La ficha de observación de la lactancia materna permite realizar una valoración estructurada del binomio madre-lactante. Incluye los datos del recién nacido (edad, sexo, peso y talla), los datos maternos (edad, paridad, tipo de parto, complicaciones e inicio de la lactancia) y el patrón actual de lactancia, registrando frecuencia, duración de las tomas, lado más demandado y técnicas especiales. La observación de la toma se realiza mediante la escala LATCH, valorando el pezón, agarre, tipo de succión, deglución y comportamiento materno, y estableciendo una puntuación de 0 a 10. Según la ficha, una puntuación de 9–10 indica un buen inicio, 8 un inicio marginal y 0–7 un inicio deficiente.
La valoración del lactante incluye la identificación de signos de hambre y saciedad, así como el número de pañales húmedos, las deposiciones y la ganancia ponderal, aspectos que ayudan a determinar si la alimentación es adecuada. También deben identificarse posibles factores de riesgo, como problemas de agarre, baja producción materna, dolor de pezón o mastitis y uso de biberón o chupete. La ficha permite además registrar la educación y apoyo proporcionados, incluyendo la explicación de la técnica de agarre, las posiciones para amamantar y el apoyo telefónico, psicológico o específico de lactancia. Todo ello facilita detectar precozmente dificultades y establecer las intervenciones necesarias.
Finalmente, debe establecerse un plan de seguimiento, indicando la fecha de revisión, el profesional responsable y las observaciones relevantes. La información recogida debe permitir conocer la situación inicial del binomio y su evolución, facilitando la continuidad asistencial entre profesionales y consultas. La valoración debe realizarse de forma completa y sistemática, apoyándose en herramientas estandarizadas y validadas, como LATCH y la ficha de observación de la toma de la Unión Europea, y complementándose con recomendaciones individualizadas según las necesidades de la madre y el lactante.
