TEMA 3. POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS PARA AFRONTAR EL ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL


Como se comentaba en el tema de la demografía, el envejecimiento es un hecho imparable y que va modificando las sociedades. Desde finales del Siglo XX las diferentes instituciones españolas, europeas y mundiales, comenzaron a tomar conciencia real sobre el fenómeno del envejecimiento y a dirigir sus políticas sanitarias y sociales hacia la gestión del mismo.

En todos los proyectos hay un denominador común: aceptar que el aumento de la esperanza de vida es un éxito de los sistemas sociales y sanitarios. Por lo tanto, el envejecimiento no debe plantearse como un problema sino como un logro y una oportunidad de desarrollo personal más allá de la jubilación.

En los siguientes puntos se exponen las principales políticas y abordajes realizadas por España y otros organismos supraestatales. Solamente se recogen lo que más calado han tenido, pero huelga decir que se han desarrollado muchos más planes para gestionar todos los retos que ha traído el envejecimiento.

 

3.1 PRIMERA ASAMBLEA MUNDIAL SOBRE EL ENVEJECIMIENTO

(Viena, 1982) 

Fue en julio de 1982 cuando se celebró en Viena la Primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento. En esta reunión, en la que tomaron parte todos los países miembros de las Naciones Unidas, se puso de relieve la necesidad de un Plan de Acción para que los gobiernos y la propia sociedad civil pudieran abordar de una manera eficaz los retos del envejecimiento de la población, así como poder gestionar el potencial de desarrollo de las personas mayores y abordar las necesidades derivadas de la dependencia. De ese consenso nació el Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento en el que se promovía la cooperación regional e internacional, en él se hacían 62 recomendaciones para abordar: la investigación y el análisis de datos, la capacitación y la educación, y la inversión y desarrollo de las siguientes áreas:

  • Salud y nutrición
  • Protección de los consumidores de edad avanzada
  • Vivienda y medio ambiente
  • Familia
  • Bienestar Social
  • Seguridad de ingresos y empleo
  • Educación

 

3.2 SEGUNDA ASAMBLEA MUNDIAL SOBRE EL ENVEJECIMIENTO (Madrid, 2002)

España fue la anfitriona en esta segunda asamblea mundial sobre el envejecimiento acogiendo su celebración en Madrid en abril de 2002. Además de revisar la consecución de los objetivos propuestos en la asamblea celebrada 20 años antes, se plantearon nuevos objetivos para conseguir “una sociedad para todas las edades”. En Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento 2002 se proponen más de cien recomendaciones para que los gobiernos favorezcan un envejecimiento óptimo donde las personas mayores puedan mejorar en lo físico, en el desarrollo personal y como miembros de la sociedad. Para ello se desarrollan tres temas prioritarios y dentro de cada uno, una serie de cuestiones objetivo:

  • Los adultos mayores y el desarrollo:
    o   Participación activa en la sociedad y en el desarrollo
    o   El empleo y el envejecimiento de la fuerza de trabajo
    o   Desarrollo rural, migración y urbanización
    o   Acceso al conocimiento, la educación y la capacitación
    o   Solidaridad intergeneracional
    o   Erradicación de la pobreza
    o   Seguridad de los ingresos, protección social, seguridad social y prevención de la pobreza
    o   Situaciones de emergencia

 

  • Mejoramiento de la salud y el bienestar en los adultos mayores:
    o   El fomento de la salud y el bienestar durante toda la vida
    o   Acceso universal y equitativo a los servicios de atención de la salud
    o   Las personas de edad y el VIH/SIDA
    o   Capacitación de los proveedores de servicios de salud y de los profesionales de la salud
    o   Necesidades relacionadas con la salud mental de las personas de edad
    o   Las personas de edad con discapacidad

 

  • Creación de ambientes favorables y de apoyo a los adultos mayores:
    o   La vivienda y las condiciones de vida
    o   Asistencia y apoyo a las personas que prestan asistencia
    o   Abandono, maltrato y violencia
    o   Imágenes del envejecimiento

Figura 5: Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento 2002. Elaboración propia. Imágenes creative commons

  

3.3 MALTRATO A LAS PERSONAS MAYORES

Como se ha visto en el punto anterior, en el Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento 2002 se recogía la necesidad imperiosa de poner fin al maltrato a las personas mayores. Aquí se recogían estrategias para la eliminación de todas las formas de abandono, abuso y violencia contra las personas de edad: sensibilizar a profesionales, promulgar leyes y medidas para eliminar los abusos, promover la cooperación entre administraciones y sociedad civil, y la creación de servicios de apoyo para atender los casos de abuso y de maltrato contra las personas de edad, entre otras medidas.

Sin embargo, fue en la Declaración de Almería, dentro de la Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el Anciano Maltratado celebrada en Almería el 4 de mayo de 1995 cuando se estableció la primera definición de maltrato a la persona mayor. “El maltrato al anciano es todo acto u omisión sufrido por personas de 65 años o más, que vulnera la integridad física, psíquica, sexual, y económica, el principio de autonomía, o un derecho fundamental del individuo; que es percibido por éste o constatado objetivamente, con independencia de la intencionalidad y del medio donde ocurra (familiar, comunidad, Instituciones)”. Además, se hacía hincapié en que el maltrato puede tomar forma de maltrato físico, psíquico, financiero o sexual, alejándose de la percepción general que nos hace pensar que solo se puede maltratar de una manera física.

Dos años después de la Declaración de Almería, se crea la Red Internacional para la prevención del maltrato al mayor y se comienza a realizar estudios a nivel mundial en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con los distintos gobiernos estatales, ayudando a su vez a desarrollar protocolos y creando guías de asesoramiento dirigida a los distintos agentes implicados.

En 2002 la OMS introdujo entre los principales problemas de salud el maltrato hacia las personas mayores. Veinte años después, el 15 de junio de 2022, con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, la OMS y sus asociados publicaron el documento “Abordar el abuso de las personas mayores: cinco prioridades para la Década de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable”, esas prioridades son:

  • Combatir el edadismo
  • Generar más y mejores datos sobre la prevalencia y los factores de riesgo del maltrato y de las mejores estrategias de protección del mayor
  • Desarrollar y ampliar soluciones rentables
  • Realizar inversiones para abordar el problema
  • Recaudar fondos para abordar el problema 

 

3.4 ENVEJECIMIENTO ACTIVO

A medida que avanzan los años las sociedades son más conscientes del envejecimiento de la población. El año 2012, una década después de la II Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, se declara el año europeo del envejecimiento activo. Es un intento de impulsar las medidas políticas y sociales que hagan realidad el contexto en el que los mayores deberían poder desarrollar todo su potencial y asegurar que las personas envejezcan de un modo adecuado en sociedades cada vez más longevas. El envejecimiento activo, por tanto, no significa que las personas mayores “estén activos” entendiéndose como que esté ocupados, son más bien unas políticas dirigidas a que las personas de edad tengan la oportunidad de seguir dirigiendo sus vidas, participando, aprendiendo y haciendo actividades que sean significativas y acordes a sus valores y su proyecto vital. En ese año 2012 se celebra en Viena la Conferencia Ministerial sobre Envejecimiento y se estableció que los objetivos a nivel europeo son:

  • Fomentar la prolongación de la vida laboral y el mantenimiento de la capacidad de trabajo
  • Promover la participación, la no discriminación y la inclusión social de las personas mayores
  • Promover y salvaguardar la dignidad, la salud y la independencia de las personas mayores, y mantener y mejorar la solidaridad entre generaciones 

 

Dicho esto, la propia OMS en su documento “envejecimiento activo: Un marco político” se aproxima a estas tesis y define el envejecimiento activo como “el proceso en que se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad a fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen”. Para ello defienden que debe desarrollarse sobre tres pilares fundamentales:

  • Participación: en todos los ámbitos sociales y políticos.
  • Salud: como base para el bienestar.
  • Seguridad: tanto física, como habitacional y económica.

 

Revisiones más actuales, como las acordadas en la Conferencia Ministerial sobre Envejecimiento de Lisboa en 2017, introducen un cuarto pilar más: la posibilidad de aprendizaje continuo como forma de desarrollo personal.

La OMS considera como factores claves de su modelo de envejecimiento activo: la autonomía, entendida como la capacidad de controlar y adaptarse a la vida cotidiana; la independencia, reflejada en la capacidad de vivir sin ayuda de otras personas; y la calidad de vida según los objetivos, expectativas y preocupaciones de la propia persona.

Evidentemente, la posibilidad de llevar a cabo un envejecimiento activo requiere políticas claras y su éxito dependerá de varios condicionantes que envuelven a la persona mayor y su entorno, la OMS clasifica los condicionantes que modularán la calidad del envejecimiento así:

  • Determinantes relacionados con los servicios sociales y sanitarios: promoción de la salud, prevención de la enfermedad, servicios curativos, servicios de atención de larga duración y de la salud mental.
  • Determinantes conductuales: tabaquismo, actividad física, cumplimiento terapéutico etcétera.
  • Determinantes relacionados con factores personales: factores psicológicos, genéticos y biológicos.
  • Determinantes relacionados con el entorno físico: entornos físicos, seguridad en la vivienda, caídas y ausencia de contaminación
  • Determinantes relacionados con el entorno social: apoyo social, violencia y abuso, educación y alfabetización.
  • Determinantes económicos: ingresos, protección social y trabajo.

 

España, como país implicado en el desarrollo del envejecimiento activo, publicó el “Libro Blanco del Envejecimiento Activo”. Para ello, bebe de las conclusiones de la Asamblea Mundial del Envejecimiento de Madrid, acepta los preceptos y condicionantes el envejecimiento activo de la OMS y trabaja sobre las conclusiones de la Conferencia Europea sobre Envejecimiento Activo y Saludable (2010). Así, el “Libro Blanco del Envejecimiento Activo” quedó dividido en 17 capítulos que se fundamentan fielmente en los consensos internacionales. Sin entrar a desarrollar cada capítulo, basta leer los títulos para hacerse una idea de cuál es la ruta por la que se quieren dirigir las políticas y cuáles son los puntos importantes a desarrollar políticamente y socialmente. Estos son los diecisiete capítulos que dividen el libro blanco del envejecimiento activo:

  • Capítulo 1. Tendencias demográficas actuales
  • Capítulo 2. Ciudadanía y Personas Mayores
  • Capítulo 3. Posibilidades y limitaciones de la edad
  • Capítulo 4. Economía y Personas Mayores
  • Capítulo 5. La salud y las Personas Mayores
  • Capítulo 6. La actividad física
  • Capítulo 7. Educación a lo largo de la vida
  • Capítulo 8. Diversidad y participación de las Personas Mayores
  • Capítulo 9. Imagen de las Personas Mayores y medios de comunicación
  • Capítulo 10. Protección Jurídica de las personas mayores
  • Capítulo 11. Los Servicios Sociales
  • Capítulo 12. Vivienda
  • Capítulo 13. Entorno, hábitat: Medio rural y medio urbano
  • Capítulo 14. Formas de vida y convivencia
  • Capítulo 15. Relaciones intergeneracionales
  • Capítulo 16. Género y Envejecimiento
  • Capítulo 17. El valor y el ejercicio del cuidado

Como ya se ha visto hasta ahora, el envejecimiento activo va mucho más allá de poder realizar actividades. El envejecimiento activo es un complejo sistema social, sanitario y político para poder desarrollar el potencial de los mayores teniendo en cuenta todos los condicionantes que envuelven a la persona de edad. En esa línea, y para finalizar con el envejecimiento activo, es obligatorio nombrar los trabajos de Rocío Fernández Ballesteros. Esta autora equipara el envejecimiento activo con otros términos como envejecimiento saludable y envejecimiento exitoso. Fernández Ballesteros, que defiende la idea de “Vivir es envejecer y envejecer es vivir”, ha desarrollado un modelo sobre el envejecimiento de éxito que ha sido utilizado para el modelo de envejecimiento activo, y define el envejecimiento exitoso como “un concepto multidimensional que comprende y trasciende respecto a la buena salud y compuesto por una amplia gama de factores biopsicosociales”. Como se ve, vuelve a hacer referencia a los factores y condicionantes, tanto a nivel macro como meso y micro. En la siguiente imagen aparecen representados gráficamente los distintos niveles y dimensiones que afectan al envejecimiento activo según el modelo de Fernández Ballesteros.

Figura 6: Modelo Multidimensional-Multinivel de envejecimiento activo. Fernández-Ballesteros, 2002,2009

   

De la figura anterior puede deducirse que cada persona en su contexto social, familiar, de salud y económica, entre otros, envejecerá de una forma diferente a otra persona condicionada por unos factores distintos, y es por ello que las políticas deben ir dirigidas a mantener los condicionantes sociales y ambientales aptos, y fomentar el autocuidado de las personas para que controlen los condicionantes personales. 

 

3.5 PACTO DE TOLEDO 

El envejecimiento de la población acarrea nuevas demandas en todos los ámbitos. Uno de los que más preocupan a la ciudadanía es el sistema público de pensiones. El aumento de pensionistas y el incremento de la pensión media hace que el gasto en pensiones vaya creciendo año tras año. En un sistema como el español donde las cuotas de los trabajadores financian las pensiones de las personas jubiladas corren el peligro de déficit puesto que actualmente la tasa de desempleo es elevada y los salarios, y por lo tanto las cuotas aportadas, son demasiado bajos para mantener este sistema.

Las pensiones siempre han sido un arma arrojadiza entre los partidos políticos, es por ello que en 1995 se creó una comisión parlamentaria con el apoyo unánime de todos los partidos de la cámara. Esta comisión se llamó Pacto de Toledo y se creó con la finalidad de discutir, analizar y proponer medidas encaminadas a asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones español. El objetivo principal del Pacto de Toledo siempre ha sido mantener la fiabilidad de la seguridad social.

Desde el Pacto de Toledo se han hecho varias recomendaciones específicas para que el sistema de pensiones español siga siendo viable. Quizá las más relevantes sean las siguientes:

  • Diferenciar la financiación de las pensiones contributivas y no contributivas: las contributivas se financian con las aportaciones de los trabajadores a la seguridad social y las no contributivas se financian vía impuestos con los presupuestos generales del estado.
  • Poner en marcha las medidas necesarias para asegurar el poder adquisitivo de las pensiones públicas según el IPC real.
  • Establecer la separación de las fuentes de financiación para restablecer el equilibrio financiero del sistema.

 

Lamentablemente, estas recomendaciones han sido incumplidas varias veces por los distintos gobiernos debido a las condiciones económicas del país. De esta forma, ha habido años duros para los pensionistas, especialmente a partir de la crisis de 2007-2008. Desde de entonces las pensiones fueron congeladas o revalorizadas un 0,25% independientemente del IPC en varios ejercicios.

Quizá la reforma más relevante fue la que se hizo en el año 2011 cuando se aprobó la Ley 27/2011 que hacía referencia a el aumento de la edad de jubilación. Con esta ley en vigor se va aumentando la edad de jubilación paulatinamente, año tras año, hasta el año 2027 donde la edad oficial de jubilación será de 67 años. En este nuevo contexto también se contempla que las personas que a partir de 2027 hayan cumplido 65 años podrán jubilarse siempre y cuando hayan cotizado al menos 38 años y 6 meses.

 

3.6 JUBILACIÓN 

No se puede negar que el envejecimiento de la población española va en aumento, pero esto no debe tomarse como algo malo sino como un éxito de las políticas sanitarias y sociales. Ahora vivimos más y vivimos mejor, llegamos a mayores con mejores condiciones físicas y con más poder adquisitivo que en el pasado, hay más acceso a medicamentos y múltiples alimentos de calidad. Además, la sociedad va tomando conciencia de que los mayores tienen que tener una posición relevante y que la propia sociedad debe desarrollar unas estructuras que les permitan llevar una vida con significado. Por todo ello, tener una pensión acorde al Pacto de Toledo puede no ser suficiente para la satisfacción de los jubilados.

De hecho, las personas comienzan a tomar conciencia de la necesidad de llenar la vida con activades significativas una vez llegan a la jubilación, algo que hasta entonces daban por sentado. La jubilación es un periodo que cada vez es más largo. Ahora que la esperanza de vida a los 65 años se sitúa en torno a los 25 años, es momento de plantear alternativas para enriquecer este proceso. Hay países que han introducido en sus planes de educación para la salud programas de preparación a la jubilación dirigidas desde los servicios de atención primaria por equipos multidisciplinares.

La jubilación es un proceso complejo que consta de varias etapas por las que la persona debe transitar hasta asimilar su nueva situación. El sociólogo y experto en gerontología Robert Atchley, autor también de la teoría de la continuidad del envejecimiento, desarrolló un modelo de adaptación a la jubilación y estableció 6 etapas en él. No todas las personas pasarán por todas las etapas ni las vivirán de la misma manera o con la misma duración, pero sí es una aproximación que nos permite adaptar los programas y la educación para la salud en estos individuos:

  • Prejubilación: es la fase en la que la persona todavía está en activo, pero ya está ultimando los preparativos para jubilarse. Ya está calculando cómo va a organizarse económicamente, qué es lo primero que va a hacer… Es una etapa en la que se idealiza positivamente la jubilación, aunque también puede ser que la persona tenga una mala expectativa al respecto, condicionada por sí ha conseguido las metas que se había planteado profesionalmente y también por el contexto que se va a encontrar una vez finalice su trayectoria laboral.

  • Jubilación:  esta etapa comienza cuando la persona acaba de jubilarse. En esta fase inicial se pueden dar tres actitudes diferentes:
    o   Luna de miel: la persona está encantada con la situación, comienza a hacer las cosas que tenía pendientes, a planear viajes y a tomarse la vida como unas vacaciones indefinidas.
    o   Actividad continuada: el individuo recién jubilado trata de mantener las rutinas, como horarios o intensidad de las actividades, sustituyendo su trabajo por nuevas tareas. Las tareas elegidas suelen ser una combinación entre quehaceres cotidianos y laborales.
    o   Descanso: la persona cuando se jubila piensa únicamente en descansar. Las personas que adoptan esta actitud se caracterizan por una reducción notable de su nivel de actividad. Es más habitual en personas que han tenido trabajos muy exigentes.

  • Desencanto y depresión: En este periodo la persona puede sentirse triste o decepcionada en función de cuáles eran sus expectativas y cuánto se asemejan a la realidad. La persona puede tener mucha incertidumbre sobre su situación futura sintiéndose negativo ante ella. Es una fase no patológica.

  • Reorientación: tanto si el sujeto viene de la etapa del desencanto como si viene de una actitud de luna de miel o de descanso, deberá reajustarse a su nueva realidad. Es aquí donde se empiezan a mirar las expectativas desde un punto de vista más real, se reevalúa la situación para ajustar las actividades de ocio y/o productivas a la nueva vida. Podemos decir que es donde el jubilado toma conciencia real de dónde está y hacia dónde va.

  • Estabilidad o rutina: Una vez que la persona está reorientada comienza a estabilizarse. Ya sabe que actividades son significativas y cuáles no, contemporiza mejor y sabe cuáles son los retos y cómo enfrentarse a ellos.

  • Finalización: para Atchley el proceso de jubilación finaliza cuando la persona pasa a ser dependiente y ya no puede organizar su vida. En la mayoría de los casos es un periodo paulatino en el que se van perdiendo las capacidades poco a poco. 

 

3.7 SILVER ECONOMY

La economía plateada o “silver economy” en un término utilizado para referirse a todas las oportunidades económicas que ofrece el envejecimiento a los países. Son muchos los sectores que se ven beneficiados por este fenómeno y otros muchos los que se están adaptando a la nueva situación demográfica. Cuando se habla de silver economy se hace referencia a personas mayores de 50 años y se calcula que mueven un tercio de todo el producto interior bruto, y no sólo eso, muchas de las empresas de nueva creación han sido constituidas por mayores de 50 años. Sin embargo, en este capítulo hablamos de personas mayores que han pasado ya la edad de jubilación y la silver economy de las personas jubiladas también tiene un potente impacto en la economía estatal.

Figura 7: desglose de gasto por edad, 2019. Elaboración propia. Fuente: www.ine.es 

 

Se dice que, debido al aumento del número de personas mayores, el gasto en pensiones cada vez es mayor y que además, los mayores son los que más gasto sanitario producen al país. Pero siendo esto cierto, se está obviando el ingreso económico que producen las personas mayores a los estados por diferentes vías:

  • Impuestos directos e indirectos: tanto la recaudación en IRPF como en IVA es importante. De hecho, las personas mayores de 55 años realizan más del 60% del consumo de todo el país.
  • Centros de cuidados: tanto las residencias como centros de día y otros establecimientos para personas mayores generan mucha actividad económica. Hay que tener en cuenta que cada centro genera riqueza dinamizando la economía de proveedores, subcontratas y otros agentes implicados, estando todas las actividades sujetas a IVA. Además, las empresas y trabajadores hacen aportaciones tanto a la seguridad social como a las arcas públicas vía IRPF.
  • Productos y servicios relacionados con la dependencia: no todos los mayores van a poder disfrutar de una vejez libre de discapacidad. Es por ello que hay sectores que van a tener una oportunidad de crecer. Dejando las farmacéuticas aparte donde el mercado potencial es evidente, tenemos también los servicios de atención a domicilio, de limpieza y de telealarma entre otros. No menos importante es la contribución que hacen a los proveedores de productos de apoyo: andadores, bastones, sillas de ruedas, ortesis, productos para adecuar la altura del inodoro, empresas de cambio de bañera por duchas, reformas de edificios y urbanísticas, instalación de ascensores y un largo etcétera.
  • Turismo: las personas mayores se están convirtiendo en el objetivo de las empresas dedicadas al turismo. El propio estado es conocedor de esta fuente de ingresos por lo que inyecta dinero en los conocidos “viajes del IMSERSO” porque el retorno económico que trae a las arcas públicas es mayor que la inversión. El turismo senior genera un impulso económico a lo largo de todo el año a agencias de viaje, hoteles, transportes, agencias turísticas, restaurantes etcétera.
  • Sector financiero: es evidente que un ingreso fijo mensual es un objetivo de la banca. El hecho de que las personas tengan domiciliada su pensión le genera a los bancos un beneficio al tener dinero disponible con el que poder trabajar. Además, las personas mayores tienen más ahorros que los jóvenes y es menos probable que extraigan sus depósitos, es por ello que muchas campañas bancarias van dirigidas ya a los mayores.
  • Economía indirecta: muchos mayores son los encargados de cuidar a los nietos. Son muchos los que les cuidan mientras los progenitores están trabajando. El hecho de que estas personas mayores se encarguen de los nietos, permite a sus padres trabajar, lo que a su vez dinamiza la economía y aumenta los ingresos del estado.
  • Vida laboral ampliada: hay personas mayores, en algunos sectores, que trabajan más allá de la edad prevista de jubilación. Aunque en España es menor que en otros países, en 2019 se calculaba que el 6,5% de las personas entre 65 y 69 años seguían trabajando. Estas personas continúan aportando a la hacienda pública y manteniendo el mercado en movimiento.
  • Voluntariado: El tercer sector se mantiene especialmente a las personas voluntarias. El tercer sector hace referencia al sector de la economía que no es el sector privado de las empresas y organizaciones dirigidas y orientadas a conseguir beneficios económicos para sus propietarios o accionistas, ni tampoco el sector público, en el que están todos los organismos que dependen del Estado y que se encaminan a dar servicio a la ciudadanía en los distintos países. Así, son muchos los mayores que colaboran con bancos de alimentos, acompañan a otros mayores, cooperan en refugios de animales, participan en programas intergeneracionales con menores donde comparten experiencias, y muchas otras más. Aunque el ingreso económico para el estado sea cero en este caso, el beneficio que toda la sociedad obtiene de estas personas jubiladas es incalculable. Aun así, el trabajo que hacen los mayores en las ONG y otras asociaciones es trabajo que el estado no cubrirá, por lo tanto, más ahorro para las arcas públicas. 

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Demografía - Concepto, tipos, importancia y características [Internet]. https://concepto.de/. [citado 19 de marzo de 2023]. Disponible en: https://concepto.de/demografia/ 
  • Rodriguez Marín J, Sitges Maciá E. Perspectivas de estudio en gerontología y salud en el siglo XXI. Valencia: Tirant; 2020. 
  • García M, Gómez J, Gallo J. Conceptos Básicos de Geriatría y Gerontología. 1a ed. Madrid: FUDEN Enfo; 2011. 
  • Yanguas J. Pasos hacia una nueva vejez. Madrid: Ediciones Destino; 2021. 
  • Instituto de Mayores y Servicios Sociales. Libro blanco del envejecimiento activo. Madrid: Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad Secretaría General de Política Social y Consumo Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO); 2022. 
  • Kessel H, Marín N, Maturana N, Castañeda L, Pageo MP, Larrión JL. Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el Anciano Maltratado. Revista española de geriatría y gerontología 1996;31(6):367-372. 
  • Ministerio de Trabajo e inmigración. Informe de evaluación y reforma del Pacto de Toledo. 2020. 
  • Naciones Unidas. Declaración Política y Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. 2003. 
  • John PDS, Hogan DB. The Relevance of Marjory Warren’s Writings Today. The Gerontologist. 2013;54(1):21-9. 
  • Manrique P. Consideraciones sobre la vejez desde la prehistoria hasta la peste negra. Gerokomos: Revista de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica 1999 Oct;10(4):156-160. 
  • Cuesta Cdl. La contribución de la Evidencia Cualitativa al campo del cuidado y la salud comunitaria. Index de enfermería 2005 Nov;14(50). 
  • Miquel J. Integración de teorías del envejecimiento (parte II). Revista Española de Geriatría y Gerontología 2006;41(2):125-127. 
  • Baumhover LA. Age and Structural Lag: Society's Failure to Provide Meaningful Opportunities in Work, Family, and Leisure.(Brief Article). CHOICE: Current Reviews for Academic Libraries 1995 Jun 1;32(10):1676. 
  • Rogelj V, Bogataj D. Social infrastructure of Silver Economy: Literature review and Research agenda. IFAC-PapersOnLine 2019;52(13):2680-2685. 
  • Atchley RC. Adjustment to Loss of Job at Retirement. Int J Aging Hum Dev 1975 -02-01;6(1):17-27. 
  • Petretto DR, Pili R, Gaviano L, López CM, Zuddas C. Envejecimiento activo y de éxito o saludable: una breve historia de modelos conceptuales. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 2016;51(4):229-41. 
  • Adams CEY. Maltrato en el adulto mayor institucionalizado. Revista Médica Clínica Las Condes. 2012;23(1):84-90. 
  • Arias Odón FG. El Proyecto de investigación: guía para su elaboración. Caracas: Episteme; 1999. 
  • Elena Sinobas P. Manual de investigación cuantitativa para enfermería. Oviedo: Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria; 2011. 
  • Fathalla MF, Fathalla MMF. Guía práctica de investigación en salud. Washington, D.C.: OPS, Of. Regional de la Organización Mudial para la Salud; 2008. 
  • Hernández Sampieri R, Fernández Collado C, Baptista Lucio P. Metodología de la investigación. 5a ed. México, D.F: McGraw-Hill; 2010. 613 p. 
  • Millán Calenti JC. Gerontología y geriatría: valoración e intervención. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2010. 
  • García Hernández M, Martínez Sellarés R. Enfermería y envejecimiento. Barcelona: Elsevier España; 2012.