La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) debe sospecharse en personas con disnea, tos crónica, producción de esputo, infecciones respiratorias bajas recurrentes o exposición a factores de riesgo, siendo imprescindible confirmar el diagnóstico mediante una espirometría con un cociente FEV1/FVC postbroncodilatador <0,7. Los principales objetivos del tratamiento son aliviar los síntomas, reducir las exacerbaciones y mejorar la calidad de vida. Para ello, es fundamental el abandono del tabaquismo, la vacunación (COVID-19, gripe, neumococo, Tdap, herpes zóster y VRS según indicación), la rehabilitación pulmonar y la revisión periódica de la técnica inhalatoria, individualizando siempre el tratamiento según la gravedad, las comorbilidades y las características del paciente.
El tratamiento farmacológico de la EPOC estable se basa en el uso de broncodilatadores de acción prolongada (LABA y/o LAMA), pudiendo añadir corticoides inhalados en pacientes seleccionados, especialmente aquellos con exacerbaciones frecuentes y eosinofilia. También pueden emplearse tratamientos como la oxigenoterapia domiciliaria en pacientes con hipoxemia crónica grave, la ventilación no invasiva en casos de hipercapnia crónica y, en situaciones concretas, técnicas broncoscópicas, cirugía o cuidados paliativos. Se recomienda, siempre que sea posible, utilizar un único inhalador con varios principios activos para mejorar la adherencia al tratamiento.
Las exacerbaciones de la EPOC consisten en un empeoramiento agudo de la disnea, la tos y el esputo, generalmente provocado por infecciones respiratorias u otros factores desencadenantes. Su tratamiento incluye broncodilatadores de acción corta, mantenimiento con broncodilatadores de acción prolongada, corticoides sistémicos durante 5 días en casos graves y antibióticos cuando estén indicados, evitando el uso de metilxantinas por sus efectos adversos. La recuperación puede prolongarse entre 4 y 6 semanas, por lo que tras cada exacerbación deben reforzarse las medidas preventivas y valorar la gravedad de la disnea mediante la escala mMRC, que clasifica la limitación funcional desde el grado 0 hasta el 4.
