TEMA 16. EL ENTORNO COMO DETERMINANTE DE SALUD


La salud ambiental estudia cómo los factores químicos, físicos, biológicos y sociales del entorno influyen en la salud humana. Problemas como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación o la globalización favorecen la aparición y propagación de enfermedades, muchas de ellas zoonóticas. Para hacer frente a estos desafíos surge el enfoque One Health (Una sola salud), que integra la salud humana, animal y ambiental mediante una estrategia multisectorial de prevención. En España, el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente 2022-2026 impulsa medidas para mejorar la calidad del aire y del agua, gestionar los residuos, mitigar los efectos del cambio climático y promover entornos saludables desde una perspectiva preventiva e intersectorial.

Los principales contaminantes ambientales incluyen la contaminación atmosférica, relacionada con enfermedades respiratorias y cardiovasculares por la exposición a partículas en suspensión y gases contaminantes; la contaminación del agua, que exige procesos de potabilización y depuración para garantizar su seguridad; la contaminación física, especialmente el ruido, asociado a alteraciones del sueño, enfermedad cardiovascular e hipoacusia; las radiaciones, clasificadas en ionizantes y no ionizantes; y la contaminación del suelo, derivada de una gestión inadecuada de residuos urbanos, industriales y sanitarios. Además, el entorno virtual se considera un nuevo determinante de la salud, ya que las tecnologías digitales aportan beneficios, pero también riesgos como el aislamiento, la dependencia tecnológica y el impacto sobre la salud mental.

El urbanismo táctico propone intervenciones urbanas rápidas, reversibles y de bajo coste para crear espacios más saludables, seguros y accesibles, favoreciendo la movilidad activa, la calidad ambiental, la cohesión social y la equidad. Estas actuaciones, impulsadas por ayuntamientos y organismos como la FEMP y la Red Española de Ciudades Saludables (RECS), buscan aumentar la actividad física, reducir la contaminación y mejorar el bienestar comunitario. Complementariamente, la evaluación de los entornos de vida analiza aspectos como la vivienda, los espacios verdes, el transporte, la seguridad, la participación social, el medio ambiente y la accesibilidad para identificar activos y barreras que influyen en la salud, promoviendo intervenciones participativas orientadas a mejorar la calidad de vida de la población.