TEMA 8. REACCIONES ADVERSAS, INTOXICACIONES E INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS EN URGENCIAS


En el entorno de urgencias, es clave diferenciar entre efectos secundarios esperados y reacciones adversas a medicamentos (RAM), que son respuestas no deseadas y perjudiciales a dosis terapéuticas. Las RAM se clasifican en seis tipos según su mecanismo y momento de aparición, destacando las tipo A (predecibles y dosis-dependientes) y tipo B (impredecibles, como reacciones alérgicas). Factores como la edad, la polimedicación, comorbilidades y la genética aumentan el riesgo. La enfermería debe identificar signos tempranos y comunicar cualquier sospecha para prevenir desenlaces graves.

Las interacciones farmacológicas, muy frecuentes en pacientes polimedicados, pueden ser farmacéuticas (extracorpóreas), farmacocinéticas (alterando absorción, metabolismo o eliminación) o farmacodinámicas (modificando el efecto sin cambiar la concentración plasmática). Son especialmente relevantes en urgencias, donde la monitorización y la anticipación de consecuencias clínicas (como toxicidad o fallo terapéutico) salvan vidas. Ejemplos clásicos incluyen la potenciación hemorrágica por amiodarona + warfarina o la depresión respiratoria por benzodiacepinas + opioides. La enfermería cumple un rol fundamental en la vigilancia, administración segura y educación del paciente.

Las intoxicaciones farmacológicas son motivo frecuente de atención urgente, ya sea por error, sobredosis o interacciones. Fármacos implicados habitualmente incluyen benzodiacepinas, opioides, antidepresivos, betabloqueantes y paracetamol. El manejo incluye soporte vital, uso de antídotos específicos (naloxona, flumazenilo, N-acetilcisteína) y medidas de eliminación o neutralización. El personal de enfermería es clave en la administración segura de antídotos, recogida de muestras para análisis toxicológico, y en la prevención secundaria, mediante revisión de medicación, farmacovigilancia activa y educación sobre el uso racional de medicamentos.