El transporte sanitario por carretera en España se rige por el RD 836/2012 y la UNE-EN 1789, además de la normativa de tráfico. Las ambulancias deben identificarse con “AMBULANCIA” (frontal en espejo y trasera), usar señal V-1 azul homologada y sirena (en A1/A2 opcional), y disponer de color de alta visibilidad y material reflectante microprismático. La célula sanitaria ha de contar con climatización e iluminación independientes, superficies lavables y antideslizantes, accesos adecuados y almacenamiento seguro, además de mampara de separación con la cabina de conducción.
Existen cuatro clases: A1 y A2 (no asistenciales, para traslados sin asistencia en ruta), B (SVB, soporte vital básico) y C (SVA/UVI móvil, soporte vital avanzado). La dotación mínima varía: A1/A2 con conductor acreditado (y ayudante si procede); B con TES conductor y TES ayudante; y C/SVA con TES, enfermera y, según la asistencia, médico (configuraciones SVI/VIR según territorio). Se exige titulación (FP TES o certificado de profesionalidad) y se contemplan habilitaciones por experiencia; las CCAA regulan aplicación y control, promoviendo formación continua y uniformidad de alta visibilidad.
El material mínimo incluye oxígeno (volúmenes superiores en B/C), aspiración, balón resucitador y cánulas, DESA, equipo diagnóstico básico (tensiómetro con manguitos, pulsioxímetro, termómetro, glucómetro), material de vía y cura, inmovilización y traslado (cuchara, vacío, tablero, férulas, collares), y kit de parto. Las C añaden respirador con FiO₂ alta, monitor-desfibrilador con cardioversión y marcapasos externo, bombas de perfusión, acceso vascular avanzado (central/intraóseo), nevera/calentador y farmacia ampliada. Se recomienda checklist operativo por vehículo (legal/técnico y equipamiento) y por guardia (dotación y acreditaciones) para auditoría y seguridad.
