TEMA 8. RECIÉN NACIDO PEQUEÑO O GRANDE PARA SU EDAD GESTACIONAL


Los recién nacidos pequeños para su edad gestacional (PEG) son aquellos cuyo peso al nacer se encuentra por debajo del percentil 10, aunque esto no implica necesariamente una alteración del crecimiento. El crecimiento intrauterino retardado (CIR), en cambio, hace referencia a una disminución de la velocidad de crecimiento fetal y puede estar relacionado con causas maternas, placentarias, fetales o genéticas. Estos recién nacidos presentan mayor riesgo de hipoxia, asfixia perinatal, problemas respiratorios, alteraciones de la termorregulación, dificultades en la alimentación, hipoglucemia, hipocalcemia, policitemia e hiperbilirrubinemia, por lo que requieren una vigilancia específica durante las primeras horas y días de vida.

La leche materna constituye la mejor opción para los recién nacidos PEG, recomendándose iniciar la primera toma de forma precoz y mantener tomas frecuentes, especialmente durante los primeros días, dando prioridad a la frecuencia frente al volumen. En los casos de hipoglucemia, se debe intentar utilizar leche materna para la suplementación y, cuando existe un retraso importante del crecimiento y un peso inferior a 1500 g, se recomienda priorizar leche humana donada frente a fórmulas artificiales por el riesgo de enterocolitis y mala tolerancia alimentaria. Además, debido al menor tono muscular y a las posibles dificultades de agarre, pueden ser útiles posiciones que proporcionen un buen sostén, como la cuna cruzada o el balón de rugby, junto con técnicas que favorezcan un agarre profundo.

Por otro lado, los recién nacidos grandes para su edad gestacional (GEG) o macrosómicos son aquellos con un peso superior al percentil 90 para su edad gestacional. Pueden ser constitucionalmente grandes o estar relacionados con factores como la obesidad materna, la diabetes materna o la gestación prolongada. En los hijos de madres diabéticas pueden aparecer hipocalcemia, poliglobulia, ictericia, cardiopatías y malformaciones, siendo especialmente frecuente la hipoglucemia durante las primeras horas de vida, por lo que se realizan controles seriados durante las primeras 12-24 horas. Estos controles pueden realizarse manteniendo el alojamiento conjunto, evitando la separación del recién nacido y su familia cuando el único motivo sea la vigilancia de la glucemia.