El traumatismo medular es una agresión a la médula espinal que causa interrupción parcial o total de las funciones reflejas y voluntarias en los niveles por debajo de la lesión. Puede ocasionar daños neurológicos, tales como alteraciones de la función motora, sensitiva y autónoma.
Las lesiones medulares en 80% son de tipo traumático y en casi un 50% de los casos, por accidentes de tráfico, siguen en frecuencia, las caídas (incluyendo accidentes deportivos) y los accidentes laborales. En lo referido a causas no traumáticas podríamos encontrarnos con: alteraciones congénitas, anomalías del desarrollo (espina bífida), esclerosis múltiple, isquemia (accidente vascular medular), tumor medular, etc.
