La transferencia del paciente es el proceso mediante el cual se traspasa la información clínica relevante y la responsabilidad sobre la atención de un paciente, de un profesional sanitario a otro”. En este traspaso de información deben utilizarse técnicas que cuenten con un lenguaje común para comunicar la información crucial (SBAR, ISOBAR, o similares) que incluya aspectos como Identificación del paciente, identificación de los profesionales a los que se transfiere el paciente, motivo del traspaso, situación del paciente, posibles complicaciones y aspectos que deben vigilarse, evaluación del paciente (signos vitales, pruebas realizadas, etc.), antecedentes clínicos relevantes (riesgos, alergias, etc.), elaboración de un plan, que tenga en cuenta lo que se ha hecho y lo que queda pendiente de hacer antes del traspaso (medicación, medidas terapéuticas, comprobaciones, etc.).
El método SBAR es el más empleado y el recomendado por la OMS. Es un modelo de comunicación estructurado para proporcionar información del paciente, asegurar la transferencia de información completa, y ofrecer al receptor una estructura para recordar detalles que escuchó. Las siglas responden a Situation (Situación), Background (información), Assessement (evaluación) y Recomendation (Recomendación).
