3. FORMATO PICO DE PREGUNTAS CONTESTABLES
La anatomía de una pregunta bien contestable ha de recoger todos estos aspectos que mencionábamos y que nos garanticen que sea factible encontrar la respuesta en las fuentes de información documental.
Hay varios formatos de pregunta descritos pero el más utilizado es el sistema PICO.
Este sistema parte de un acrónimo en el cual cada letra hace referencia a una parte de la pregunta:
- P (paciente o problema).
- I (intervención).
- C (comparador).
- O (outcome-resultado).
Paciente o problema: debemos centrarnos en un tipo de pacientes o problema porque si no la pregunta de investigación se torna inmanejable. Tenemos que intentar ser lo suficientemente precisos sin legar a ser demasiado escuetos (de nuevo ¡equilibrio!)
Intervención: aquí de nuevo debemos ser específicos y saber identificar la intervención principal que queremos explorar.
Comparador: esta parte de la pregunta no siempre ésta incluida porque no siempre queremos comparar una intervención con otra. En caso de que no sea necesaria esta parte, se obvia (por eso con frecuencia vemos que a pregunta PICO también se la llama pregunta PIO).
Outcome (resultado en inglés): en este apartado debemos especificar con que resultado relacionamos la intervención. Coloquialmente nos preguntamos “¿Qué apósito es mejor?” pero debemos explicar “mejor ¿para qué?”… ¿para prevenir la infección? ¿para que dure más tiempo bien colocado? ¿para ahorrar dinero?... De nuevo nos toca ser específicos.
Las cuatro partes están relacionadas y en su conjunto nos dan una descripción precisa de cual es la pregunta de investigación adecuada con la que podemos pasar a la siguiente fase: la búsqueda de evidencias.
En lugar de una única pregunta PICO es probable que necesitamos varias sobre todo si el tema es amplio, queremos comparar varias intervenciones o si necesitamos observar los distintos resultados. Por eso es habitual trabajar esta información en forma de tabla, sobre todo porque nos ayuda a tener una visión panorámica y ordenada de la pregunta. Como veremos en temas posteriores, el uso de estas tablas es de especial interés cuando estamos ya metidos de lleno en la fase de búsqueda documental.
Ejemplo:
Imaginemos que trabajamos en un paritorio en donde a todas las mujeres se las mantiene a dieta absoluta durante la dilatación por protocolo. Nos preguntamos si esta recomendación es la mejor dado que las mujeres suelen pedir beber líquidos pese a la hidratación IV y e no hacerlo las genera mucho disconfor.
La premisa en la que se basa el protocolo del paritorio es:
“La restricción de líquidos y sólidos durante el parto es una rutina asistencial que trata de prevenir el riesgo de aspiración gástrica en caso de una intervención quirúrgica bajo anestesia general, aunque se conoce que no garantiza la reducción de contenido estomacal por vaciamiento y que el bienestar de la mujer puede verse afectado ante la imposibilidad de beber o de ingerir alimentos.”
Así pues nos hacemos la siguiente pregunta: si tanto lo demandan las parturientas, ¿será malo para el parto darles un poquito de agua?... lo cual traducido a formato PICO sería:

La administración de líquidos orales a demanda frente la dieta absoluta en las mujeres que se encuentran dilatando en un parto normal, ¿influiría negativamente en la evolución del parto?
La respuesta a esta pregunta la tenemos en la GPC (Guia de Practica Clinica) “Atención al parto normal” disponible en:
http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_472_Parto_Normal_Osteba_compl.pdf (pág. 53).
Esta estructura de pregunta (la estructura PICO) es muy útil pero tiene ciertas limitaciones en el paradigma cualitativo. Aunque se puede utilizar, lo cierto es que no resulta tan útil explorando percepciones y sentimientos.
