TEMA 5. ADMINISTRACIÓN: PLAZOS Y TIPOS DE VACUNAS


1. INTERCAMBIABILIDAD DE LAS VACUNAS

Se han realizado estudios de correlación serológica de inmunidad, utilizando en la vacunación dosis combinadas de diferentes fabricantes. En la mayoría de los casos se ha encontrado respuesta inmune comparable a la obtenida con un mismo preparado vacunal. Sin embargo, en términos generales, lo aconsejable es utilizar el mismo preparado comercial para completar la serie primaria de cualquier vacuna.

2. ADMINISTRACIÓN SIMULTÁNEA DE MÚLTIPLES VACUNAS

La administración simultánea de las vacunas de indicación habitual para cada edad pediátrica es recomendable, segura y efectiva. Los lactantes y niños poseen suficiente capacidad inmunológica para responder a múltiples antígenos. Debe ser, de modo ineludible, la primera opción cuando esté en riesgo el cumplimiento de los calendarios de vacunaciones estándares o acelerados. Las vacunas parenterales han de administrarse por separado en zonas anatómicas distintas, con jeringas distintas. Las inyectadas en una misma extremidad deben distanciarse 2,5 cm como mínimo, para individualizar las posibles reacciones locales.

3. INTERVALOS EN LA ADMINISTRACIÓN NO SIMULTÁNEA DE VACUNAS DISTINTAS

Las vacunas inactivadas pueden administrarse en cualquier momento antes o después de cualquier otra vacuna, atenuada o inactivada. La administración no simultánea de vacunas parenterales atenuadas, incluida la BCG, debe separarse por un intervalo mínimo de 4 semanas. Intervalos menores pueden interferir en la respuesta inmune de la última. La administración de una vacuna viva atenuada parenteral (incluyendo la BCG) y la antigripal intranasal, debe practicarse de modo simultáneo o con un intervalo mínimo de 4 semanas. Las vacunas orales atenuadas —VPO, fiebre tifoidea (Ty21a) y rotavirus— y la antigripal intranasal no requieren ningún intervalo especial entre ellas. Las vacunas atenuadas orales y las parenterales atenuadas pueden administrarse en cualquier momento, antes o después de cada una de ellas. Las vacunas orales e intranasales y las inactivadas, también pueden administrarse en cualquier momento, antes o después de cada una de ellas.

4. INTERVALOS MÍNIMOS ENTRE DOSIS DE UNA MISMA VACUNA

La correcta aplicación de los intervalos recomendados entre dosis asegura una respuesta inmune óptima y una mínima reactogenicidad en el receptor. 4.1 Intervalos máximos entre dosis de una misma vacuna Ningún intervalo temporal máximo entre dosis compromete su inmunogenicidad, salvo: • Vacuna antitifoidea oral atenuada (Ty21a). Si las 3 dosis de la serie no han sido en 10 días, debe reiniciarse la serie entera. • Vacuna oral frente al cólera (Dukoral). Si pasan más de 6 semanas entre dosis, debe reiniciarse la vacunación. • Vacunación posexposición a rabia. En caso de desviaciones importantes, hacer serología específica a los 7-14 días de su finalización, para asegurar la efectividad de la inmunización.

5. COADMINISTRACIÓN DE VACUNAS Y OTROS PRODUCTOS INMUNOBIOLÓGICOS

La inmunidad pasiva que confiere la administración de inmunoglobulinas, Ig, o hemoderivados portadores de anticuerpos puede contrarrestar la respuesta inmunitaria a las vacunas víricas atenuadas parenterales (SRP, antivaricela). Las vacunas inactivadas, las atenuadas orales y la antigripal atenuada intranasal no muestran interferencias con Ig.

6. COADMINISTRACIÓN DE VACUNAS Y OTROS PRODUCTOS BIOLÓGICOS

Diversas sustancias biológicas de variada índole pueden condicionar interacciones negativas con algunas vacunas, si se administran de modo concomitante.

• Antibacterianos: sulfamidas y antibióticos pueden neutralizar la respuesta a la vacuna oral Ty21a frente a la fiebre tifoidea. No deben utilizarse, siempre que sea posible, durante las 24 horas previas a la vacunación. Algunos autores los desaconsejan para los 7 días posteriores a la administración de Ty21a.

• Tuberculostáticos: inactivan el bacilo vacunal de la BCG (excepción pirazinamida).

• Antipalúdicos: proguanil o mefloquina pueden inactivar la cepa Ty21a de la vacuna oral frente a la fiebre tifoidea. Cuando deban coadministrarse, proceder como con antibióticos.

• Antivirales: es posible que interfieran la replicación de ciertos virus vacunales.

• Salicilatos: por asociación entre saliciloterapia y varicela con el síndrome de Reye, evitar ácido acetilsalicílico (AAS) 6 semanas tras la vacuna en menores de 18 años. Puede sustituirse por otro antiagregante.

• Fármacos inmunodepresores, inmunomoduladores y antineoplásicos:

- Una quimioterapia antineoplásica en curso contraindica la administración de vacunas atenuadas como mínimo 3 meses tras la interrupción del tratamiento, dependiendo de su intensidad, de la enfermedad subyacente y de la concurrencia de otras terapias.

- Un tratamiento sistémico con dosis elevadas de corticoides podría provocar efectos similares. Se definen como altas, dosis ≥2 mg/kg al día de prednisona o prednisolona (o sus equivalentes de otros corticoides) en niños de peso inferior a 10 kg o de 20 mg al día en los de peso superior. Tras la aplicación de dosis altas diarias durante más de 14 días, deben posponerse como mínimo 4 semanas.

- Los fármacos inmunosupresores de aplicación tópica (tacrolimus, pimecrolimus) es improbable que ejerzan una interacción, y existen escasos estudios al respecto.

- Los anticuerpos monoclonales curativos pueden asimismo comprometer la efectividad y seguridad de las vacunas vivas atenuadas.

- La coadministración de vacunas e interferón gamma 1-b (IMUKIN) es desaconsejable, al facilitar una reacción inmune exacerbada. 

- La administración simultánea de vacunas de virus vivos e hidroxicarbamida (HYDREA, Siklos), fármaco utilizado en tratamientos de drepanocitosis sintomática, puede potenciar la replicación de los virus de la vacuna, incrementar sus efectos adversos y reducir su inmunogenicidad, por lo que debe considerarse contraindicada.

• Antitérmicos: algunos estudios sugieren que la coadministración con vacunas puede reducir la respuesta inmune.

• Alimentos y bebidas: su efecto potenciador de la acidez del jugo gástrico puede disminuir la acción de la subunidad B de la toxina recombinante de la vacuna oral contra el cólera (Dukoral). Por ello, su administración debe distanciarse un mínimo de 1 hora de comidas o bebidas.