6. LA CULTURA DIGITAL EN LAS ORGANIZACIONES SANITARIAS
En los temas anteriores hemos visto el papel que está teniendo para pacientes y profesionales la irrupción de Internet y las llamadas nuevas tecnologías.
Desde el punto de vista de las organizativo y de las instituciones, este cambio es también radical, porque implica una nueva forma de hacer las cosas que no solo supone la introducción de elementos tecnológicos, sino todo un cambio cultural que redefine los procesos asistenciales y la comunicación.
El interés de los distintos organismos internacionales por la salud digital sigue creciendo y apuestan cada vez más por la introducción de proyectos tecnológicos en busca de una mayor calidad, seguridad y un uso eficiente de los recursos de los servicios de salud.
En España el enfoque de las distintas administraciones sanitarias se está produciendo en el desarrollo e implementación de servicios como la historia clínica electrónica, la receta electrónica, o más recientemente la introducción de proyectos piloto de telemedicina para el manejo y control de enfermedades crónicas.
Aunque este interés por la salud digital es ya manifiesto, todavía se echa en falta el desarrollo de políticas y planes estratégicos de e-salud que definan el alcance e impacto esperado, permitiendo una mayor coordinación en su despliegue y evitando así la aparición de duplicidades e ineficiencias.
Algunos organismos internacionales sí están trabajando en este sentido. La OMS por ejemplo, tiene varias líneas de acción y la UE dispone del Plan de acción en e-salud 2012-2020.
Por otro lado, existen numerosas barreras que dificultan o impiden este desarrollo, cómo son:
- El manejo y confidencialidad de la información
- La falta de interoperabilidad entre los sistemas de información
- La falta de evidencia científica a favor de su utilización
- El desconocimiento del coste de implantación y beneficio en términos económicos de estos servicios
- La resistencia al cambio de organizaciones
- y en general, la falta de integración y coordinación entre las diferentes instituciones sanitarias.
6.1. LOS NUEVOS CANALES DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN
Las organizaciones están empezando a utilizar los nuevos canales digitales para impulsar distintas campañas de salud, en busca de una mejor información, que resulte en una mayor capacitación de los ciudadanos en lo que respecta a su salud y un mejor nivel de autocuidado.
Y para ello a los ya habituales medios como son la televisión o el teléfono, se han ido incorporando otros como el correo electrónico o las más recientes redes sociales, al ser estos los medios que están empezando a utilizar los ciudadanos de forma cada vez más habitual.
Algunos hospitales y servicios de salud, están empezando a tener presencia en redes muy conocidas como Facebook, Twitter o YouTube, y también en otras como Instagram, Flickr o Pinterest. Y en ellas publican información sobre los servicios que ofrecen, contenidos de salud para ciudadanos, e incluso ocasiones son utilizadas como medio de comunicación directa con los ciudadanos.
Podríamos clasificar las actuaciones en materia de información y comunicación en:
- Comunicación online asíncrona a través de blogs, sitos web, foros, redes sociales, email, etc.
- Comunicación online síncrona, realizada a través de herramientas de mensajería, vídeo-conferencia y chat.
- Sistemas de información clínica, como son la historia clínica electrónica o los servicios de carpeta de paciente.
- Difusión de contenidos de salud mediante blogs, webs y redes sociales.
- Servicios ofrecidos en movilidad para dispositivos móviles, como son las webs adaptadas y las aplicaciones móviles.
- Y la formación y aprendizaje para pacientes, como las ofrecidas en escuelas de salud, aulas de pacientes y programas de paciente activo.
Pero la comunicación digital no solo depende de lo que hagan las propias organizaciones, ya que en muchos casos son los propios profesionales los que realizan esas tareas de información y difusión de contenidos.
Con el objetivo de coordinar y unificar la comunicación, algunas instituciones han elaborado una serie de guías para formar a los profesionales y fomentar el uso de Internet y redes sociales en la comunicación de sus proyectos, tratando aspectos tan importantes como:
- El trato a la información y a la imagen corporativa.
- Estrategias de comunicación y participación en redes sociales.
- Seguridad de la información.
- Redes sociales y usos en el ámbito sanitario.
- Herramientas digitales para la colaboración y trabajo en grupo
- Y formas de publicación en medios sociales, normas de estilo y análisis de las métricas de impacto en Internet.
6.2. LA E-SALUD AL SERVICIO DE LOS CIUDADANOS
Durante los últimos años están surgiendo multitud de proyectos que buscan acercar los servicios de salud a los ciudadanos, bien como hemos mencionado a través de estrategias de información y comunicación, o bien mediante el uso de herramientas para monitorizar al paciente de forma remota, acercar a pacientes y profesionales, o mejorar el acceso al sistema de salud.
El ejemplo más habitual y que ya incorporan prácticamente la totalidad de servicios de salud de nuestro entorno, es el de la difusión de información y servicios a través de sitios web, de utilidad para pacientes, pero también a profesionales.
Otro servicio muy extendido es el de petición y gestión de cita a través de sus páginas web, centralitas automatizadas telefónicas y más recientemente, aplicaciones móviles.
En proceso de implantación se encuentra la receta electrónica, permitirá el acceso a las órdenes de prescripción de medicamentos desde todos los puntos de dispensación y donde el paciente podrá recoger sus medicamentos en cualquier farmacia.
Otro de los servicios que se está desplegando en muchos países es el de la historia clínica electrónica, cuya finalidad es garantizar a los ciudadanos y profesionales sanitarios el registro y acceso a la documentación clínica de cada paciente desde cualquier lugar con conexión a la red. Y una extensión a este proyecto que también están implantando algunas comunidades autónomas es el de la carpeta personal del paciente, un instrumento que extiende el acceso a la información de salud a los pacientes y permite la información, formación y comunicación con los profesionales, lo que constituye un excelente recurso para desplegar la asistencia más allá de los centros sanitarios.
Los servicios de telesalud, tanto de telemedicina como teleenfermería, se constituyen cada vez más como un excelente recurso para acercar los servicios sanitarios a la población, lo cual supone a priori una serie de ventajas como son:
- El aumento de la calidad de vida y nivel de satisfacción de los ciudadanos, que perciben un mayor control de su salud.
- Un mayor nivel de accesibilidad al sistema sanitario, ya que ahorra desplazamientos y disminuye los tiempos de acceso.
- La optimización los recursos, ofreciendo cuidados a un menor coste.
- Y la mejora el control de algunas enfermedades, lo que a la larga supone el mantenimiento del paciente en su domicilio y un menor número de ingresos.
La monitorización de personas con enfermedades crónicas es otra de las utilidades que tiene la salud móvil y que más desarrollo está sufriendo en los últimos años, ya que permiten el seguimiento y control del paciente en el propio domicilio y la detección temprana de complicaciones. Esto se lleva a cabo mediante una serie de sensores y dispositivos que recogen datos clínicos del paciente, los cuales son enviados a una central, en los que un profesional sanitario, habitualmente una enfermera, los procesa y actúa en función del estado del paciente.
Y cada vez se están extendiendo más lo programas de paciente activo y escuelas de pacientes, que persiguen objetivos relacionados con el fomento del autocuidado, la corresponsabilidad y la búsqueda de autonomía, mediante la formación de pacientes en distintas habilidades para que sean estos los que después transmitan los conocimientos y ayuden a otras personas.
Algunos de ellos están empezando a utilizar herramientas digitales para mejorar los canales de comunicación y la metodología empleada para formar y capacitar a los pacientes en el manejo de su salud.
Y finalmente, las instituciones sanitarias también están creando sus propios contenidos de salud que son alojados en sus sitios web o en Aulas o Escuelas de pacientes específicas, con el objetivo de educar en salud y favorecer el autocuidado. Servicios como la Escuela de Pacientes de Andalucía o el Aula de Pacientes de Castilla y León, son buenos ejemplos de cómo crear y distribuir información de salud a través de Internet.
6.3. LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO: HACIA ORGANIZACIONES QUE APRENDEN
Por último, tenemos que hablar de que en estos momentos el concepto ‘sociedad de la información’ está siendo superado por el de ‘sociedad del conocimiento’, y en ella los profesionales de la salud nos convertimos en auténticos trabajadores del conocimiento, utilizando la información que tenemos a nuestro alcance para aprender y mejorar en nuestro trabajo. Y por ese motivo, la gestión eficaz de nuestro propio conocimiento se convierte en una competencia esencial.
Además, algunas organizaciones se están dando cuenta del valor del conocimiento como materia prima y empiezan a desarrollar estrategias para gestionarlo y utilizarlo como motor de innovación y ventaja competitiva frente a otras empresas, convirtiéndose en lo que llamamos ‘Organizaciones que aprenden’, en las que los profesionales no pueden dejar de aprender, porque el aprendizaje forma parte del lo cotidiano.
Una adecuada gestión del conocimiento en las organizaciones de salud dará como resultado profesionales más formados y motivados, lo que redundará en una mejor atención a los pacientes.
Existen una serie de factores críticos para el éxito de la gestión del conocimiento en una organización de salud, como son:
La capacidad para identificar las fuentes de conocimiento, tanto internas de la propia organización, como de otros entornos.
- La integración en la estructura de arquitectos o diseñadores de estrategias, capaces de identificar los campos de conocimiento y de crear los ecosistemas y entornos de interacción.
- La capacidad para gestionar el explícito, pero también tácito, es decir, aquel conocimiento informal que poseen los profesionales y que es más complejo de transferir.
- La reorientación de los procesos de aprendizaje, que se incorporan en la cultura de la organización.
- La incorporación de nuevas formas de aprendizaje como son las comunidades de práctica, grupos de trabajo colaborativo mediados por tecnologías, formación en línea, gestión de bases de datos, etc.
- Y la integración y transferencia del conocimiento en los procesos asistenciales, para que sirva como herramienta de mejora profesional y redunde finalmente en una mejora en la salud de los ciudadanos.
Aunque deberían ser las propias organizaciones quienes liderasen este proceso de cambio y de implementación de proyectos digitales, lo cierto es que la mayor parte de ellos siguen surgiendo desde abajo, impulsados a partir de iniciativas de pacientes y profesionales.
Por ello resulta fundamental que las organizaciones aprendan a detectar estas iniciativas innovadoras, identifiquen a los llamados intraemprendedores y les ayuden a desarrollar y evaluar aquellos proyectos que puedan aportar valor al sistema de salud, incorporándolos finalmente a su cartera de servicios.
Se trata por tanto de generar una nueva cultura basada en la innovación que permita redefinir los procesos y servicios sanitarios que ofrecen las organizaciones y a la vez generar e impulsar todas aquellas iniciativas que puedan suponer un aporte de valor para la salud de los ciudadanos.
7. LA CONVERGENCIA EN SALUD TECNOLOGÍAS DE ACERCAMIENTO
A lo largo de los temas anteriores hemos realizado un recorrido por los distintos aspectos, tanto tecnológicos como sociales, que han influido para que le e-salud sea ya en estos momentos una realidad y que ciudadanos, profesionales e instituciones estemos construyendo las bases de lo que será el futuro de la salud durante los próximos años.
En el año 1999 Levine, Searls, Locke, y Weinberger publicaron el Manifiesto Cluetrain, en el que incluyeron 95 tesis centradas en el impacto que iba a tener Internet y las Tecnologías de la Información y la comunicación sobre los mercados y las organizaciones. Su propuesta partía de la hipótesis de que el cambio tecnológico iba a provocar una transformación total y apostaban porque lo digital iba a trascender más allá de la tecnología y se iba a asentar sobre una nueva forma de hacerlas cosas centrada en la colaboración, la transparencia, el intercambio personal y la horizontalidad de las redes.
Si el Manifiesto quedaba resumido por la frase ‘los mercados son conversaciones’, podríamos del mismo modo apropiarnos del concepto y llevarlo a nuestro terreno, diciendo que ‘la salud también es cada vez más conversaciones’.
Las evidencias en este sentido son bastante claras y cada día vemos la importancia y el papel más destacado que tienen las redes sociales (tanto presenciales como digitales) en la salud, tanto en forma de intercambio de información y opiniones entre los distintos actores, como en la cada vez mayor participación de los ciudadanos en estos espacios.
A lo largo de este tema vamos a hablar de humanismo en salud y tecnologías de acercamiento y lo haremos a través del planteamiento de iniciativas y casos de éxito que se están desarrollando en estos momentos y que están siendo impulsadas en muchos casos desde la base, a partir del esfuerzo de los propios ciudadanos y profesionales.
7.1. HUMANISMO EN SALUD Y TECNOLOGÍAS DE ACERCAMIENTO
Frecuentemente cuando hablamos de términos como humanismo y tecnología, estos son percibidos como antagónicos o difíciles de conjugar. Un hecho que pone de manifiesto la sensación general de que la tecnología ha sido una de las causas que han propiciado un desenfoque de la atención centrada en la persona, menos humana y en favor de la tecnología.
Desde la segunda mitad del siglo XX se empieza a hablar de una deshumanización de la asistencia, que es atribuida al avance imparable que empezó a tener el desarrollo tecnológico y también al fenómeno de la hiperespecialización de los profesionales.
Este último hecho quizás haya influido más en la profesión médica que en la enfermera, la cual ha permanecido más ligada y cercana al paciente. Pero lo cierto es que el actual modelo biomédico tan extendido en nuestra sociedad, está más centrado en el tratamiento de enfermedades que en el de personas de una forma integral, poniendo más el acento en el aspecto tecnológico.
Los ciudadanos por su parte desean lo mejor de ambos mundos y piden al sistema sanitario un trato que reúna el mejor humanismo apoyado por la mejor tecnología disponible.
Y en ese sentido, la tecnología no tiene por qué ser negativa en sí misma, sino que dependerá del contexto y utilización que hagamos de ella. No deberíamos hablar por lo tanto de tecnologías, sino del uso de tecnologías. De esta forma, podemos crear contextos de relación humanizada en entornos altamente tecnificados, en los que se reconozca y tenga en cuenta la dignidad de la persona.
Lo cierto es que el humanismo también ha evolucionado hacia un humanismo digital, en el que también se está redefiniendo el papel que juegan las llamadas nuevas tecnologías en la salud, sobre todo aquellas que están más centradas en la parte social y a las que vamos a denominar Tecnologías de Acercamiento.
Tecnologías centradas en las personas capaces de generar contextos humanizados que incidan en la sociabilidad, como factor determinante para establecer vínculos entre ciudadanos, profesionales e instituciones.
Tecnologías que llamamos de acercamiento porque:
- Acercan entre sí a las personas que tienen problemas de salud similares, favoreciendo el aprendizaje y apoyo mutuo, basados en la vivencia de experiencias similares.
- Nos conectan a fuentes de información en salud y permiten un intercambio de valor y confianza con profesionales e instituciones.
- Posibilitan modelos de relación horizontales en los que el paciente está en el centro del sistema, lo que le otorga un mayor control sobre su salud y favorecen su toma de decisiones.
7.2. ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN EN SALUD
Internet se está convirtiendo en una de las principales fuentes de información en salud a la que acuden los ciudadanos en busca de respuestas.
Los foros de soporte y las comunidades digitales de pacientes son también sitios en los que busca información, pero además sirven para aspectos como el soporte emocional y la búsqueda del apoyo de otros pacientes.
La aparición de estos espacios están propiciando además cambios en los programas de educación para la salud, pasando de un modelo clásico en que el conocimiento únicamente se transmitía de forma vertical, desde un profesional experto hasta el paciente o ciudadano, hacia nuevos modelos horizontales, en los que ambas partes tienen algo que aportar.
Los Foros de debate. Son espacios de participación, generalmente abiertos, en los que se generan discusiones organizadas por temas, y en los que cualquier usuario puede aportar su opinión. En ellos fluye la información de una manera más o menos organizada y aunque son espacios generalmente de carácter informal.
Cierto es que debido al carácter informal y generalmente improvisado de estos espacios y a la falta de participación de profesionales, la calidad de la información no es tan alta como la que pueden tener otros entornos digitales. Aunque también hay estudios que hacen alusión a que el alto nivel de participación de estos espacios ayuda a corregir los fallos en la información que en ellos se producen.
Existen también foros de participación en salud, específicamente creados con esta finalidad, en los que incluso participan profesionales de salud y que están moderados y orientados a unos objetivos concretos. En ellos los pacientes aprenden a partir de las experiencias que ya han vivido otras personas, las cuales actúan como modelos y como resultado estas personas se implican mucho más en todo aquello que concierne a su salud, a la vez que se sienten tratados con respeto, dignidad y en condiciones de igualdad.
Redes sociales generalistas. Redes como Facebook, Twitter, Google+ o incluso YouTube, consideradas de tipo generalista, son también utilizadas con éxito como forma de generar comunidades en el ámbito de la salud, dado su gran alcance y penetración entre los usuarios.
Este tipo de redes presentan la ventaja de que al estar instaladas sobre una red que ya utilizan millones de personas, resulta mucho más fácil sumar nuevos participantes, que no tienen que aprender a usar la herramienta y que comparten sus contenidos con otras personas de su entorno. Y como inconveniente podríamos destacar el hecho de que la información no se encuentra organizada y resulta difícil de encontrar, de forma que los temas de consulta más frecuentes salen de forma reiterada.
Comunidades de pacientes. Este tipo de espacios no tienen el mismo alcance que las llamadas redes generalistas, pero lo compensan con un mejor aprovechamiento y aporte de valor, ya que los usuarios que en ellas participan se sienten más identificados por el objetivo común de participación en torno a un tema de salud.
Son por tanto comunidades que han sido creadas específicamente con la finalidad de ser un espacio de participación en salud y favorecer el intercambio y aprendizaje entre sus miembros. En este tipo de redes participan muchos tipos de pacientes, aunque son más activas aquellas integradas por personas que comparten una patología crónica.
Las ventajas que presentan este tipo de redes específicas frente a las generalistas e informales son varias:
- Por un lado estas comunidades se mantienen unidas gracias a que sus integrantes comparten un alto interés por un tema de salud, el cual mantiene la cohesión del grupo.
- Además son redes muy específicas y sus límites suelen estar bastante bien definido, lo que centra la conversación.
- Son también espacios de aprendizaje y gestión del conocimiento en salud, en los que pacientes y profesionales pueden aprender unos de los otros y actúan como filtros de información en salud.
- Permiten el acercamiento entre personas con intereses comunes, actuando como un nexo y posibilitando la creación de relaciones entre sus miembros.
Redes sociales informales. Y por último, no podemos obviar otro tipo de espacios de carácter informal que también aglutinan gran parte de la conversación en salud. Entornos que no fueron creados en principio como comunidades de salud, pero que han sido transformadas en microcomunidades gracias al carácter social que ha aportado la web 2.0. Es por ejemplo el caso de algunos blogs de pacientes, profesionales e instituciones.
7.3. LA EXPERIENCIA DE SALUD DIGITAL DEL PACIENTE
Uno de los aspectos que más se están introduciendo últimamente en las instituciones sanitarias como forma de mejorar la calidad de atención al paciente, son los llamados mapas de procesos o viajes de experiencia del paciente (patient journey), que consisten en examinar cómo es el camino del paciente durante todo el proceso asistencial, con el objetivo de detectar problemas e identificar posibilidades de mejora a través de las que poder rediseñar servicios o crear otros nuevos.
La incorporación de lo digital a la salud presenta sin duda una oportunidad para mejorar este camino de experiencia del paciente. porque gracias a la tecnología somos capaces de actuar a lo largo de todo el proceso de una forma más eficaz.
Sin duda el futuro se presenta prometedor y pasa por una mayor personalización y el uso de servicios y tecnologías de acercamiento, que permitan poner en contacto a pacientes, profesionales e instituciones de una forma más eficaz. Ayudando a configurar a cada paciente sus propios entornos personales de salud, en los que dispondrán de información y recursos, pero también de otras personas de las que podrán aprender y en las que apoyarse.
Para ello tendremos que ser capaces de integrar todas estas tecnologías de forma efectiva y conseguir así nuestro objetivo de aportar valor a la salud de los ciudadanos de una forma integral, colocando al paciente en el centro de una vez por todas y todo ello sin perder el humanismo en los cuidados que prestamos.
8. ASISTENCIA SANITARIA A DISTANCIA o m-HEALTH
Durante el curso anterior hicimos una aproximación a cómo está cambiando la sociedad y la salud gracias a la introducción de Internet y nuevas tecnologías. Vimos además que lo digital no se refiere única y exclusivamente a lo tecnológico, sino que hace referencia a una nueva forma de hacer las cosas, de comunicarnos, de aportar valor a la salud de los ciudadanos y de desarrollarnos como profesionales o mejor dicho, como trabajadores del conocimiento en salud.
En esta segunda parte vamos a ir un paso más allá y entramos de lleno en aspectos como la comunicación y la asistencia sanitaria apoyada por el uso de las tecnologías.
Empezaremos desarrollando los conceptos de telesalud y teleasistencia, a la vez que iremos viendo su aplicación en proyectos concretos, lo cual nos ayudará a comprender y dimensionar mejor el potencial y porqué se está acelerando su desarrollo durante los últimos años.
La telesalud es un término que engloba otros más específicos y que habitualmente se han utilizado de forma genérica, como es el caso de la Telemedicina y otros asociados, como la teleenfermería.
Son por tanto muchas las definiciones y matices que hacen referencia a estos términos, pero en este caso hablamos de que todos incluyen el prefijo ‘tele’, palabra que significa ‘a distancia’ y que representa muy bien de lo que estamos hablando cuando decimos telesalud, telemedicina o teleenfermería.
Es decir, hablamos de la asistencia que se produce en un contexto sanitario y que está mediada por distancia física. Y si tuviéramos que resumirlo mucho, diríamos que es ‘salud a distancia’.
Las utilidades derivadas de estos términos son muy variadas e incluyen por ejemplo:
- Telediagnóstico: el paciente es diagnosticado de forma remota sin tener acceso físico al profesional.
- Teleconsulta: acceso a profesionales expertos que están a distancia.
- Telemonitorización: vigilancia remota de distintos parámetros y constantes vitales del paciente, con o sin su intervención.
- Teleasistencia: ofrecer cuidados de salud a los ciudadanos de forma remota, como es el caso de los programas ofrecidos a ancianos y personas dependientes o los nuevos proyectos de rehabilitación a distancia.
- Telecirugía: tanto asistida (apoyo al cirujano que está realizando la operación por parte de otro profesional) como aplicada de forma directa a distancia a través de un telerrobot, el cual reproduce los movimientos de un cirujano.
- Servicios relacionados con la transmisión de información y datos clínicos: historia clínica electrónica, carpeta del paciente, etc.
- Información a usuarios, a través de buscadores, portales de información o comunicación a través de herramientas digitales.
- Teleformación de profesionales sanitarios a través de plataformas e-learning o el uso de herramientas de trabajo colaborativo, simulación, etc.
- Teleeducación de pacientes a través de herramientas digitales.
Este tipo de servicios está viviendo un gran desarrollo durante los últimos años y son muchas las instituciones que los están incorporando, ya que presentan numerosas ventajas:
- Mayor acceso a los servicios de salud por parte de los pacientes, sobre todo aquellos que viven en áreas muy dispersas y zonas remotas, dotándoles de acceso a profesionales y especialistas.
- Disminución de tiempos de espera y mejoras en el diagnóstico y tratamiento, que puede realizarse en el propio lugar de residencia del paciente.
- Mejoras en el nivel de participación de los ciudadanos, que perciben este tipo de servicios de forma positiva.
- Mayor seguridad en el trabajo de los profesionales, que disponen de mejor información y acceso a otros profesionales y especialistas.
- Acceso del profesional a programas de entrenamiento y formación a distancia.
- Reducción del número de recursos empleados y mejora de los costes de aplicación de servicios.
- Mejora en el control y la adherencia al tratamiento de los pacientes, lo que redunda en una mayor implicación y a la larga una disminución en el número de ingresos y exacerbaciones de procesos crónicos.
- Mayor coordinación entre los diferentes servicios y mejor gestión de los recursos.
Pero no debemos obviar que también es cierto que todavía estamos en una fase incipiente en el despliegue de estos servicios, presentando además una serie de limitaciones o desventajas, como son:
- La propia falta de implementación de los proyectos piloto, que en muchos casos no terminan de incorporarse por falta de recursos o planificación, a pesar de haber demostrado ser eficaces.
- El bajo acceso a las tecnologías por parte de la población o las barreras de uso por los profesionales, que no disponen de competencias específicas.
- Problemas relacionados con el uso de los datos y la seguridad de la información, privacidad y confidencialidad.
- La falta de integración en la rutina profesional, realizándose en muchos casos como labor extra fuera de la jornada laboral.
- La falta de visión a largo plazo por parte de los sistemas de salud, lo que deriva en una baja asignación de recursos a largo plazo.
- Problemas a la hora de evaluar el valor que aportan para la salud este tipo de programas y su coste-efectividad.
- La poca interoperabilidad de los datos con otros servicios de salud o incluso en el seno de la propia organización.
- La no aceptación por parte de profesionales o pacientes.
8.1. SERVICIOS DE TELECONSULTA Y TELEDIAGNÓSTICO
A lo largo de este tema hablaremos por tanto de servicios de teleconsulta y telediagnóstico, los cuales se basan en la transmisión de información e imágenes a través de redes de comunicación, y que ya se están utilizando cada vez más por distintas especialidades médicas y profesionales de salud.
Estas incluyen, por ejemplo:
- La tele Radiología: transmisión en red de imágenes digitalizadas (radiografías, TAC, resonancia, ecografía, etc.), para que otros profesionales puedan realizar diagnósticos o labores de apoyo.
- Teledermatología: permite el diagnóstico y tratamiento del paciente a través del envío de imágenes.
- Telecardiología: mediante la transmisión de datos recogidos por electrocardiografía, ecografía o sistemas de monitorización continua de pacientes.
- Teleoftalmología: de interés por ejemplo para el cribado de pacientes diabéticos al permitir un diagnóstico y tratamiento precoces.
- Telepsiquiatría, telepsicología: las cuales permiten el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes, mediante el uso de herramientas de videoconferencia, y que está teniendo una fuerte expansión en los últimos años.
- Teleenfermería: la cual se está usando en distintos proyectos que incluyen el seguimiento, control, asesoramiento y educación para la salud de personas con enfermedades crónicas.
Telemonitorización y Teleasistencia
Hablaremos también de La telemonitorización y teleasistencia, las cuales permiten conocer y realizar un seguimiento a distancia de la situación de un paciente y de sus parámetros vitales, lo que posibilita una asistencia y la aplicación de cuidados de salud a los pacientes en su propio entorno habitual.
Telecirugía
Y por supuesto de telecirugía la cual se refiere al apoyo a los servicios de cirugía a través de tecnologías que permiten hacerlo a distancia. Esta puede ser en modalidad asistida y de telerobótica, y que tendrán un amplio desarrollo durante los próximos años.
Dispositivos Wearables
Y por último abordaremos la tecnología wearable o vestible, integrada por todos aquellos dispositivos que llevamos con nosotros y que se están empezando a incluir incluso en la propia ropa, y que permiten recoger información de nuestra actividad física o parámetros y constantes vitales, lo que a su vez posibilita la cuantificación de nuestros hábitos (actividad física, sueño, alimentación) y mejorará servicios como la telemonitorización remota.
Todas estas iniciativas que se están llevando a cabo en este campo ponen de manifiesto que el uso de tecnologías para complementar e incluso suplir en algunos casos, los servicios desarrollados habitualmente de forma presencial, están demostrando en muchos casos su efectividad, mejorando la salud de los pacientes, incrementando el valor percibido y produciendo una disminución de costes.
El análisis del sistema sanitario en los años venideros, pone de manifiesto la importancia que va a tener el tratamiento de las diversas enfermedades crónicas y el papel protagonista que va a tener el uso de la telemedicina, como herramienta esencial que permita el acceso a zonas remotas y aisladas, la mejora en la comunicación entre los distintos niveles de atención y la mejora en el grado de control de los pacientes en su propio domicilio, mejorando la calidad asistencial y evitando ingresos innecesarios.
Durante los próximos años vamos a ser testigos de excepción en el desarrollo e implantación de estas tecnologías. Veremos si se cumplen o no nuestras expectativas, porque lo cierto es que prometen aportar mucho valor a nuestra salud.
