1. CONTEXTO HISTÓRICO
Etimológicamente, cirugía significa trabajar (ergos), con las manos (quiro), si bien se tienen nociones históricas de procedimientos quirúrgicos muy antiguos, como los egipcios en Arabia en el 900 a.c. que ya realizaban trepanaciones, momificaciones y suturas con Catgut para cierre de heridas abdominales con hilos finos derivados del intestino del gato; o las trepanaciones precolombinas, en Perú y Méjico, y el médico español Pedro Arias de Benavides (Toro, Zamora 1521) que ejerció en Guatemala y Méjico, y publicó en 1567, “Secretos de chirugia” en el que recogía la primera neurocirugía conocida realizada en América del Norte, realizada por él mismo, en 1561 a un niño de trece años con un TCE. El paciente se salvó, pero la cirugía se realizó en el propio domicilio del paciente. En los siglos XVI y XVII se edifican nuevos hospitales (nosocomios) y en América se fundan hospitales por Hernán Cortés. También se abre una Escuela de Medicina en México en 1570, y se fundan las universidades de Harvard (1636) y Yale (1701).
Si situamos históricamente la aparición de una sala específica para realizar procedimientos quirúrgicos no podemos retrotraernos demasiado. No encontramos un sitio, local o sala especial reservado para operaciones, ni en la antigüedad ni en la Edad Madia. Se realizan amputaciones y operaciones casi en el campo de batalla, existe una ilustración del Tratado de cirugía militar de von Gesdorff de 1517.

Imagen 1 Ilustración del Tratado de cirugía militar. Hans von Gesdorff (1517)
Pero en estos años aún no hay información sobre la existencia de quirófanos, ni en el antiguo continente ni en el nuevo. La cirugía se consideró durante mucho tiempo un arte menor, realizada por barberos, los antecesores más próximos a la enfermería, que realizaban sangrías, extracción de piezas dentales o limpieza de abscesos.
No es hasta 1795 cuando aparece por primera vez: “…Donde se debe operar al enfermo-en su cama o en una silla…” (Pedro Lassus. Tratado de medicina operatoria. 1795)
Si bien la enfermería moderna se inicia en 1853 con la guerra de Crimea y Florence Nightingale, y realmente las funciones de la enfermería en esos hospitales militares incluyen las funciones de ayudante de cirujanos en cirugías, también reparaban los paquetes quirúrgicos, el instrumental, etc. el papel de la enfermería quirúrgica es la gran desconocida históricamente. El cirujano, consigue mayor reconocimiento social y prestigio desligándose del barbero/sangrador que queda relegado a ser considerado carente de habilidades suficientes, nula formación y de práctica ambulante. Son éstos últimos los que irán evolucionando para convertirse en la enfermería que hoy conocemos.
No es hasta 1888 cuando los practicantes (hombres) asumen los procedimientos relacionados con la enfermería quirúrgica y la cirugía menor, relegando los cuidados clínicos de los enfermos ingresados, a las enfermeras mujeres, en su mayoría pertenecientes a órdenes religiosas. En 1952 se aprueba la titulación de ATS y en 1977 la Diplomatura en Enfermería. Si bien no se puede desligar la enfermería de los actos quirúrgicos desde la más remota antigüedad realidad actual, es que las graduadas en Enfermería seguimos luchando por conseguir la tan ansiada especialidad quirúrgica, porque sin ella, la formación de las enfermeras clínicas especialistas en área quirúrgica recae en la formación informal del resto de compañeras, anestesiólogos y cirujanos que colaboran en el adiestramiento técnico que requieren. Cuando la especialidad no tiene carácter de obligatoriedad para trabajar en determinadas unidades, la formación de las enfermeras noveles recae sobre las experimentadas del servicio, que ven incrementada su carga laboral y que, en muchas ocasiones, no siguen un orden, un programa de docencia, ni tienen las capacidades para realizar una buena formación. El área quirúrgica es una zona de evolución continúa, es más complicada que otras áreas laborales, ya que requiere de la asunción de muchas habilidades, tanto técnicas, como instrumentales o relacionales.
2. ASPECTOS ÉTICOS Y LEGISLACIÓN EN EL QUIRÓFANO
Ampliamente explicado en el tema de legislación solo cabe mencionar, que existe un llamado “reglamento interno” en todas las unidades quirúrgicas, son ese conjunto de normas, protocolos de actuación y asignación de tareas según los roles profesionales que todo personal de nueva incorporación debe conocer. Debe incluir: la descripción de la propia unidad, el modo de funcionamiento de las principales actividades, el principio de utilización de los quirófanos, programación quirúrgica, modo de registro de las intervenciones, gestión de recursos materiales y humanos, normas higiene y mantenimiento de la asepsia, definición y explicación de los circuitos de material, de paciente y del personal, entre otras cuestiones.
En el se incluyen, generalmente, los protocolos de seguridad elaborados por la comisión de seguridad del centro hospitalario, la jerarquía de mando, y todas las normas del servicio. Este conjunto de normas, es comparable a un verdadero texto legal, ya que es el texto el que vertebra la unidad, todo el personal es conocedor de dichas normas y protocolos de actuación y lo cumplirá en aras de buscar siempre la excelencia laboral y la seguridad y calidad en la atención del paciente quirúrgico.
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