TEMA 4. ENFERMEDADES INFECCIOSAS


Las enfermedades infecciosas constituyen un importante problema de salud pública y su vigilancia se realiza mediante el sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO), integrado en la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Su objetivo es la detección precoz de casos y brotes para implantar medidas de control y evitar la propagación de las enfermedades. Cualquier brote de relevancia debe notificarse de forma urgente y la vigilancia se apoya en herramientas como el Boletín Epidemiológico Semanal, el sistema MoMo para monitorizar el exceso de mortalidad y el estudio EPINE, que analiza la prevalencia de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS), siendo las infecciones respiratorias, del sitio quirúrgico y urinarias las más frecuentes.

Las enfermedades infecciosas se clasifican según su agente causal, reservorio, vía de transmisión, manifestaciones clínicas, medidas preventivas y tratamiento. Destacan las infecciones respiratorias como la gripe, la tuberculosis, la meningitis, la difteria y la legionelosis; las hepatitis víricas (A, B, C y D); las enfermedades transmitidas por vía fecal-oral como la salmonelosis, cólera, campilobacteriosis, rotavirus o botulismo; las zoonosis y enfermedades transmitidas por vectores como dengue, paludismo, fiebre del Nilo Occidental, brucelosis, leptospirosis o rabia; y otras infecciones relevantes como VIH/SIDA, COVID-19, viruela del mono o lepra. La prevención se basa principalmente en la vacunación, las medidas higiénicas, el control de alimentos y aguas, el aislamiento cuando está indicado y la educación sanitaria.

Para el estudio de este tema es especialmente importante conocer qué enfermedades son EDO, cuáles requieren declaración urgente y las características diferenciales de las patologías más frecuentes: mecanismo de transmisión, clínica típica, medidas preventivas y tratamiento. También conviene recordar aspectos de alta rentabilidad como los marcadores serológicos de la hepatitis B, las indicaciones de las principales vacunas, las enfermedades transmitidas por gotas, contacto, vía aérea o vectores, así como los sistemas actuales de vigilancia epidemiológica, entre ellos SiVIRA, que integra la vigilancia de la gripe, la COVID-19 y el virus respiratorio sincitial para detectar precozmente nuevas amenazas para la salud pública.