TEMA 8. LACTANCIA ARTIFICIAL RESPONSIVA O ALIMENTACIÓN CON BIBERÓN RESPETUOSA


La lactancia materna no se limita a la alimentación, sino que también implica contacto físico, confort, vínculo y crianza. Cuando una madre decide no amamantar o no puede hacerlo, debe recibir información suficiente para tomar una decisión informada, respetando siempre su elección. En estos casos, es importante mantener el contacto piel con piel, el alojamiento conjunto y favorecer una alimentación segura y sensible, utilizando la alimentación como una oportunidad para fortalecer el vínculo entre el bebé y sus principales figuras cuidadoras.

Cuando se utiliza biberón, debe procurarse una alimentación responsiva, manteniendo al bebé en brazos y favoreciendo el contacto físico, la mirada, las caricias y la comunicación durante la toma. Es recomendable que la alimentación sea realizada principalmente por las figuras cuidadoras principales, proporcionando estabilidad y cercanía. También puede cambiarse de lado en cada toma y mantener el contacto después de finalizar el biberón, respetando las necesidades de succión no nutritiva y de regulación del bebé.

La utilización del biberón debe permitir que el bebé participe activamente en la alimentación, respetando sus señales de hambre y saciedad, ofreciendo pausas y evitando forzarle a terminar una cantidad determinada. El ritmo controlado, como el método Kassing, puede facilitar tomas más pausadas y respetuosas, especialmente en situaciones de lactancia mixta, aunque no debe considerarse una técnica rígida ni la única forma correcta de ofrecer el biberón. El objetivo es conseguir una alimentación tranquila, segura y adaptada al ritmo del bebé, manteniendo siempre el vínculo y la sensibilidad durante la toma.