TEMA 2. DISPOSITIVOS DE MONITORIZACIÓN BÁSICA


El documento de estándares para la vigilancia anestésica del paciente elaborado por la ASA deja claro cuál es la monitorización básica que deberá darse en todos los casos, la cual podrá verse ampliada a juicio propio del anestesista en función del caso en cuestión.

Por tanto, la monitorización estándar obligatoria para una anestesia general será ECG, presión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, saturación arterial de oxígeno, fracción inspirada de oxígeno y fracción espirada de CO2. Y para una anestesia regional y /o local con cuidados de anestesia: ECG, presión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación arterial de oxígeno.

A continuación, analizaremos cada uno de los dispositivos de monitorización mínima.

 

1. ELECTROCARDIOGRAMA

Como se indicaba en los estándares de la ASA, todo paciente que vaya a someterse a un procedimiento anestésico debe tener vigilancia electrocardiográfica transoperatoria.

El ECG es un registro de los potenciales eléctricos generados por las células miocárdicas. Su uso transoperatorio regular permite la detección de disritmias, isquemia miocárdica, anormalidades de la conducción, funcionamiento inadecuado del marcapasos y perturbaciones electrolíticas. Debido a que mide potenciales de bajo voltaje, los artefactos son muy comunes y suponen un problema. El movimiento del paciente o del cable de la derivación o el bisturí eléctrico pueden producir dichos artefactos.

 

2. PRESIÓN ARTERIAL

La presión arterial refleja tanto el volumen de eyección de la sangre como la elasticidad de las paredes arteriales.

Las contracciones rítmicas del ventrículo izquierdo, al impulsar la sangre hacia el torrente sanguíneo producen como resultado presiones arteriales pulsátiles. La presión máxima generada durante la contracción sistólica es la presión arterial sistólica (PAS). La presión mínima durante la relajación diastólica es la presión arterial diastólica (PAD). La presión del pulso será la diferencia entre las presiones sistólica y diastólica. La presión arterial media (PAM) es la presión promedio medida sobre un ciclo cardíaco completo.

 

3. PULSIOXIMETRÍA

La pulsioximetría es un método no invasivo para evaluar la saturación arterial de la hemoglobina mediante los principios de la oximetría y la pletismografía. El pulsioxímetro facilita el manejo de la FiO2 y orienta sobre los cambios que se producen en el paciente. La limitación fisiológica es que sólo es útil para la detección de hipoxia, ya que no permite estimar valores altos de PaO2 debido a la curva de disociación de la hemoglobina.  La SatO2 máxima es del 100%, pero hasta saturaciones del 95% en personas sin patología pulmonar previa y del 91% en pacientes con enfermedad obstructiva crónica se consideran dentro de lo aceptable.

 

4. MONITORIZACIÓN DE LA FRACCIÓN INSPIRADA DE OXÍGENO

La monitorización continua de la fracción inspirada de oxígeno (FIO2) es un requerimiento mínimo en los estándares de monitorización elaborados por la ASA. 

 

5. CAPNOGRAFÍA O FRACCIÓN ESPIRADA DE CO2

Es la monitorización respiratoria en la que se registra de forma continua y gráfica las concentraciones de CO2 en el gas espirado (ETCO2), reflejando el proceso seguido por el CO2 arterial hasta su eliminación por las vías respiratorias. 

 

BIBLIOGRAFÍA