Una vez producido el evento cardiaco, los pacientes se incorporan a programas de rehabilitación cardíaca.
Se fundamenta en un seguimiento y apoyo individual al paciente, trabajo colectivo y mejorar la tolerancia al ejercicio de forma progresiva. La realización de ejercicio físico y el entrenamiento tiene por objetivo realizar actividades cotidianas y ejercicio físico con una frecuencia cardíaca y presión arterial menor.
