TEMA 5. ATENCIÓN Y SEGUIMIENTO DE LA GESTACIÓN


La consulta preconcepcional es clave para valorar hábitos, antecedentes y patologías crónicas, además de iniciar la suplementación con ácido fólico (0,4 mg/día) hasta la semana 12 de gestación. El seguimiento del embarazo en mujeres de bajo riesgo incluye entre 6 y 9 visitas, con controles de tensión arterial e IMC en cada trimestre. Durante el 1º trimestre, se realizan analíticas básicas, serologías, cribado de cromosomopatías y ecografía a las 12 semanas; en el 2º trimestre, cribado bioquímico, ecografía morfológica y test de O’Sullivan para diabetes gestacional; y en el 3º trimestre, controles de crecimiento fetal, cribado de estreptococo agalactiae y valoración de la estática fetal mediante maniobras de Leopold.

En cuanto a alimentación y suplementos, se recomienda un incremento progresivo de la ingesta energética, sal yodada, evitar pescados grandes por el mercurio y controlar la ganancia ponderal según el IMC previo. Se aconseja suplementación con ácido fólico y, en casos seleccionados, hierro o yodo; evitando vitamina A en exceso. Es importante prevenir infecciones alimentarias como toxoplasmosis y listeriosis mediante medidas dietéticas. La actividad física es beneficiosa: al menos 150 minutos semanales de intensidad moderada, incluyendo entrenamiento del suelo pélvico, evitando deportes de impacto, riesgo de caídas y maniobra de Valsalva. Existen contraindicaciones absolutas (p. ej., placenta previa, preeclampsia) y relativas (p. ej., embarazo gemelar >28 semanas). Los suplementos más relevantes son ácido fólico, hierro en casos indicados y yodo si la dieta no cubre los requerimientos.