TEMA 5. ORGANIZACIÓN DE LAS ÁREAS QUIRÚRGICAS


La organización de un quirófano responde a varias premisas, la primera, el mantenimiento de la asepsia que asegure la evitación de infecciones nosocomiales al paciente, la conciliación de criterios médicos, institucionales, económicos, de funcionalidad y de satisfacción del paciente. La evolución permanente de las técnicas quirúrgicas y del instrumental y robótica empleados hace que muchos de los quirófanos, se hayan quedado obsoletos.

Las áreas quirúrgicas, su diseño y organización es un reto, muchas veces es debido una confluencia de criterios que no solo no confluyen, si no que son opuestos, por ejemplo, la dirección o la gerencia necesita un quirófano “adaptable”, es decir, que se adapte a la realización de intervenciones de varias especialidades, por lo que ninguna de ellas está al 100% de acuerdo con la disposición. Otras veces los criterios de diseño del arquitecto no tienen en cuenta la idiosincrasia real del día a día y diseña accesos o columnas que dificultan el maniobrar de los celadores con las camas, por ejemplo.

En cuanto al tamaño, se podría pensar que son todos diferentes entre si, la estructura, el espacio, la situación de puertas de acceso, ventanas, pasillos, techos, o el tamaño de todo lo anterior dependerá del tipo de cirugía que se realiza, del aparataje necesario para ello, el número de personal presente o el tamaño del propio paciente. No mide igual un quirófano de cirugía cardiaca, en el que coinciden el aparataje de anestesia, las mesas de la instrumentista, la bomba de perfusión extracorpórea, la perfusionista, el aspirador recuperador, el eléctrico, el desfibrilador, en ocasiones un ECMO®, un ecógrafo trans-esofágico, etc. Con el tamaño necesario para realizar cirugía ambulatoria local.

En realidad, la corriente actual tiende a desarrollar quirófanos polivalentes, en los que se racionalice los medios humanos, materiales y técnicos. Esta tendencia se basa en dos premisas, la primera, que no sería necesaria la existencia de quirófanos dedicados a una especialidad determinada, o peor aún, a un determinado cirujano, si el espacio físico es el suficiente para añadir aparataje específico y dos, que con los procesos de biolimpieza, desinfección y esterilización, la polivalencia de cirugías en un mismo espacio no aumenta el riesgo de infecciones en la mayoría de los casos (como es el caso de la cirugía ortoprotésica).  

1. DIMENSIONES DE UN QUIRÓFANO 

Varían en función del tamaño del centro hospitalario, y, por ejemplo, del tipo de cirugía que va a acoger. Como referencia, podemos afirmar que una superficie de 40m2 sería una superficie mínima aceptable para un quirófano en la actualidad1. 

2. NUEVOS QUIRÓFANOS, CONCEPTO “QUIRÓFANO VACÍO” 

El mantenimiento de la asepsia y la preocupación sobre la seguridad del paciente quirúrgico en relación con las IHQ, la neumonía en pacientes intubados y las infecciones nosocomiales son factores que influyen en la tendencia a que los quirófanos de nueva construcción sigan la premisa de “quirófano vacío”. Este concepto consiste en un quirófano revestido de plástico flexible muy resistente hasta el techo, cuyos medios tecnológicos y técnicos puedan retirarse cuando no hay actividad quirúrgica, quedando exclusivamente dentro el pie de la mesa quirúrgica (sobre el que se adaptan los diferentes tipos de mesa), pantallas integradas en la pared con teclados desplegables y los brazos de las lámparas. Esto facilita la limpieza de superficies y reduce el riesgo de infecciones nosocomiales. 

3. CIRCUÍTOS DE QUIRÓFANO 

Existen numerosos circuitos, y posibilidades, todas ellas adaptadas al tipo de centro, las barreras arquitectónicas o las unidades de medicina preventiva y sus protocolos de actuación, pero todos tendrán en común uno de los principios fundamentales de la circulación en el área quirúrgica “andar hacia delante” es decir, caminar siempre de lo más sucio a lo más limpio, o asepsia progresiva, que es una de las principales barreras frente a infecciones y colonizaciones en el quirófano. Este concepto desarrollado por Hoet establece cinco zonas de asepsia diferentes y descendientes desde la mesa de operaciones hasta el exterior del quirófano. Esto se consigue estableciendo presión positiva dentro del quirófano, y estableciendo zonas de sobrepresión (15 pascales) entre distintas zonas del quirófano (ver imagen X) Estos pasos entre zonas con sobre presión y puertas de acceso permiten frenar el paso de microorganismos de las zonas exteriores hacia el interior del quirófano, es importante que este circuito sea cumplido por todos los agentes implicados: paciente, equipo quirúrgico e incluso el material.

El primer paso sería del exterior hasta la zona “limpia” accesoria al quirófano, el personal que acceda a esta área deberá hacerlo correctamente uniformado, es decir, con el pijama quirúrgico, gorro, mascarilla y calzado específico de área, la segunda, de la zona de preparación (lavamanos, zona de preparación del paciente) al quirófano.

La idea de separar las entradas y las salidas, es decir, crear un doble circuito de “limpio” y “sucio” impidiendo el cruce de pacientes, personal, materiales o residuos tiene el inconveniente de necesitar demasiado espacio físico. De ahí que la tendencia actual sea el circuito simple. Esto consiste en agrupar los accesos al quirófano, tanto para el paciente como para el equipo y el material. Para evitar contaminaciones del circuito, los materiales contaminados o sucios se evacúan y envían en envases estanco y sólidos (cajas de instrumental cerradas, bolsas de basura con brida, carros de envío a estéril con puertas, etc.)

El riesgo de contaminación del quirófano con las ruedas de la cama del paciente sólo desaparece estableciendo sistemas de transfer de pacientes a la mesa de quirófano en la zona limpia, de tal manera que la cama no accede.

Resumiendo, podemos afirmar que aún con todas las variaciones posibles debidas a la elección del estilo de circuito, el tipo de cirugía a desarrollar (electiva vs urgente) y el número de quirófanos en la unidad, existen dos zonas bien diferenciadas en todos los quirófanos:

  • Zona limpia: aquella a la que se accede con la uniformidad completa, y que incluye el propio quirófano, los lavamanos, las salas de preparación del paciente y en ocasiones almacenes, despachos y salas de staff del personal.
  • Zona sucia: aquella a la que se accede desde el exterior, incluye la salida de residuos, material sucio, desechado de uniformes usados y en ocasiones salida de los pacientes.
  • Zona gris: en algunas bibliografías aparece el concepto de zona o área gris como aquella que engloba pasillos de circulación de personal, salas de staff, la sala de recuperación, farmacia y almacén de material accesorio (papelería, productos de limpieza, lencería, etc.) El empleo de esta terminología implica la organización de las áreas en negro, gris y blanco, en vez de limpio y sucio).
  • Zona estéril: la propia sala de operaciones, el quirófano, con flujo laminar de aire con presión positiva, suelo resistente y no resbaladizo, paredes lisas sin esquinas y, generalmente una temperatura de 20-21oC y una humedad entre el 35 y el 50%.

 

Imagen 67. Diagrama de asepsia progresiva. De mayor a menor

 

 

Imagen 68. Ejemplo de circulación en un quirófano. Autoría propia 

 

4. ESCLUSAS Y ÁREAS DE ACCESO 

Las esclusas de personal estarán separadas en masculina y femenina, contarán con taquillas, lavamanos, espejo, aseo y ducha. Baldas o armarios en los que se encuentren mascarillas, gorros de pelo largo y corto, mascarillas de varios tipos, calzas y batas. Cubos identificados para desechar el uniforme a lavandería o a la basura si son de un solo uso, asi como los zuecos exclusivos de área, si los hubiera.

Deben contar con una puerta de acceso desde el exterior y otra de acceso al área limpia del quirófano, es decir, comunican el pasillo de acceso desde el exterior, en el que se encuentran los dispositivos de dispensado de uniformes, por el que el personal acude con ropa personal, y el área en la que debe entrar completamente uniformado.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • UNE-EN 13795:2011+A1:2013 Paños, batas y trajes para aire limp... n.d. https://tienda.aenor.com/norma-une-en-13795-2011-a1-2013-n0051023 (accessed March 27, 2021).
  • Hoet T. Le bloc opératoire contemporain: conception, réalisation, utilisation. Éditions de l’Université de Bruxelles;1985
  • Buisson, P., et al. «Organización del quirófano». EMC - Técnicas Quirúrgicas - Ortopedia y Traumatología, vol. 1, n.o 2, 2009, pp. 1-16. DOI.org (Crossref), doi:10.1016/S2211-033X (09)70103-3.
  • Fuller JK, Ness E. Instrumentación quirúrgica: principios y práctica. Buenos Aires; México, etc.: Médica Panamericana; 2007.
  • Del Pilar Socorro Matud-Aznar M, Cobos-Sanchiz D, Sánchez-Tovar L. Género, estrés laboral y salud en España. SICUREZZA E SCIENZE SOCIALI 2019:151–64. https://doi.org/10.3280/SISS2018-003011.
  • GÓMEZ ARNAU, J. I.; GONZÁLEZ, A. Principios generales de organización y gestión clínica de un bloque quirúrgico. Rev. esp. anestesiol. reanim, 2001, p. 180-187.
  • Suárez, E. G., & Salazar, S. F. (2011). La guía de práctica clínica para la seguridad del paciente quirúrgico: implicaciones para las enfermeras. Revista de la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica, (30), 37-43.
  • Guía de Práctica Clínica para la Seguridad del Paciente Quirúrgico. GuíaSalud n.d. https://portal.guiasalud.es/gpc/guia-de-practica-clinica-para-la-seguridad-del-paciente-quirurgico/ (accessed June 12, 2021).
  • Nolan JP, Deakin CD, Soar J, Böttiger BW, Smith G. European Resuscitation Council Guidelines for Resuscitation 2005. Resuscitation 2005; 67:S39–86. https://doi.org/10.1016/j.resuscitation.2005.10.009.
  • Peñasco Martín Y, Rodríguez Borregán JC, Quesada Suescun A, Rabanal Llevot JM, González Fernández C, Cimadevilla Calvo B, et al. Principales cambios en las Recomendaciones para la Resucitación del Consejo Europeo de Resucitación (ERC) 2015. REV MED VALDECILLA 2015:0(1) 2015.
  • Vía Clínica de Recuperación Intensificada en Cirugía Abdominal (RICA). GuíaSalud n.d. https://portal.guiasalud.es/opbe/via-clinica-recuperacion-intensificada-cirugia-abdominal-rica/ (accessed April 20, 2021).
  • Fuller JK, Ness E. Instrumentación quirúrgica: principios y práctica. Buenos Aires; México, etc.: Médica Panamericana; 2007.
  • GONZÁLEZ, S.; MUGABURE, B.; URIA, A. Actualizaciones en anestesiología para enfermería. Hospital Donostia. Gobierno Vasco: Osakidetza. Recuperado de http://www. osakidetza. euskadi. eus, 2010.
  • auladeurgencias. CARDIOLIFE TEC -5521. AULA DE URGENCIAS 2016. https://auladeurgencias.com/2016/08/14/cardiolife-tec-5521/ (accessed June 1, 2021).