TEMA 10. MEDICAMENTOS PELIGROSOS


1. INTRODUCCIÓN

A diferencia de otros productos químicos, los medicamentos se crean expresamente para unirse a las células y producir un efecto terapéutico. A veces, con el coste de efectos secundarios peligrosos que constituyen un sacrificio necesario para lograr el objetivo primario de sanar o paliar la situación del enfermo. Pero los profesionales son personas sanas que se exponen a un cóctel de fármacos que no necesitan y a sus efectos nocivos. Y, a diferencia de las personas enfermas, cuya exposición es limitada en el tiempo, la enfermería se expone, potencialmente, 230 días al año a estos fármacos durante toda su vida laboral.

Estas actividades se realizan en las salas del hospital. Incluso en el mejor de los casos, las condiciones de seguridad difícilmente evitan el riesgo de entrar en contacto con los MP. Algunas situaciones pueden dar lugar a contacto a través de la piel, no solo en la preparación y administración, sino también, con restos de medicamentos en superficies de trabajo o áreas contamina­das, manipulación de líquidos corporales o ropa de cama, acciones de descontaminación y limpieza de las zonas de preparación, etc.

Esta exposición ha sido un tema poco abordado desde el as­pecto preventivo y, en todo caso, circunscrito a los medicamentos oncológicos en los servicios de Farmacia. Sin embargo, el resto de los profesionales de enfermería, tanto en hospitales como en atención primaria, manipulamos a diario medicamentos peligrosos descono­ciendo generalmente que lo son.

Aunque el grupo más importante de Medicamentos Peligrosos lo constituyen los antineoplásicos, actualmente se han incorporado otros medicamentos muy diversos que afectan a un amplio grupo de profesionales sanitarios y áreas clínicas. Los factores que condicionan el riesgo de exposición de los manipuladores incluyen:

  • Peligrosidad intrínseca del medicamento por su potencial carcinogénico, teratogénico, genotóxico, toxicidad reproductiva y toxicidad sobre órganos a dosis bajas.
  • Utilización de medidas de prevención: medidas técnicas (Cabina de Seguridad Biológica (CSB), sistemas cerrados de transferencia de medicamentos (SCTM), sistemas automatizados), medidas organizativas (procedimientos de limpieza, actuación ante derrames y mantenimiento, gestión de residuos y técnicas de manipulación) y medidas de prevención secundaria (Equipos de Protección Personal (EPI)).
  • Estructura: recursos humanos (formación y capacitación, número de manipuladores), instalaciones (diseño y especificaciones técnicas, disponibilidad y tipo de CSB), utilización de SCTM en preparación y administración y disponibilidad de sistemas automáticos.
  • Susceptibilidad del manipulador: alergia, embarazo, lactancia, edad reproductiva.
  • Nivel de exposición: capacidad de penetración o absorción del medicamento, concentración, cantidad, duración y frecuencia de la manipulación, tipo de actividad, lugar y riesgo de exposición asociado. Los efectos sobre la salud de los Medicamentos Peligrosos están asociados a sus efectos terapéuticos y/o a sus efectos secundarios, que se admiten por ser menores o, en algunos casos, inevitables, como con los efectos cancerígenos asociados al uso de muchos citostáticos. Dichos efectos quedan justificados en los pacientes por presentar un balance beneficio/riesgo favorable, pero se deben evitar de manera radical en el personal sanitario y cuidadores para los que no existe beneficio clínico. Siguiendo la legislación vigente (ver el apartado correspondiente) se deben adoptar medidas que eviten o minimicen la exposición a Medicamentos Peligrosos y garanticen condiciones óptimas de trabajo y seguridad; las organizaciones sanitarias deben asegurar las medidas de prevención primaria colectiva, técnicas y organizativas, que deben anteponerse a las de protección individual.