TEMA 9. SEGURIDAD EN LA CONSERVACIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE FÁRMACOS


La seguridad en la administración de medicamentos es una función esencial de la enfermería, especialmente crítica en urgencias debido a la presión asistencial, la rapidez en la toma de decisiones y el uso frecuente de fármacos de alto riesgo. Un almacenamiento adecuado (temperatura, luz, humedad) es clave para conservar la eficacia y estabilidad del medicamento, destacando la importancia del mantenimiento de la cadena de frío para vacunas, insulinas o antídotos como la naloxona. Además, los medicamentos fotosensibles como la amiodarona o la nitroglicerina deben protegerse rigurosamente de la luz para evitar su degradación.

Durante la administración, se deben seguir los "5 correctos" (paciente, fármaco, dosis, vía y hora), así como verificar las alergias, la compatibilidad y la correcta dilución, especialmente con fármacos intravenosos. El entorno de urgencias aumenta el riesgo de errores como la confusión de medicamentos similares (LASA), errores de dosis o velocidad de infusión. Para prevenirlos, se recomiendan estrategias como la doble verificación, formación continua, uso de bombas inteligentes, etiquetado claro y comunicación efectiva con el equipo (ej. técnica SBAR).

Finalmente, garantizar la seguridad incluye también la vigilancia de incompatibilidades intravenosas y la correcta administración de fluidos, evitando sobrecargas o errores en pacientes vulnerables. El rol de la enfermería es determinante para minimizar riesgos, detectar errores potenciales y promover una cultura de seguridad mediante protocolos, registros y educación continua.