La atención domiciliaria comprende el conjunto de intervenciones sanitarias realizadas en el domicilio de aquellas personas que, por su estado de salud u otras circunstancias, no pueden desplazarse al centro sanitario. Este tipo de atención se caracteriza por ser integral y longitudinal, abarcando actividades de promoción de la salud, prevención de enfermedades, curación, rehabilitación y cuidados paliativos. Entre sus principales objetivos destacan proporcionar cuidados completos en un entorno familiar, evaluar las relaciones interfamiliares, identificar recursos de apoyo, mejorar la comunicación con la familia y fomentar la autonomía y participación de la persona en la toma de decisiones relacionadas con su salud.
La visita domiciliaria se desarrolla en varias etapas que permiten garantizar una atención organizada y eficaz. En la fase preparatoria se revisa la historia clínica, se establecen objetivos y se planifica la visita. Posteriormente, durante la presentación, el profesional sanitario explica el propósito de la intervención y establece una relación terapéutica positiva. En el desarrollo de la visita se realiza una valoración integral, se identifica a la persona cuidadora principal, se consensúa un plan de cuidados y se llevan a cabo las intervenciones necesarias. Finalmente, se realiza una evaluación y registro de la información obtenida para asegurar la continuidad asistencial y valorar la eficacia del plan establecido.
La hospitalización a domicilio es una modalidad asistencial que ofrece cuidados especializados de nivel hospitalario en el propio hogar del paciente, garantizando una atención segura y eficaz similar a la hospitalización convencional. En España, la primera unidad se creó en 1981 en el Hospital Universitario Gregorio Marañón, y actualmente existen más de 100 unidades en el Sistema Nacional de Salud. Estas unidades atienden tratamientos complejos como antibioterapia intravenosa, cuidados paliativos, nutrición artificial, curas complejas o terapias avanzadas, siempre en coordinación con la Atención Primaria de Salud (APS). Además, requieren ciertas condiciones, como apoyo familiar adecuado, accesibilidad al domicilio y una vivienda adaptada para garantizar el éxito de la atención.
