3. PRECAUCIONES BASADA EN LA TRANSMISIÓN DE AIRE
Las precauciones basadas en la transmisión por aire están diseñadas para prevenir la transmisión de enfermedades a través de núcleos de gotas. Si estas partículas son inhaladas por un huésped susceptible puede desarrollarse la infección.
Las precauciones para evitar la transmisión por aire están indicadas en caso de sospecha o confirmación de tuberculosis (pulmonar o laríngea), sarampión, varicela o zóster diseminado.
Bajo las precauciones de transmisión por aire los pacientes deben hospitalizarse en una habitación individual con aire a presión negativa en relación a las áreas vecinas.
La habitación debe disponer de un sistema para la renovación del aire que consiga un recambio de al menos 6 veces por hora. Si bien es cierto que este tipo de habitación sería el ideal, la posibilidad de disponer de una habitación individual con un sistema de renovación del aire no se da en todos los SUH, por lo que en su defecto el paciente podría aislarse en una habitación con ventana.
En cualquier caso, la puerta de la habitación debe permanecer cerrada.
Todas las personas que entren en la habitación deberían llevar una mascarilla que filtre partículas de 1 μm con una eficiencia de por lo menos el 95%. Los visitantes deberán utilizar respiradores FFP1 y los trabajadores sanitarios respiradores FFP2. Ha de limitarse la salida del paciente de la habitación a situaciones de estricta necesidad.
En estos casos el paciente debe utilizar una mascarilla quirúrgica.
La bata y los guantes deben utilizarse según las recomendaciones estándar.
El personal sanitario no inmune debería evitar entrar en la habitación de estos pacientes.
