TEMA 7. ARRITMIAS PERIPARADA


Aquí tienes el resumen con el mismo formato :

Las arritmias peri-parada son alteraciones del ritmo cardíaco que pueden provocar deterioro hemodinámico grave o evolucionar a parada cardiorrespiratoria, por lo que su reconocimiento precoz y manejo sistemático son esenciales. El abordaje inicial debe seguir la secuencia ABCDE, con monitorización continua, ECG de 12 derivaciones, corrección de alteraciones electrolíticas y valoración prioritaria de la estabilidad clínica. En las taquiarritmias, la presencia de hipotensión, alteración del nivel de consciencia, dolor isquémico o insuficiencia cardíaca obliga a realizar cardioversión eléctrica sincronizada inmediata, mientras que en pacientes estables el tratamiento se orienta según el ancho del QRS, considerando toda taquicardia de QRS ancho como taquicardia ventricular hasta demostrar lo contrario.

En las bradiarritmias peri-parada, el criterio decisivo también es la repercusión clínica más que la frecuencia cardíaca aislada. El tratamiento inicial es farmacológico con atropina, recurriendo a adrenalina, isoprenalina o estimulación cardíaca si no hay respuesta o existe alto riesgo de progresión a asistolia. El marcapasos transcutáneo actúa como medida temporal mientras se organiza una solución definitiva, y requiere confirmar tanto la captura eléctrica como la captura mecánica para garantizar eficacia real. En todo este proceso, la enfermería desempeña un papel clave en la detección precoz, preparación del material, administración segura de tratamientos, monitorización continua y coordinación con el equipo.

El texto también aborda los aspectos éticos de la reanimación, recordando que la RCP no solo busca restaurar la circulación, sino respetar la dignidad, la autonomía y el mejor interés del paciente. Se destacan principios bioéticos como autonomía, beneficencia, no maleficencia y justicia, que orientan decisiones como no iniciar o finalizar una reanimación cuando exista futilidad clínica, lesión irreversible o voluntades anticipadas válidas. Además, se introduce la donación en asistolia, subrayando que solo debe considerarse tras una decisión clínica independiente de finalizar la reanimación, manteniendo siempre una separación estricta entre el cuidado del paciente y el proceso de donación, garantizando un manejo ético, legal y protocolizado.