3. ENFOQUE MIXTO. LA INTEGRACIÓN DE LOS MÉTODOS
Como se ha plasmado anteriormente, no se puede decir que un paradigma sea mejor que otro, ambos permiten un acercamiento para conocer distintos aspectos de la realidad y conocerla de diferentes maneras. Dependiendo de qué se quiera conocer se puede decidir la utilización de uno u otro método.
Las alternativas metodológicas cuantitativa y cualitativa cumplen cada una su papel y su selección depende de la pregunta de investigación y del interés que anime al investigador.
Las dos metodologías ofrecen elementos importantes con sus posibilidades y sus límites. El investigador debe conocer y diferenciar claramente ambos paradigmas, conocer los potenciales de cada uno, tener muy claras las preguntas de su investigación y saber en cuál de ellos ubicarse para generar el conocimiento que quiere.
Los dos paradigmas se complementan en el conocimiento, explicación y comprensión de la realidad social. La investigación mixta implica combinar los enfoques cualitativo y cuantitativo en un mismo estudio. Sobre un estudio cuantitativo que nos ofrezca unos resultados llamativos en alguna de sus variables y que afecte a una determinada franja de población, se puede utilizar posteriormente un estudio cualitativo en esa franja poblacional para comprender mejor el fenómeno. De igual forma, sobre las conclusiones extraídas de un estudio cualitativo, podemos aplicar posteriormente un estudio cuantitativo para conocer qué parte de una población más amplia podría encontrarse en esa situación. La metodología debe estar claramente definida en cada parte del estudio, aunque se pueda complementar una con la otra.
No se reemplazan los enfoques, sino que se utilizan las fortalezas de ambos tipos, combinándolas y tratando de minimizar sus debilidades potenciales. Esto implica la recolección, análisis e interpretación de los datos cualitativos y cuantitativos, por lo que genera inferencias de ambos tipos. Por lo general, se utilizan muestras probabilísticas guiadas por propósitos simultáneos.
Hoy en día, ante la posibilidad de fusionar ambos enfoques, podemos encontrar posiciones, desde el “rechazo total” hasta su “completa aceptación e impulso”.
Collins, Onwuegbuzie y Sutton (2006) identificaron cuatro razonamientos para utilizar los métodos mixtos:
- Enriquecimiento de la muestra (al mezclar enfoques se mejora).
- Mayor fidelidad del instrumento (certificando que éste sea adecuado y útil, así como que se mejoren las herramientas disponibles).
- Integridad del tratamiento o intervención (asegurando su confiabilidad).
- Optimizar significados (facilitando mayor perspectiva de los datos, consolidando interpretaciones y la utilidad de los descubrimientos).
Han recibido varias denominaciones tales como investigación integrativa (Johnson y Onwuegbuzie, 2004), investigación multimétodos (Hunter y Brewer, 2003; Morse, 2003), métodos múltiples (M. L. Smith, 2006; citado por Johnson, Onwuegbuzie y Turner, 2006), estudios de triangulación (Sandelowski, 2003), e investigación mixta (Tashakkori y Teddlie, 2009; Plano y Creswell, 2008; Bergman, 2008; y Hernández Sampieri y Mendoza, 2008).
Johnson et al. (2006) visualizan en un “sentido amplio” a la investigación mixta como un continuo en donde se mezclan las enfoques cuantitativo y cualitativo, centrándose más en uno de éstos, o dándoles el mismo “peso”. Cabe señalar que cuando se hable del método cuantitativo, éste se abreviará como CUAN y cuando se trate del método cualitativo como CUAL.
Un estudio mixto sólido comienza con un planteamiento del problema contundente y demanda claramente el uso e integración de los enfoques cuantitativo y cualitativo, aunque como señalan Tashakkori y Creswell (2007), no todas las preguntas de investigación y objetivos se benefician al utilizar métodos mixtos. Consecuentemente, cuando un proyecto explora preguntas de investigación mixtas con componentes o aspectos cualitativos y cuantitativos interconectados, el producto final del estudio o reporte (particularmente la discusión: conclusiones e inferencias) deberá incluir ambas aproximaciones.
La validez en los métodos mixtos ha sido abordada desde diversas perspectivas. En los primeros estudios de esta naturaleza, la validez se trabaja de manera independiente para los enfoques cuantitativo y cualitativo, buscando validez interna y externa para el primero, y la dependencia y otros criterios para el segundo. Sin embargo, recientemente ha surgido una propuesta de autores como Onwuegbuzie y Johnson (2006), Hernández Sampieri y Mendoza (2008) y Teddlie y Tashakkori (2009), que incorporan varios elementos para la validez y la calidad de los diseños mixtos, de los cuales destacan:
- Rigor interpretativo.
- Calidad en el diseño.
- Legitimidad.
La investigación hoy en día necesita de un trabajo multidisciplinario, lo cual contribuye a que se realice en equipos integrados por personas con intereses y aproximaciones metodológicas diversas, que refuerza la necesidad de usar diseños multimodales.
