TEMA 2. ANTICONCEPCIÓN


1. INTRODUCCIÓN

La Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva en el Sistema Nacional de Salud (SNS) reconoce los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos, tal y como se recoge en declaraciones, convenciones y pactos de las Naciones Unidas y en otros documentos aprobados internacionalmente. El desarrollo de una sexualidad saludable pasa por el reconocimiento de los derechos sexuales, el derecho a la información y la decisión libre sobre la propia sexualidad del individuo. En este sentido, las personas deberán poder conocer las alternativas basadas en los resultados de la literatura científica disponible para que puedan tomar decisiones bien informadas en situaciones como las de la elección de un método anticonceptivo.

 Los métodos anticonceptivos más utilizados en parejas estables son los siguientes: en el caso de los hombres, el preservativo masculino (81 % entre los 16 y los 24 años y 51 % entre los 25 y los 54 años); en el caso de las mujeres, son varios los tipos de anticonceptivos utilizados. Las mujeres jóvenes usan en una mayor proporción el preservativo masculino (68 %), porcentaje que disminuye en las mujeres entre los 25 y los 54 años (43 %). La píldora anticonceptiva se refiere como método anticonceptivo en el 33 % de las mujeres entre los 16 y los 34 años, y disminuye al 18 % entre las de 35 a 54 años.

 

Aunque el uso de anticonceptivos como método de prevención de embarazos en parejas ocasionales muestra unas cifras similares, es importante destacar que hasta un 17 % de los hombres y un 12 % de las mujeres no usan ningún método, lo que justifica la importancia de la realización de campañas informativas y educativas. El preservativo es el método anticonceptivo utilizado actualmente por un mayor número de mujeres en edad fértil (29,6 %), siendo su uso mayoritario en todas las franjas de edad. En segundo lugar, se sitúa el uso de la píldora, que es referido por el 17,3 % de las mujeres.

 

La utilización de dispositivos intrauterinos (DIU) se da principalmente a partir de los 30 años, mientras que los métodos irreversibles femeninos se registran fundamentalmente a partir de los 35 años.

 

 2. MÉTODOS NATURALES

  •          MELA. Método de la lactancia materna y la amenorrea (MELA). Está basado en que una concentración de prolactina elevada y constante influye en la supresión de la función ovárica. Para que funcione, el lactante debe tener menos de 6 meses y la lactancia materna ha de ser a demanda y exclusiva.
  •          Ogino. Método del calendario.
  •          Billings. Observación del moco cervical. En los días fértiles se vuelve filante.
  •          Temperatura. Tras la ovulación, el cuerpo lúteo produce progesterona, esta hace que se eleve la temperatura basal, por lo que hay que evitar el coito durante los 3 días siguientes al ascenso térmico.

 

3. MÉTODOS DE BARRERA

Preservativo masculino

Funda para cubrir el pene y evitar embarazos no deseados, la transmisión del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y otras infecciones de transmisión sexual. Puede ser de látex (goma), que es el de uso más común, o sintético de poliuretano (plástico), para los casos de alergia al látex. Es importante proteger los preservativos del calor, la luz y la humedad excesiva (ojo con las carteras y las guanteras de los coches, pues los cambios de temperatura los pueden deteriorar) y guardarlos en lugares frescos y secos.

 

Los pasos para una correcta utilización son los siguientes:

 

  •          Abrir el preservativo con cuidado de no dañarlo con uñas, anillos y dientes.
  •          Una vez abierto, antes de colocarlo, comprobar si el preservativo está al derecho o al revés (esto se puede hacer soplando un poco dentro del preservativo para ver hacia qué lado se tiene que desenrollar).
  •          Colocar el preservativo sobre el pene en erección, antes de cualquier penetración vaginal, anal u oral.

 

Imagen 4: Colocación y retirada del preservativo

  

  •          Presionar la punta del depósito del preservativo para expulsar el aire y dejar espacio para el semen. Si el preservativo no lleva depósito, este debe hacerse al colocarlo, dejando un espacio libre de 1 a 2 cm de largo en la punta del pene.
  •          Desenrollar el preservativo hasta cubrir completamente el pene.
  •          Usarlo durante toda la penetración.
  •          Es aconsejable lubricar el preservativo una vez puesto para facilitar la penetración. Muchos ya vienen con el lubricante incorporado, pero si no es suficiente, se puede comprar en las farmacias, teniendo en cuenta que sean solubles en agua, ya que los aceites pueden estropear el látex del preservativo. Cuidado con los lubricantes oleosos, pues las uñas y los piercings pueden ser causa de rotura.
  •          Después de eyacular, antes de que la erección disminuya, hay que retirar el pene sujetando el preservativo por la base.
  •          Comprobar que no se ha roto (llenándolo de agua o presionando el depósito), anudarlo y tirarlo a la basura, nunca al WC ni a la calle (hay que tener en cuenta que los preserva- tivos no son biodegradables).
  •          Usar uno nuevo cada vez que se mantenga una relación sexual y cada vez que se cambie de práctica sexual (penetración vaginal, anal u oral).

 

Preservativo femenino

Es un método de prevención alternativo al preservativo masculino, que protege frente a los embarazos no deseados, la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

Consiste en una funda transparente de nitrilo, con dos anillos flexibles en ambos extremos, uno en el interior que permite la colocación dentro de la vagina y otro de un diámetro más grande que permanecerá en el exterior de la vagina cubriendo los genitales externos de la mujer.

Puede aportar a un número considerable de mujeres un grado de autonomía mayor que el preservativo masculino y, por tanto, contribuir a aumentar el control que tienen de su fertilidad y sexualidad.

Entre las ventajas del preservativo femenino hay que destacar las siguientes:

  •          Está hecho de nitrilo, por lo que es una buena opción para quienes tienen alergia al látex.
  •          Es transparente, suave y resistente.
  •          Puede permitir juegos eróticos previos y posteriores a la penetración sin necesidad de interrumpir la relación sexual, ya que puede insertarse desde el principio de la relación, incluso hasta 8 horas antes, puesto que para colocarlo no necesita que el pene esté en erección.
  •          Permite mantener relaciones sexuales en cualquier posición sin que se produzcan roturas o deslizamientos.
  •          Posibilita no romper la intimidad y complicidad al fin de una relación sexual, puesto que no es necesario retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.
  •          Se puede usar con lubricantes a base de agua o de aceite.
  •          Viene muy lubricado, por lo que puede ser una solución en los casos de falta de lubricación.

 

Diafragma

Semiesfera de látex o de silicona que se coloca en el fondo de la vagina cubriendo el cérvix, por lo que impide la entrada del semen al útero siempre que se deje un mínimo de 6 horas tras la eyaculación.

Esponja vaginal

Similar en uso, aunque es de poliuretano y contiene espermicida. Es necesario humedecerla para activarla.

 

4. MÉTODOS HORMONALES Y DIU (GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA, GPC)

 

4.1. Métodos hormonales

Combinados

Combinan un estrógeno (generalmente etinilestradiol) y un gestágeno. Opciones: píldora oral, parche transdérmico y anillo vaginal.

Solo gestágenos

Solo se administra un gestágeno (derivado). Opciones:

  •          Oral (minipíldora).
  •          Inyectable (mensual o trimestral).
  •          Implante subdérmico: cilindro que contiene 68 mg de etonogestrel que libera 60 mcg/día durante los 3 primeros meses y se estabiliza en 30 mcg/día durante el resto del periodo de eficacia del implante, que son 3 años. Se inserta a nivel subdérmico, en la cara interna del brazo no dominante a unos 8 cm del cóndilo del húmero, en los 5 primeros días del ciclo.

 

Afectan al patrón de sangrado.

 

Mecanismos de acción de ambos (combinados y solo con gestágenos)

  •          Sobre el eje hipotálamo-hipófisis: se inhibe la secreción de gonadotropinas y, por tanto, la ovulación. Los estrógenos inhiben la secreción de FSH y los gestágenos inhiben el pico de LH.
  •          Sobre el moco cervical: la cantidad y la calidad se alteran produciéndose un espesamiento de este (acción gestática).
  •          Sobre el endometrio: se vuelve atrófico (acción gestática).
  •          Sobre las trompas: se altera la secreción y la motilidad (acción gestática).

 

4.2. D.I.U

Inerte o de cobre

Provoca reacción ante un cuerpo extraño que se produce en el endometrio, de modo que esta interfiere en la implantación del óvulo fecundado y en la alteración del moco cervical que impide la capacitación del espermatozoide.

Puede provocar reglas más abundantes y dolorosas.

Hormonal

DIU que incorpora el gestágeno que se va liberando constantemente en cantidades pequeñas. Según la carga hormonal puede durar 3, 5 o 7 años.

El mecanismo de acción es similar al de los anticonceptivos hormonales. Afecta al patrón de sangrado.

 

4.3. Eficacia y seguridad de los métodos anticonceptivos

Los estudios evaluados expresan la eficacia de los métodos anticonceptivos mediante el índice de Pearl (n.º de embarazos no deseados por cada 1.200 ciclos de uso —en 100 mujeres/año—), a partir de tablas de vida. La tabla 1 muestra la eficacia de varios métodos anticonceptivos en términos de su uso ideal (eficacia del método) y su uso habitual (efectividad del método). Con un uso ideal, el fallo de los métodos anticonceptivos hormonales oscila entre los 0,05 embarazos no deseados del implante subcutáneo de gestágeno a los 0,3 de los anticonceptivos orales combinados. No obstante, hasta la mitad de las usuarias de anticonceptivos tienen un olvido en cada ciclo, lo que puede aumentar el fallo de los métodos anticonceptivos de forma considerable (reflejado en el índice de Pearl referido al uso habitual). En el caso de los anticonceptivos orales, el riesgo de embarazo es mayor cuando el olvido se produce al principio de la primera semana del ciclo o al final de la última semana. La edad fue el mayor predictor de fallo del método, ya que las mujeres entre los 20 y los 24 años mostraron un índice de Pearl 3 veces superior (3 fallos por 100 mujeres/año) que las mujeres entre los 35 y los 39 años.

 

 

 Fuente: Grupo de trabajo de la Guía de práctica clínica de anticoncepción hormonal e intrauterina. [Internet]. Ministerio de Sanidad, Consumo y BienestarSocial.InstitutoAragonésdeCienciasdelaSalud;2019[citado21deabrilde2021].p.34.Recuperadoapartirde:https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2019/06/gpc_585_anticoncepcion_iacs_compl.pdf

 

Resumen de la evidencia

Calidad moderada

  •          Los métodos anticonceptivos hormonales que han mostrado una mayor eficacia son aquellos con acción prolongada (implantes y DIU de levonorgestrel) con una incidencia de fallo del método durante el primer año asociada al uso habitual del 0,08 y 0,1 por cada 100 mujeres/año respectivamente. La eficacia mostrada por estos anticonceptivos es similar a la de los de la esterilización femenina.
  •          A estos dos métodos los siguen los métodos siguientes: píldora de progestágeno solo (incidencia del 0,41), anillo (incidencia del 1,23), parche (incidencia del 1,24) y anticonceptivos de acción corta (anticonceptivos orales con una incidencia del 2,1).
  •          El uso de anticonceptivos hormonales orales combinados se asocia con un aumento del riesgo de sufrir un evento tromboembólico venoso. La magnitud en términos relativos de este riesgo depende del tipo de gestágeno y de la dosis de etinilestradiol. Aquellos anticonceptivos que contienen levonorgestrel, noretisterona o norgestimato como progestágenos presentan un riesgo más bajo.

 

Calidad baja

  •          El uso de anticonceptivos hormonales orales se asocia con un aumento del riesgo de ictus isquémico, pero no de ictus hemorrágico o infarto de miocardio.
  •          Las usuarias del anillo vaginal han mostrado un aumento significativo de ictus frente a las mujeres que no usan anticonceptivos hormonales. El riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) es bajo, sin que haya diferencias con el riesgo de las usuarias de anticonceptivos hormonales orales.
  •          Los anticonceptivos de solo gestágeno en su conjunto no aumentan el riesgo de enfermedad tromboembólica venosa en comparación con las no usuarias de anticonceptivos. En las mujeres con un mayor riesgo de enfermedad tromboem- bólica puede ser pertinente considerar el uso de anticonceptivos de solo gestágeno no inyectables.

 

Recomendaciones

Fuerte

  •          Se recomienda el uso de anticonceptivos hormona- les e intrauterinos, debido a que han mostrado una elevada efectividad. En la elección de un anticon- ceptivo, el profesional sanitario debe considerar las circunstancias y preferencias de cada mujer.
  •          Se recomienda que, en la elección del anticonceptivo hormonal combinado más adecuado, el profesional sanitario valore detalladamente los factores de riesgo de tromboembolismo de la usuaria antes de iniciar el tratamiento y periódicamente durante su uso.
  •          Se recomienda que el profesional sanitario informe a las usuarias sobre el beneficio derivado del uso de los anticonceptivos hormonales combinados y del riesgo en términos absolutos de tromboembolismo, así como de los signos y síntomas de alerta que permitan su diagnóstico precoz.

 

4.4. Manejo clínico de los métodos anticonceptivos

 

4.4.1. Requisitos para la prescripción de un anticonceptivo hormonal y de dispositivos intrauterinos

 

Resumen de la evidencia

Calidad baja

  •          Se ha observado un aumento del riesgo de infarto de miocardio y de ictus isquémico en las mujeres a las que, antes de iniciar un tratamiento con anticonceptivos orales combinados, no se les realiza una comprobación de su presión arterial en comparación con las mujeres a las que sí se les realizaba esta exploración.
  •          A pesar de que determinados métodos de anticonceptivos hormonales pueden producir alguna alteración en mujeres con diabetes, hiperlipidemia o problemas hepáticos, el cribado rutinario de estos problemas de salud aporta poco valor antes del inicio de la prescripción de un anticonceptivo; es más adecuada la exploración de estos aspectos en la anamnesis.
  •          Existen situaciones en las que se contraindica el uso de un DIU en mujeres con cáncer de cérvix, o con una alta sospecha de infección de transmisión sexual, o que tienen una ITS establecida o una infección por el VIH (en un estadio avanzado en el momento de la inserción).

 

Calidad muy baja

  •          La realización de una exploración mamaria o pélvica no aporta ningún valor a la valoración de una mujer que desea iniciar un tratamiento con anticonceptivos.

 

Recomendaciones

Fuerte

  •          Antes de prescribir un anticonceptivo hormonal combinado o un inyectable de solo gestágenos se recomienda tomar la presión arterial (preferente) y calcular el índice de masa corporal (IMC) (consultar imagen 5, algoritmo 1).

Débil

  •          Se sugiere no realizar de manera rutinaria una exploración ginecológica ni mamaria o una citología antes de prescribir un anticonceptivo (consultar imagen 5, algoritmo 1).

 

Buena práctica clínica

Antes de prescribir un determinado anticonceptivo se sugiere realizar una historia clínica que incluya una anamnesis detallada para identificar a mujeres con factores de riesgo y antecedentes patológicos que contraindiquen su uso, de acuerdo con los diferentes criterios de elegibilidad disponibles:

 

  • Categoría 1: ninguna restricción.
  • Categoría 2: las ventajas superan los riesgos teóricos o demostrados.
  • Categoría 3: los riesgos teóricos o demostrados superan a las ventajas.
  • Categoría 4: riesgo inaceptable para la salud.

 

  

 

Abreviaciones:DIUdispositivointrauterino;Cucobre;LNGlevonorgestrel;IMCíndicedemasacorporal;ITSinfeccióndetransmisiónsexual;VIHvirusdelainmunodeficiencia humana.

Lasletrasrepresentanlaclasificacióndecadaunadelaspruebas:

ClaseA:obligatoriaentodaslasocasionesparaunusoeficazysegurodel anticonceptivo.

ClaseB:contribuyedemanerasustancialalusoeficazysegurodelanticonceptivo,perosuimplantacióndebeconsiderarseenelcontextoenquesedeseaaplicar. ClaseC: no contribuye aI uso eficaz y seguro del anticonceptivo.

†Lamedidadelpeso(oIMC)noesnecesariaparadeterminarlaelegibilidaddeunmétodoanticonceptivo,aunque puedeserdeayudaenlaprimeravisitapararealizar un seguimiento en futuras consultas.

‡ La mayoría de las mujeres no requieren de un cribado especial de ITS en el momento de la inserción de un DIU si ya les ha sido realizado el cribado en otrosmomentos en los que está indicado. Si la mujer requiere de un cribado, puede realizarse antes de la inserción, y si no cumple ninguna contraindicación en loscriteriosdeelegibilidad,lainsercciónnodeberetrasarse.EnlasmujeresconalgunacontraindicaciónparaelusodeunDIU,lainsercióndeberetrasarsehastadisponerde los resultados dela serología y habertratado a aquellas mujerescon un resultado positivo.

Adaptado de: OMS2004(88) y CDC2013(3).

Imagen 5. Algoritmo 1. Requisitos para la prescripción de anticonceptivos

Fuente: Grupo de trabajo de la Guía de práctica clínica de anticoncepción hormonal e intrauterina. [Internet]. Ministerio de Sanidad, Consumo y BienestarSocial.InstitutoAragonésdeCienciasdelaSalud;2019[citado21deabrilde2021].p.141.Recuperadoapartirde:https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2019/06/gpc_585_anticoncepcion_iacs_compl.pdf

 

4.4.2. Controles necesarios para el seguimiento de usuarias de anticonceptivos hormonales e intrauterinos

 

Resumen de la evidencia

Calidad baja

  •          Los datos sobre el impacto de las visitas de seguimiento en el uso correcto y continuado de los anticonceptivos hormonales y DIU son limitados.

Calidad baja

  •          Los datos relativos al impacto sobre la presión arterial tras el inicio de un anticonceptivo hormonal oral son inconsistentes. En los estudios valorados, los DIU no han mostrado una alteración de la presión arterial relevante.

Calidad moderada

  •          No se han observado diferencias relevantes en la incidencia de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) entre las usuarias de diferentes tipos de DIU (de cobre o liberador de hormonas), ni al compararla con las usuarias de DMPA (inyectable trimestral de gestágenos) o anticonceptivos orales.

Calidad baja

  •          Dos estudios observacionales han mostrado que las usuarias de DMPA que tienen una ganancia rápida de peso en los primeros 6 meses de uso (>5 % del peso antes de iniciar el tratamiento), experimentan posteriormente una ganancia de peso e IMC mayor que las usuarias que en los primeros meses experimentan una ganancia de peso e IMC mayor que las usuarias que en los primeros meses experimentan una ganancia de peso moderada.

 

Recomendaciones

Buena práctica clínica

  •          En el momento en que la mujer escoja un determinado método anticonceptivo, se sugiere informarla sobre la conveniencia de consultar cualquier efecto secundario u otros problemas derivados del método anticonceptivo o si desea cambiar el método. Las usuarias también deben recibir información sobre los principales síntomas de alerta que permitan identificar situaciones en las que deba considerarse una modificación en el uso del anticonceptivo.
  •          Se sugiere una visita a los 3 meses tras el inicio de un tratamiento hormonal combinado (oral, anillo o parche) o de solo gestágeno, o a las 3-6 semanas de la inserción en el caso del DIU.

 

  •          En las visitas de control, se sugiere comprobar cuál es su satisfacción con el método, los posibles problemas derivados de su uso y explorar cualquier cambio en la historia clínica de la usuaria que pueda causar un cambio en los criterios de elegibilidad para el uso seguro de los anticonceptivos.

 

Débil

  •          Se sugiere valorar cambios en el peso en cada visita de control y discutir esta circunstancia con la usuaria que pueda asociar un eventual cambio en el peso con el método anticonceptivo hormonal.
  •          Se sugiere realizar una medición de la presión arterial en cada visita de control de las usuarias de anticonceptivos hormonales combinados (píldora, parche o anillo).

 

4.4.3. Manejo de las alteraciones del patrón de sangrado en anticoncepción

 

El uso de anticonceptivos hormonales repercute en ocasiones en un cambio en el patrón de sangrado de las usuarias.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece unos criterios de definición del patrón de sangrado aplicables a los diferentes métodos anticonceptivos con periodos de referencia de 90 días en lugar de ciclos de 28 días.

 

 

 

Resumen de la evidencia

Calidad baja

  •          Un intervalo libre de hormonas breve (entre 3 y 4 días) durante el uso de anticonceptivos combinados orales o el anillo reduce la frecuencia de sangrados.
  •          La doxiciclina no ha mostrado un beneficio comparado con placebo en el tratamiento de los sangrados en usuarias de anticonceptivos combinados orales.
  •          El tratamiento con estrógenos ha mostrado una reducción de los días con sangrados en las usuarias del implante y el inyectable, aunque sus efectos adversos derivaron en los estudios en más abandonos. Este efecto también se ha observado con un anticonceptivo oral combinado en usuarias del implante e inyectable.
  •          La mifepristona ha mostrado resultados inconsistentes en las usuarias del implante.
  •          El tamoxifeno ha mostrado un leve beneficio en usuarias del implante.
  •          Los antinflamatorios no esteroideos (AINE) han mostrado que reducen los sangrados en las usuarias del DIU de cobre, aunque la variedad de estudio y sus limitaciones no permiten destacar a uno sobre los otros.
  •          Finalmente, aunque el ácido tranexámico reduce en una proporción mayor los sangrados que el diclofenaco y el placebo, produce efectos adversos menos tolerables.

 

Recomendaciones

Buena práctica clínica

  •          Antes de iniciar el tratamiento con un anticonceptivo hormonal o intrauterino se debe informar a la usuaria sobre la modificación en su patrón de sangrado.
  •           Principalmente en el caso de los dispositivos intrauterinos y los métodos hormonales combinados, la modificación del patrón del sangrado puede ser habitual al inicio del uso del método, que tiende a desaparecer con su uso continuado.

Débil

  •          En usuarias de implante o inyectable se sugiere que, ante la persistencia del sangrado y en ausencia de problemas ginecológicos, se trate con antinflamatorios no esteroideos. En caso de sangrado frecuente o prolongado se sugiere un tratamiento con anticonceptivos combinados o estrógenos en dosis bajas.
  •          En usuarias de anticonceptivos hormonales combinados se sugiere que, ante la persistencia del sangrado y en ausencia de problemas ginecológicos, se interrumpa el tratamiento durante 3 o 4 días consecutivos. Estos días de descanso del anticonceptivo no están indicados en los primeros 21 días de uso del método hormonal combinado en ciclos extendidos, ni están indicados en más de una ocasión en el mismo mes, ya que el anticonceptivo puede reducir su eficacia.

 

 4.4.4. Eventualidades en el uso de la anticoncepción

 

Manejo de los olvidos. Recomendaciones

Buena práctica clínica

  •          Durante una consulta de anticoncepción, el profesional sanitario debería informar sobre el posible impacto de un olvido, responder a las posibles dudas de cada usuaria y valorar la posibilidad de proporcionar folletos informativos sobre este aspecto.
  •          En caso de que se produzca un olvido en la toma de un anticonceptivo hormonal oral combinado, se sugiere considerar el momento en el que se produjo el olvido y el número de píldoras olvidadas, para aconsejar a la usuaria la manera más adecuada de retomar el uso adecuado del anticonceptivo (consultar imagen 6, algoritmo 3).
 

  

 

Buena práctica clínica

  •          En caso de que se produzca un olvido en la toma de un anticonceptivo hormonal de solo gestágeno, se sugiere considerar el momento en el que se produjo el olvido, para aconsejar a la usuaria la manera más adecuada de retomar el uso adecuado del anticonceptivo (consultar imagen 7, algoritmo 4).

 

Anticoncepción hormonal e interacciones medicamentosas Los fármacos inductores enzimáticos (como algunos antiepilépticos como la carbamazepina o la fenitoína) reducen la eficacia contraceptiva de los anticonceptivos hormonales, excepto en el caso de los inyectables de solo progestágeno y el dispositivo intrauterino de levonorgestrel (DIU LNG). Estos fármacos pueden aumentar el metabolismo de los estrógenos y/o el progestágeno, reduciendo la biodisponibilidad del anticonceptivo y reduciendo su eficacia. Si se toman a la vez, se requiere medidas adicionales (preservativo). Si se toman durante más de 2 meses, se requiere aumentar la dosis de anticonceptivo.

Algunos fármacos alteran la absorción de otros fármacos al alterar el nivel de pH gástrico. Los fármacos que aumentan hormonales, excepto en el caso de los inyectables de solo progestágeno y el dispositivo intrauterino de levonorgestrel (DIU LNG). Estos el pH gástrico (como los antiácidos, antagonistas de los receptores H2, o los inhibidores de la bomba de protones), pueden reducir la absorción y eficacia del ulipristal utilizado como anticonceptivo de urgencia.

Por otro lado, en ocasiones ciertas medicaciones pueden inducir el vómito o provocarlo como efecto secundario. Las mujeres que vomitan durante las 2 horas siguientes a haber tomado un contraceptivo oral deberían repetir la dosis lo antes posible.

La rifampicina y la rifabutina son los únicos antibióticos que han mostrado una acción sobre la actividad enzimática y que alteran la concentración de etinilestradiol.

 

 

 

 4.4.5. Manejo clínico de la anticoncepción intrauterina

Recomendaciones

Fuerte

  •          No se recomienda administrar profilaxis antibiótica en la inserción de un DIU.
  •          No se recomienda administrar misoprostol de manera rutinaria antes de la inserción de un DIU con la finalidad de facilitar este procedimiento.

 

4.4.6. Situaciones específicas

Usuarias adolescentes. Recomendaciones

Débil

  •          Se sugiere ofrecer información a las mujeres adolescentes sobre los diferentes tipos de anticonceptivos, destacando los beneficios adicionales de los anticonceptivos reversibles de acción prolongada.

Buena práctica clínica

  •        Debe aconsejarse a las usuarias de DIU realizar una visita de seguimiento en los primeros meses de uso para valorar su tolerancia, y se les debe recordar que consulten cualquier duda sobre el método anticonceptivo.

 

Edad reproductiva avanzada. Recomendaciones

Fuerte

  •          Se recomienda no utilizar la edad de la usuaria como el único criterio en la decisión sobre la interrupción de un anticonceptivo.

Buena práctica clínica

  •          Se sugiere que, en mujeres sin factores de riesgo ni problemas médicos relevantes que desean evitar un embarazo no deseado, se mantenga la anticoncepción hormonal hasta la menopausia.
  •          Se sugiere que en la decisión de utilizar un determinado método anticonceptivo o continuar con él, en mujeres con edad reproductiva tardía, se individualice la decisión teniendo en cuenta sus riesgos y beneficios, incluidos los no anticonceptivos.
  •          Se sugiere que las usuarias de un método anticonceptivo no hormonal como el DIU de cobre interrumpan su uso transcurridos 2 años tras el último ciclo menstrual en las mujeres menores de 50 años; periodo que puede ser de 1 año en las mujeres mayores de 50 años.

 

  •          Se sugiere informar a las usuarias de un DIU de cobre insertado a partir de los 40 años sobre la posibilidad de mantener el dispositivo hasta la aparición de la menopausia.
  •          Se sugiere extraer el DIU de levonorgestrel entre los 40 y 44 años a aquellas mujeres a las que se les había insertado entre los 35 y 39 años. El DIU puede renovarse o sustituirse por un método alternativo.
  •          Se sugiere mantener el DIU de levonorgestrel durante 7 años o hasta la aparición de la menopausia en las usuarias, en las que se les insertará el dispositivo a partir de los 45 años.

 

Sobrepeso y obesidad. Recomendaciones

Buena práctica clínica

  •          En la elección de un método anticonceptivo para una mujer con sobrepeso u obesidad se sugiere individualizar la decisión, de acuerdo con las características de cada usuaria y con las directrices reflejadas en los criterios médicos de elegibilidad para el uso de anticonceptivos, e informar a la usuaria de las ventajas e inconvenientes de cada uno de los métodos.

 

Fuerte

  •          No se recomienda el uso de anticonceptivos hormonales combinados a las mujeres con obesidad en las que se identifican factores de riesgo cardiovascular adicional (edad avanzada, tabaquismo, diabetes, hipertensión), debido a que aumenta el riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular secundaria.

 

Débil

  •          En estas mujeres pueden considerarse métodos anticonceptivos que han mostrado una buena eficacia sin aumentar el riesgo cardiovascular, como los dispositivos intrauterinos o los métodos hormonales de solo gestágeno.

 

 

Puerperio. Recomendaciones

Buena práctica clínica

  •          Se sugiere que los profesionales sanitarios pro- muevan durante el puerperio espacios en los que se puedan tratar con las mujeres y sus parejas aspectos relacionados con el consejo contraceptivo y la vivencia de la sexualidad en esta etapa.
  •          Se sugiere consultar los criterios de elegibilidad disponibles para el uso de anticonceptivos con el fin de individualizar la elección del método anticonceptivo más adecuado de acuerdo con las características y antece dentes de cada mujer.

Fuerte

  •          Se recomienda informar sobre la necesidad de anticoncepción y la introducción de un método adaptado a la situación específica de las mujeres que desean planificar sus futuros embarazos y que no mantienen lactancia materna exclusiva.

Débil

  •          Se sugiere informar sobre la posibilidad de seguir el método de la lactancia materna y la amenorrea (MELA) hasta los 6 meses tras el parto a aquellas mujeres en las que persiste la amenorrea, realizan lactancia materna exclusiva y no presentan riesgo de transmitir o adquirir una infección de transmisión sexual.

 

 

5. ANTICONCEPCIÓN DE URGENCIA

Píldora oral de levonorgestrel

Una sola toma de un comprimido con 1,5 mg de levonorgestrel. Plazo máximo 72 horas.

 

Píldora oral de acetato ulipristal

Modula selectivamente los receptores de progesterona, inhibiendo así la ovulación. Plazo máximo 120 horas.

 

DIU de cobre

Actúa dificultando la implantación mediante un proceso inflamatorio en el endometrio y ejerciendo una acción espermicida que dificulta la fertilización. Plazo máximo 120 horas.

En el caso de que pueda estimarse la fecha de ovulación, el dispositivo puede insertarse más tarde, siempre que no hayan transcurrido 5 días tras esa fecha.

Recomendaciones

Buena práctica clínica

  •          Informar a las mujeres que realizan una consulta de anticoncepción de urgencia sobre las opciones de anticoncepción de urgencia disponibles, de la mejor efectividad del DIU de cobre sobre los métodos orales y de la limitación en la efectividad dependiendo del tiempo transcurrido desde la relación coital sin protección.

Fuerte

  •          Si se decide utilizar un método oral como anticoncepción de urgencia (acetato de ulipistral 30 mg o levonorgestrel 1,5 mg), se recomienda administrar el tratamiento lo antes posible después de haber mantenido relaciones coitales sin protección o de haberse producido un fallo del anticonceptivo utilizado.
  •          Si se decide utilizar un método oral como anticoncepción de urgencia, se recomienda administrar de nuevo el anticonceptivo si se producen vómitos en las 3 horas siguientes a la toma del comprimido.

 

 6. MÉTODOS DEFINITIVOS

Vasectomía

Esterilización quirúrgica masculina mediante la sección y ligadura de los conductos deferentes en la zona escrotal. La técnica es sencilla, se puede practicar con anestesia local y no requiere hospitalización.

Se han de realizar seminogramas de control hasta confirmar que no se detecta ningún espermatozoide (generalmente 2 o 3 meses).

 

Ligadura de trompas

Procedimiento quirúrgico de esterilización femenina cuyo objetivo es conseguir la oclusión de las trompas. En cuanto a la técnica, generalmente se realiza por laparoscopia o por laparotomía en el contexto de una cesárea.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  •          GuíaSalud:https://portal.guiasalud.es/gpc/anticoncepcion/