La Norma UNE-EN 1789:2020, elaborada por el Comité Europeo de Normalización (CEN) y adaptada por la Asociación Española de Normalización (UNE), establece los requisitos técnicos, estructurales y de seguridad que deben cumplir los vehículos de transporte sanitario por carretera. Su finalidad es garantizar un estándar común europeo que asegure seguridad, ergonomía y calidad asistencial, además de facilitar la interoperabilidad transfronteriza. En 2024 se publicó la versión UNE-EN 1789:2021 + A1:2024, que refuerza la bioseguridad, la accesibilidad, la eficiencia energética y la resistencia estructural.
La norma distingue cuatro tipos de ambulancias —A1, A2, B y C— según su nivel asistencial y equipamiento, y define exigencias sobre estructura, ergonomía, climatización, identificación visual y sistema eléctrico. Entre los requisitos destacan la resistencia a impactos de 10 g, la existencia de espacio de trabajo para el personal, la temperatura interior regulada entre 18 y 26 °C, el color exterior amarillo RAL 1016 con franjas reflectantes y la presencia obligatoria de equipos de oxigenoterapia, aspiración, camilla segura y sistemas de comunicación con el centro coordinador.
En España, la UNE-EN 1789 complementa al Real Decreto 836/2012, diferenciándose en su alcance: la norma UNE regula el diseño, construcción y seguridad técnica, mientras que el RD define la dotación de material y personal exigida para prestar el servicio. Para operar legalmente, las ambulancias deben cumplir ambos marcos normativos, lo que asegura una homologación técnica y legal integral, reforzando la seguridad del paciente y la profesionalización del transporte sanitario en todo el territorio nacional.
