TEMA 2. MONITORES UCI


1. INTRODUCCIÓN 

La localización de los monitores en la UCI es diversa y por ello, encontramos diferentes tipos de monitores: monitores en la cabecera del paciente o del propio Box, monitores centrales y portátiles. 

Sea cuál sea nuestro monitor, los criterios óptimos que debe reunir serán:

  • Fácil de configurar: facilidad para conectar al paciente, acceso rápido para establecer las funciones básicas, los límites de alarma, tipo de alarma, exigiendo el mínimo tiempo para la visualización. 
  • Fácil de operar: acceso rápido al cambio de parámetros durante el monitoreo, posibilidad de medir PA no invasiva de forma manual y automática, mostrar tendencias, ajustar alarmas individualizando al paciente, mostrar arritmias, cambiar la sensibilidad de las curvas, permitir el registro en papel. 
  • Las funciones del monitor y su operación deben ser fáciles de aprender: se debe poder configurar e interpretar sin necesidad de un manual de usuario. Se recomienda que ofrezca mensajes de ayuda en caso de utilizar funciones no habituales. 
  • Diseño simple del monitor: la visualización de la pantalla (curvas y datos numéricos) debe ser clara a distancia y desde varios ángulos, las alarmas para las funciones críticas deben ser evidentes. El uso del color para las diferentes curvas permite la identificación rápida del parámetro en pantalla. Tamaño del monitor apropiado para el área donde se vaya a aplicar: pensar en su uso a la hora de elegir el diseño, si es para transporte (pequeño y ligero), si es para pared (grande y con buena visibilidad), los cables deben ser de fácil acceso que no obstaculicen la visibilidad de la pantalla y que permitan los movimientos del paciente. 
  • Evitar que se pase del modo monitor al modo servicio: todas las modificaciones de las acciones del monitor se deben poder realizar sin detener la vigilancia continua de los signos vitales y el almacenamiento de tendencias. 
  • Las alarmas: deben ser operativas desde el momento del inicio de la monitorización (alarmas predeterminadas y razonables según cada parámetro), la alarma se activará en el momento que se salte de los límites prefijados, y se mantendrá tanto tiempo como el valor esté alterado mediante un indicador visual y sonoro. Se debe poder diferenciar diferentes tipos de alarma, las que son de riesgo vital, de mensaje, o de aviso. Posibilidad de silenciar la alarma para que el profesional pueda atender al paciente, el tiempo debe ser corto y reactivarse al término de este si permanece la alarma. El volumen de alarma por defecto debe ser audible, tiene que ser superior al ruido ambiental (entre 50-70 dB en salas de cuidados y emergencias). Es importante que se diferencien de otros tipos de alarmas que puedan existir en donde se vayan a utilizar. 

El personal de enfermería de las unidades de cuidados críticos tiene un papel fundamental a la hora de poner en práctica la monitorización de los pacientes, pues enfermería será la encargada de la supervisión directa y tendrá una pronta actuación dentro de su ámbito de competencias, ante cualquier cambio que genere riesgo en la situación vital del paciente. 

La formación, entrenamiento y conocimiento de los diferentes dispositivos de monitorización por el personal de enfermería es de gran relevancia, pues se haría imposible el control y seguimiento de los pacientes tanto en las plantas de hospitalización como en las unidades de cuidados críticos. 

 

2. TIPOS DE MONITORES

2.1. Monitores dentro del Box o en la cabecera del paciente.

Son monitores que se utilizan conectados al paciente y a una distancia que permite ver la información reflejada en la pantalla del monitor y el paciente al mismo tiempo. Son los más habituales a la hora monitorizar al paciente. Presentan el registro de la presión arterial no invasiva, frecuencia cardiaca y pulsioximetría. Son monitores relativamente baratos, muy versátiles y con un buen rendimiento. 

Estos mismos monitores pueden realizar tareas de monitorización más complejas al ir añadiéndoles módulos, aunque no en todos los monitores es posible. Habitualmente, los monitores de cabecera de los pacientes se pueden interconectar entre sí y se pueden llegar a observar la evolución de los parámetros biológicos o registrar un aviso de alarma de otro paciente diferente. 

 

  

Imagen 1. Monitor Box paciente 

2.2. Monitores centrales

Son aquellos que registran de manera centralizada todos los monitores, que se encuentran funcionando en ese momento por cada paciente ingresado en la Unidad de cuidados intensivos. La información ofrecida es la registrada por el monitor del Box así que, ofrece la información actual de cada individuo monitorizado. 

La centralización de la información nos permitirá controlar desde el exterior del box al paciente y controlar cualquier alarma desde la estación central. 

 

Imagen2. Monitores centrales control enfermería UCI.

2.3. Monitores portátiles

El paciente crítico en ocasiones necesita ser trasladado para pruebas diágnosticas, intervenciones quirúrgicas o bien a otro centro por requerimiento terapéutico. La necesidad de continuar su monitorización durante su traslado lleva a disponer en las unidades de críticos de monitores específicos para ello. 

Los monitores de transporte suelen ser, monitores de cabecera de paciente a los que se ha colocado baterías con el fin de proporcionar un suministro ininterrumpido de energía eléctrica con el fin de mantener el monitor en funcionamiento durante el tiempo requerido. 

Disponen unas dimensiones habitualmente más reducidas para favorecer el traslado y poder anclarlos por seguridad a la cama del paciente o agún soporte para traslados. 

Los monitores de transporte no por ello deben ser monitores de peor calidad, sino que deben ser capaces de recoger la información de forma fiable para la cual han sido diseñados.

 

Imagen 3. Monitor traslado

 

3. ERROR EN LA MONITORIZACIÓN 

Los errores de monitorización pueden ser atribuidos a errores en el propio aparato de electromedicina o bien a errores en la interpretación de los resultados obtenidos por el aparato en cuestión. 

Son poco frecuentes. Pueden ser debidos a fallos en los circuitos integrados del propio dispositivo o fallos en el suministro de corriente eléctrica, bien por desconexión o por agotamiento de las baterías. 

Las causas más frecuentes son las desconexiones. Entre las causas de los fallos de los aparatos se encuentran: los defectos de fabricación, el mal uso por parte del personal que utiliza los aparatos o por el personal que lo transporta o lo limpia (golpes, introducción de diversos líquidos en el interior de estos por limpieza…). 

Otra causa frecuente es el desgaste natural por el uso se los materiales. En muchas ocasiones, un mal estado del cableado nos alterará la medición de los parámetros o simplemente, no los registrará.

 

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