Los traumatismos faciales abarcan lesiones de huesos, dientes, tejidos blandos y estructuras orbitarias, con riesgo de compromiso de la vía aérea, hemorragias importantes y secuelas funcionales o estéticas. Las lesiones más frecuentes son las fracturas nasales, orbitarias, maxilares y mandibulares, así como los traumatismos dentoalveolares como avulsiones, luxaciones y fracturas dentarias. La valoración inicial debe priorizar el control de la vía aérea, la estabilidad hemodinámica, la exploración neurológica y ocular, además de la identificación de lesiones asociadas mediante exploración física y pruebas de imagen.
Las infecciones maxilofaciales constituyen una urgencia potencialmente grave por su capacidad de extenderse a los espacios profundos del cuello y provocar obstrucción de la vía aérea o sepsis. Entre las entidades más relevantes destacan los abscesos odontogénicos, la celulitis facial, la angina de Ludwig y la osteomielitis mandibular. El manejo se centra en garantizar una vía aérea permeable, administrar antibioterapia intravenosa, realizar drenaje quirúrgico cuando esté indicado y vigilar estrechamente la evolución clínica. La detección precoz de signos de compromiso respiratorio o infección sistémica es fundamental para evitar complicaciones graves.
Las hemorragias y heridas faciales requieren un control rápido del sangrado y la valoración de posibles lesiones de estructuras funcionales como el nervio facial o el conducto parotídeo. Asimismo, la parálisis facial de Bell constituye una urgencia funcional caracterizada por una parálisis facial unilateral de aparición brusca, cuyo principal riesgo es la afectación ocular por cierre incompleto del párpado. El tratamiento incluye protección ocular, corticoides precoces y seguimiento clínico. En todas estas patologías, la enfermería desempeña un papel esencial en la monitorización del paciente, el control del dolor, la administración de tratamientos, la prevención de infecciones y la detección temprana de complicaciones que puedan comprometer la recuperación.
