Los determinantes sociales de la salud son el conjunto de factores personales, sociales, económicos, políticos y ambientales que influyen en el estado de salud de las personas y las comunidades. La OMS destaca que las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen determinan en gran medida su salud, por encima de la asistencia sanitaria. Modelos como los de Bronfenbrenner y Dahlgren y Whitehead explican que la salud depende de distintas capas de influencia: los determinantes estructurales (políticos, económicos, culturales y ambientales), las condiciones de vida (educación, empleo, vivienda y atención sanitaria), los estilos de vida y el entorno comunitario basado en las relaciones sociales y la cohesión.
Las diferencias en el acceso a recursos y oportunidades generan inequidades en salud, entendidas como desigualdades evitables e injustas entre grupos de población. Estas inequidades están condicionadas por factores estructurales, como el contexto socioeconómico y político, y por factores intermedios, como las condiciones materiales, los procesos psicosociales, las conductas y el acceso a los servicios sanitarios. Los principales ejes de desigualdad son la clase social, el género, la edad, la etnia y el territorio, que condicionan las oportunidades de salud a lo largo de la vida. Además, los determinantes comerciales de la salud, derivados de actividades del sector privado, también pueden influir negativamente en la salud de la población.
El empoderamiento es un proceso mediante el cual las personas, las organizaciones y las comunidades aumentan su capacidad para controlar e influir sobre los determinantes de la salud. Se desarrolla en tres niveles: individual, fortaleciendo la autoestima, la autonomía y la capacidad de tomar decisiones; organizacional, favoreciendo la participación, el liderazgo y la transparencia dentro de las instituciones; y comunitario, promoviendo la acción colectiva para mejorar la calidad de vida, reducir las desigualdades e influir en las políticas públicas. La promoción de la salud y la acción comunitaria buscan precisamente actuar sobre estos determinantes para lograr una sociedad más equitativa y saludable.
