Tema 5. Aplicación clínica de la NIC.


Las intervenciones enfermeras NIC cumplen su función en dos fases diferentes del PAE: Planificación y Ejecución.

Por una parte, en la Fase de Planificación sirven para nombrar el cuidado de enfermería planeado para conseguir los resultados (que anteriormente habremos identificado con un NOC) de los que la enfermera es responsable.  En el contexto del uso del lenguaje NNN el NIC es la acción o conjunto de acciones que tiene que desarrollar la enfermera para mejorar las puntuaciones de los indicadores que se han valorado dentro de cada NOC para ese paciente. No obstante, el uso de la terminología NIC no supone un cambio en el desarrollo del proceso de atención de enfermería sino una forma estandarizada de nombrar la practica enfermera. 

En la Fase de Ejecución se materializan las acciones recogidas en la intervención NIC elegida para el caso. No obstante, es necesario hacer una aclaración respecto a esta afirmación. El uso del NIC no obliga al profesional experto a realizar todas las actividades de la intervención que se ha prescrito en la fase de planificación. Ni siquiera es requisito imprescindible que se cuente entre el listado de actividades de un NIC aquella que se va a llevar a cabo, debido a que el criterio del profesional a la hora de seleccionar las estrategias terapéuticas debe ser el conocimiento científico más actualizado. Incluso en este caso se seguiría utilizando la etiqueta del NIC para describir los cuidados prestados.

 

Para adecuarse al requisito establecido en la normativa, la enfermera no podrá limitarse a describir la acción que piensa realizar como parte del su proceso de cuidados, sino que tiene que elegir una entre las intervenciones recogidas en la NIC que se ajuste a lo que planea hacer. No solo hay que recoger la etiqueta del NIC sino el código correspondiente, que quedara reflejado en la historia clínica del paciente.  

 

El uso continuado de una terminología estándar para nombrar a los cuidados de enfermería permitirá su manejo con soltura por parte del equipo de profesionales, una vez familiarizados con ella, y la posterior comparación de casos a través de los registros clínicos de la practica enfermera.

 

La elección de una intervención NIC determinada debe estar directamente relacionada con el objetivo perseguido, esto es, el resultado esperado en el paciente que a su vez deriva del problema diagnosticado. La evidencia científica debe guiar la selección de las intervenciones más adecuadas para cada caso siendo imprescindible la formación continuada del profesional de enfermería y su criterio experto. Una vez reunidos estos puntos la clasificación NIC se presenta como imprescindible para la nomenclatura de los cuidados y valiosa para la guía del profesional.