sustancias irritativas o procesos de dermatitis.

A veces pueden estar producido por otros procesos más graves, pero es mucho menos frecuente. En otros casos pueden verse por el uso de fármacos, sobre todo en la zona donde aparecen las lesiones.

Las picaduras más frecuentes se deben a mosquitos, pulgas, chinches, tábanos, abejas, avispas, garrapatas, arañas, ciempiés y escorpiones.

Las picaduras que pueden provocar sintomatología más agresiva y ser atendidos en urgencias son:

 

1. ABEJA, ABEJORRO, AVISPA Y HORMIGAS.

Las abejas poseen un aguijón dentado que queda incrustado en la herida junto a parte del abdomen, provocando la muerte del insecto.

Manifestaciones clínicas

Pápula inflamatoria dolorosa que se resuelve en pocas horas. En personas sensibilizadas aparecen extensos edemas locales que pueden confundirse con celulitis (la infección secundaria es rara).

Complicaciones

Posibles en picaduras orofaríngeas por obstrucción de la vía respiratoria secundaria al edema. En casos de picaduras múltiples (>200) puede aparecer sintomatología sistémica (Reacción tóxica): náuseas, vómitos, diarrea, cefalea, hipertensión, convulsiones, rabdomiolisis, shock.

En personas sensibilizadas (1-3%) pueden aparecer (Reacción alérgica): edema angioneurótico, edema de glotis, broncoespasmo, shock anafiláctico (hipersensibilidad inmediata) o enfermedad del suero (hipersensibilidad tardía).