TEMA 5. ANESTESIA LOCAL


Existen dos tipos de anestesia local: tópica (epidérmica, mucosa) y local por infiltración (percutánea).

 

1. ANESTESIA TÓPICA

La anestesia local tópica (AT) consiste en la aplicación directa del agente anestésico sobre la piel o las mucosas produciendo una inhibición de los estímulos dolorosos, táctiles y térmicos.

 

Imagen 27. Anestesia tópica ocular

 

Este tipo de anestesia engloba la anestesia ocular mediante colirios y cremas oculares, la crioanestesia con sprays tipo cloroetiloTM o la aplicación de cremas anestésicas tipo EMLATM.

 

Imagen 28. Anestesia tópica con crioanestesia

 

2. INFILTRACIÓN

Se considera como infiltración local la administración de un anestésico local en o alrededor de la zona donde se pretende intervenir. El anestésico se infiltra extravascularmente a nivel de la dermis y tejido subcutáneo. Este tipo de anestesia suele ser la de elección para la gran mayoría de intervenciones menores.

Este tipo de anestesia se puede ejecutar de tres maneras diferentes, clasificándola en: angular, perilesional o lineal.

 

Imagen 29. Anestesia por infiltración

 

Procedimiento: Para realizar la técnica de anestesia por infiltración necesitamos los siguientes materiales: guantes, gasas y paño fenestrado estériles, povidona yodada o clorhexidina, jeringas desechables (1, 2, 5, 10 ml), aguja desechable subcutánea 25G e intramuscular desechable 21G.

La introducción del anestésico, previa desinfección de la zona se hará preferentemente “en la retirada de la aguja”:

  • Se introduce la aguja hasta la profundidad deseada.
  • Se aspira para confirmar que no estamos en un lecho vascular.
  • Se retira lentamente mientras se presiona el émbolo de la jeringa.

 

Pero existe otra modalidad que consiste en introducir el anestésico a la par que la aguja. Esto tiene algún riesgo de introducir en un vaso el líquido anestésico, por lo que es más segura la anterior modalidad.

  • Infiltración angular: a partir de un único punto de entrada se administra el anestésico siguiendo dos o tres direcciones diferentes, en forma de abanico. Para cambiar la dirección, la aguja saldrá del punto de entrada con el fin de evitar laceraciones de los tejidos. En cualquier lesión cutánea se hará la infiltración a partir de dos puntos de entrada, cada uno situado a un lado de la lesión, de manera que la línea que une ambos puntos coincida con el eje mayor de la lesión.
  • Infiltración perilesional: A partir de cada punto de entrada se infiltrará el anestésico en una única dirección, de manera que se rodea la lesión mediante diferentes infiltraciones, cada una con su propio punto de entrada, formando una figura poliédrica y dejando un margen de seguridad amplio para no puncionar la lesión que se pretende bloquear.
  • Infiltración lineal: será el procedimiento de elección en una laceración cutánea no infectada. Se infiltrará siguiendo la línea del corte de forma lineal en los labios de la herida. Si por el contrario la herida es contusa y tiene bordes irregulares, es preferible utilizar una técnica perilesional desde la zona no lesionada, siguiendo linealmente los márgenes de la herida para no introducir contaminación microbiana. 

 

BIBLIOGRAFÍA