1. ADRENALINA
La adrenalina estimula los receptores α y β aunque, en algunos sistemas presenta un predominio de acción en alguno de los receptores. Además, los efectos de la adrenalina están en relación con la dosis, así, a dosis bajas presenta efectos sobre todo β1 y β2 mientras que a concentraciones mayores predomina la acción α1.
Sobre el corazón predomina la acción β, lo que produce aumento de la frecuencia cardiaca, de la velocidad de conducción y de la fuerza de contracción. Estos efectos producen un aumento del volumen minuto y de la presión arterial sistólica, todo ello induce un aumento del consumo de oxígeno del miocardio.
A nivel vascular predomina la acción α, produciendo vasoconstricción, que provoca un aumento de las resistencias periféricas con aumento de la presión sistólica.
Sobre la musculatura lisa presenta un predominio de acción β, excepto en el trígono y el esfinter que presenta acción α. Así mismo el predominio es β en el músculo estriado, lo que provoca temblor.
Por último, a nivel metabólico, predomina la acción α, produciendo hiperglucemia y aumento de ácidos grasos libres.
En el sistema nervioso central no presenta efectos llamativos por su dificultad en atravesar la barrera hematoencefálica, pero pueden aparecer desasosiego, cefalea, temblor.
La adrenalina no se administra por vía oral debido al alto fenómeno de primer paso que posee, lo que provoca su destrucción. Se puede administrar por vía inhalatoria, subcutánea e intravenosa. La administración por vía inhalatoria se realiza para conseguir de manera más rápida y localizada efectos broncodilatadores. La vía subcutánea es de absorción rápida, aunque puede producir problemas debido a la vasoconstricción que puede producir localmente, para lo cual una fricción previa que induzca una muy ligera vasodilatación compensa el efecto. Por vía intravenosa, las presentaciones pueden perder estabilidad (oscurecerse o enturbiarse) cuando se expone al aire o la luz. Es incompatible con bicarbonato sódico. Si se administra de forma rápida produce incremento de la excitabilidad cardiaca que puede originar arritmias y aumento excesivo de la tensión arterial.
Su metabolismo es mediante las MAO y las COMNT, siendo su vida media muy corta.
La adrenalina, en su forma farmacéutica se denomina epinefrina y es el fármaco de elección para tratar la anafilaxia.
