4. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN CUANTITATIVA
Es necesario establecer qué pretende la investigación, es decir, cuáles son sus objetivos. Los objetivos formulados servirán de puente entre el problema y la finalidad y marcarán el diseño de investigación. La determinación de los objetivos del estudio requiere un trabajo previo, ya que muchos aspectos del diseño de investigación dependen de lo que se enuncie en esos objetivos.
La pregunta de investigación se expresa en términos generales (objetivo general), se sustenta en un marco teórico (hipótesis conceptual) y se responde a través de hipótesis operativas (objetivos específicos) concretas y medibles.
Los objetivos deben expresarse con claridad para evitar posibles desviaciones en el proceso de investigación cuantitativa y ser susceptibles de alcanzarse. Son las guías del estudio y hay que tenerlos presentes durante todo su desarrollo. Evidentemente, los objetivos que se especifiquen requieren ser congruentes entre sí.
En la formulación de objetivos se define, en primer lugar, la finalidad u objetivo general de la investigación. Éste se irá desglosando en objetivos específicos para darle mayor precisión al estudio, de manera que se adquiera progresivamente mayor precisión en los objetivos a alcanzar.
Los objetivos indican el tipo de investigación que debe emprenderse y por tanto, determinan el desarrollo del diseño y el análisis e interpretación de los resultados en el proceso de investigación. El propósito de los objetivos consiste en identificar y describir las variables y las relaciones existentes entre ellas o determinar las diferencias entre dos grupos relacionados.
El enunciado de los objetivos debe cumplir los siguientes requisitos:
- Mantener la congruencia y estar acordes con la justificación del estudio y los elementos que conforman la problemática que se investiga.
- Plantearse de manera ordenada de acuerdo a su importancia.
- Ser asumibles, es decir, con posibilidades de ser alcanzados tanto por el número, como por su dimensión.
- Enunciarse con verbos en infinitivo y en forma clara, sencilla y precisa. En el caso particular de los objetivos específicos, su formulación correcta dependerá del grado de claridad alcanzado en la delimitación y definición del problema.
- Formularse en términos operativos para poder ser medibles.
- El objetivo clave de la investigación es conocer ¿PARA QUÉ? Investigamos. Con la respuesta a esta pregunta podemos redactar con mayor facilidad nuestro objetivo general.
El objetivo general indica la razón por la cual se quiere desarrollar una investigación, y enuncia de manera clara el objeto de estudio, con una intención global no medible a corto plazo. El objetivo general es uno solo y expresa de forma resumida la finalidad del proceso de investigación. Por tanto, este objetivo general está situado en un plano abstracto, a diferencia de los objetivos específicos, que se sitúan en un plano más operativo mesurable y concreto.
Los objetivos específicos establecen una intención más concreta y susceptible de cuantificar. Al lograrlos estaremos alcanzando el objetivo general. Los objetivos específicos son aquellos donde se concreta la intención de la investigación, es decir, el resultado concreto previsto que se quiere obtener mediante dicha investigación. Se construyen al enunciarlos de una manera observable y medible, en un lugar y tiempo determinado y deben contener de manera explícita el objeto de estudio.
Los objetivos específicos se dirigen a conocer las características de un problema, explicar las posibles relaciones entre variables y anticipar fenómenos en las que estas intervienen.
4.1. Objetivos descriptivos o exploratorios
Buscan determinar las características más importantes del objeto de estudio. Nos acercan a problemas poco conocidos e implican:
- Cuantificar la frecuencia de algún fenómeno.
- Identificar y describir características o atributos.
- Seleccionar problemas y áreas de interés para la investigación.
- Ordenar y clasificar las variables en categorías.
Un ejemplo sería describir las características de las personas que tienen anorexia nerviosa.
Son objetivos que no requieren la formulación de hipótesis, ya que se limitan a abordar los problemas en un primer nivel.
4.2. Objetivos analíticos
Buscan una explicación basada en una teoría o en factores asociados con el fenómeno estudiado, los cuales se consideran como factores explicativos o causales. Estudian la relación entre la posible causa (factor de estudio) y efecto (criterio de evaluación). Pueden ser:
- Explicativos, la causa o factor de estudio se produce sin intervención del investigador.
- Predictivos, donde la causa es controlada, administrada o provocada por el investigador.
En general, los objetivos analíticos permiten:
- Contrastar o verificar hipótesis.
- Confirmar relaciones entre variables (causa-efecto).
- Comparar la efectividad de al menos dos intervenciones.
- Comprender las causas o factores subyacentes.
- Anticipar o prever fenómenos.
La dimensión de esta relación se anticipa a través de las hipótesis, que son imprescindibles para este tipo de objetivos.
5. FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS
La pregunta de investigación manifiesta desconocimiento ante una situación o fenómeno. La hipótesis adelanta la respuesta, formulándose en tono afirmativo. En una misma investigación pueden coexistir objetivos exploratorios y analíticos. Si los objetivos son exploratorios pueden generar hipótesis. En el caso de los analíticos la finalidad del estudio será la de contrastar hipótesis. Un objetivo analítico indica la intención de averiguar si existe una relación entre al menos dos variables. La hipótesis anticipa las características de esta relación. Tiene carácter provisional hasta el momento en que los resultados de las pruebas estadísticas señalen la probabilidad de su veracidad.
La hipótesis indica lo que tratamos de probar y se definen como explicaciones tentativas del fenómeno investigado. Se derivan de la teoría existente y deben formularse a manera de proposiciones. De hecho, son respuestas provisionales a las preguntas de investigación. La hipótesis es una proposición, argumento o suposición que intenta explicar ciertos fenómenos, tiene la cualidad de poder ser sometida a contrastación y se acepta temporalmente hasta que se demuestre su validez. Para poder contrastar la hipótesis es necesario tener variables medibles. La hipótesis sienta las bases para la investigación, planteándose habitualmente de la forma; “Si A ocurre, entonces los resultados serán…”
La hipótesis es el eslabón necesario entre la teoría y la investigación, que lleva al descubrimiento de nuevas aportaciones al saber.
Las hipótesis bien formuladas guían y orientan una investigación, y tras su comprobación contribuyen a la generación de conocimientos que pasan a formar parte del saber humano. Las hipótesis orientan y guían lo que se desea comprobar, determinan el tipo de estudio a seguir y el diseño metodológico que se debe planificar.
A pesar de que la hipótesis se considera el eje del método deductivo cuantitativo, no todas las investigaciones cuantitativas plantean hipótesis. Dependerá del objetivo del estudio. Las investigaciones cuantitativas que formulan hipótesis son aquellas cuyo planteamiento define que su alcance será correlacional o explicativo, o las que tienen un alcance descriptivo e intentan pronosticar una cifra o un hecho.

Formulación de hipótesis en estudios cuantitativos
5.1. Consideraciones del proceso de enunciado de las hipótesis
Al enunciar una hipótesis hay que tener en cuenta:
- Deben ser escritas en términos claros y sencillos.
- Las hipótesis deben ser específicas.
- Las hipótesis deben formularse como observaciones evitando expresiones de valor o juicio.
- No deben comenzar con verbos, ni exponerse en forma interrogativa.
- Las hipótesis deben ser congruentes con hechos confirmados.
5.2. Tipos de hipótesis
Los principales tipos de hipótesis cuantitativas son:
- Hipótesis generales. Conceptuales, fundamentales, hipótesis de investigación. Engloban, ordenan y sistematizan las relaciones entre la variable dependiente y las independientes. Por ejemplo, “Un estilo de vida sedentario se asocia a un aumento del riesgo de presentar diabetes”.
- Hipótesis operacionales. Llamadas hipótesis de trabajo. Plantean relaciones específicas y particulares en cada una de las variables dependientes e independientes. Por ejemplo, “El consumo de alcohol se asocia a un mayor riesgo de proteinuria y de neuropatía en los pacientes con diabetes”.
- Hipótesis estadísticas. Se plantean para el proceso de análisis estadístico inferencial de los datos recolectados. Se postulan cuando se trata de decidir si existen diferencias o no de las variables en estudio entre dos muestras estudiadas o si los datos obtenidos en la muestra son comparados con el universo. Existen dos tipos de hipótesis estadísticas:
- Hipótesis nula. Se parte del supuesto de que el valor observado en el universo, una muestra o una variable en particular, no difiere del encontrado en el otro universo, muestra o variable. Por ejemplo, “La educación sanitaria preoperatoria no reduce significativamente la estancia media hospitalaria del paciente quirúrgico”.
- Hipótesis alterna. Los valores observados en el universo, muestra o variable, no son equivalentes a los encontrados en el otro universo, muestra o variable: Es mayor, es menor, es diferente. Por ejemplo, “La educación sanitaria preoperatoria reduce significativamente la estancia media hospitalaria del paciente quirúrgico”.
