TEMA 6. TIPOS DE CIRUGÍA SEGÚN EL GRADO DE ASEPSIA


La infección de la herida quirúrgica sigue siendo una de las causas más frecuentes de complicaciones quirúrgicas graves. La profilaxis antibiótica correcta en la hora anterior a la incisión o la esterilización efectiva del instrumental, cumplidas de manera sistema reducen de manera significativa la incidencia de las infecciones. La diferencia entre profilaxis y tratamiento antibióticos empírico radica en que la profilaxis es aquella que se administra antes de que la infección haya ocurrido; mientras que en el tratamiento empírico el antibiótico se administra para tratar una infección de herida quirúrgica postoperatoria presente. El principal objetivo de la profilaxis antibiótica es alcanzar niveles plasmáticos de antibiótico elevados durante la cirugía y unas horas tras su fin. Con ello se consigue la disminución de la morbilidad y aumento de la eficacia, la reducción del tiempo de ingreso hospitalario y del coste global, con el consecuente aumento de la eficiencia. 

Dada la importancia de las infecciones peri-quirúrgicas y su relación con la morbi-mortalidad, es necesario conocer la clasificación de las cirugías según el grado de contaminación (clasificación Altemeier y de la NRC): 

  • Cirugía limpia: aquella que no es traumática, no tiene inflamación, es programada, con cierre directo y sin drenaje, o con drenaje cerrado. Se han respetado todas las técnicas de asepsia y no involucra al sistema respiratorio, genitourinario, orofaríngeo o digestivo. El riesgo de infección del sitio quirúrgico es del 1-5%.
  • Cirugía limpia-contaminada: cirugía urgente, programada sin infección previa de: zona genitourinario, gastrointestinal, biliar o traqueobronquial con derrame mínimo de sus contenidos. Reintervención en los 7 primeros días postoperatorios mediante cirugía limpia.  El riesgo de infección se sitúa entre el 5 y el 15%.
  • Cirugía contaminada: cuando existe derrame franco de una víscera hueca al campo quirúrgico, cirugía de inflamación aguda no purulenta, trasgresión mayor de la técnica quirúrgica. Traumatismo penetrante con menos de 4 horas de evolución y/o injertos de heridas crónicas. El riesgo de infección en este caso es del 15-25%.
  • Cirugía sucia: perforación o rotura PREOPERATORIA de los tractos oro-faríngeo, gastrointestinal, traqueobronquial o biliar. Traumatismo de mas de 4 horas de evolución. Abscesos o infecciones con supuración purulenta. El riesgo de infección es el mayor de todas, y se sitúa entre el 40% y el 60%.