Tema 3. La pregunta de investigación.


3.1 EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN 

Las investigaciones se originan por dudas que nos surgen, sin importar en un primer momento el enfoque que habremos de seguir. Para iniciar una investigación siempre se necesita una idea. La idea de investigación surge de experiencias previas, ya sea de la lectura de la bibliografía existente, de la observación de eventos, de pensamientos previos o de problemas específicos de la práctica diaria.

Las buenas ideas deben alentar al investigador, ser novedosas y servir para la elaboración de teorías y la resolución de problemas ampliando el conocimiento existente.

A menudo en investigación para la salud, las ideas nos las proporciona nuestra práctica diaria en el trato con otras personas y responden a determinadas necesidades (un paciente nos puede solicitar una investigación sobre su patología; un superior puede requerir un estudio en particular; desde la gerencia pueden venir marcadas unas líneas de investigación determinadas) o si queremos progresar académicamente la investigación es una prioridad.

Para profundizar en el tema es necesario conocer estudios, investigaciones y trabajos anteriores, especialmente si uno no es experto en el tema. 

Podemos encontrarnos ante diferentes situaciones:

  • Temas ya investigados, estructurados y formalizados, sobre los cuales es posible encontrar documentos escritos y otros materiales que reportan los resultados de investigaciones anteriores.
  • Temas investigados, pero menos estructurados y formalizados, el conocimiento puede estar disperso o no ser accesible. De ser así, habría que buscar los estudios no publicados y acudir a medios informales, como expertos en el tema, profesores, amigos, etc.
  • Temas poco investigados y estructurados, los cuales requieren un esfuerzo para encontrar lo que escasamente se ha investigado.
  • Temas no investigados. 

Como investigadores podemos replicar aquellos problemas ya investigados, reproducir la investigación para adaptar el estudio al contexto social o asistencial donde vaya a realizarse, resolver dudas que hubiesen quedado sin respuesta en anteriores investigaciones. En el caso en que la investigación sea escasa o no existe, podemos abrir una nueva investigación.

Una vez definido el tema, el siguiente paso es el de concretar cuáles van a ser los objetivos que se pretenden buscar. Una buena manera de definir los objetivos es comenzar planteándose preguntas de investigación sobre qué querría saber más.

 

3.2 ¿CÓMO ELABORO MI PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN? 

Una buena pregunta de investigación debe cumplir con los requisitos incluidos en el acrónimo FINER:

  • Factible
  • Interesante.
  • Novedosa.
  • Ética.
  • Relevante

 

  • Factible. Es la capacidad de responder a la pregunta en términos de ser viable, contar con lo necesario tanto recursos humanos como materiales: sujetos para participar en el estudio, instrumentos de medición, presupuesto, personal entrenado, área geográfica, tiempo, etc. También debemos plantearnos el tipo de permisos o autorizaciones necesarias desde el punto de vista ético o si será preciso contactar con alguna persona que nos sirva de acceso a ciertos lugares, más en el caso de estudios cualitativos. Debemos establecer cronograma con tareas asignadas a los diferentes miembros del equipo y quién o quiénes serán los que coordinarán la investigación en las diferentes localizaciones sobre todo en el caso de estudios más complejos como los multicéntricos,
  • Interesante. El grado de interés potencial que los resultados pueden aportar al campo de conocimiento donde se desarrolla la investigación. Si no va a modificar ni a aumentar el conocimiento que se tiene sobre un fenómeno, dicha pregunta de investigación no puede ser considerada interesante.
  • Novedosa. No debe por tanto haber sido ya contestada ni obvia en su respuesta. Sin embargo, la idea puede no ser completamente nueva, sino que, por ejemplo, puede confirmar resultados en poblaciones no estudiadas o intenta superar problemas metodológicos de estudios previos.
  • Ética. En el sentido más amplio de la palabra. El investigador clínico trabaja con seres humanos y deberá tener en consideración todos los principios éticos que rigen la investigación científica. Tener siempre presente el principio hipocrático: “Primum non nocere” (Antes que nada, no dañar). También debe garantizarse que los beneficios para los participantes y para la sociedad sean los máximos posibles. Se deben exponer claramente los motivos e intenciones que inducen a realizar el estudio (algo a considerar especialmente cuando se trata de conseguir financiación).
  • Relevante. El investigador deberá preguntarse acerca de la utilidad que tendrá la respuesta a su pregunta, sea positiva o negativa. No se deben investigar temas que son de naturaleza moral o ética, puesto que en estos casos no hay una forma más adecuada de actuar, sino que es una cuestión en la que los valores morales o éticos determinan cómo actúa cada individuo.

 

La pregunta ha de estar bien hecha, en el sentido de tener una coherencia con el método elegido para contestarla, debe estar en consonancia con la naturaleza de la investigación.

Con relación a la factibilidad conviene plantearse una serie de interrogantes dirigidas a valorar la posibilidad de llevar a cabo la investigación. Entre estas se pueden citar algunas:

• ¿Es viable? ¿Se dispone de recursos humanos, económicos y materiales suficientes para realizar la investigación?

• ¿Es factible realizar el estudio en el tiempo disponible o previsto?

• ¿Es factible lograr la participación de los sujetos u objetos necesarios para la investigación?

• ¿Es factible conducir el estudio con la metodología disponible o seleccionada?

• ¿La metodología a seguir conduce a dar respuesta al problema?

• ¿El investigador conoce y domina la metodología seleccionada?

• ¿Hay problemas ético-morales en el desarrollo de la investigación?

• ¿Hay posibilidad de lograr la participación de los sujetos u objetos en el estudio?

 

En relación con la utilidad y conveniencia de realizar el estudio, el investigador debe formularse otra serie de interrogantes, como estas:

• ¿El problema o hecho que queremos abordar es importante? ¿Se podrán generalizar los hallazgos?

• ¿Qué necesidades serán satisfechas con los resultados de la investigación? ¿Los conocimientos obtenidos beneficiarán a los pacientes o a la comunidad?

• ¿Los resultados resultarán de aplicación práctica o de importancia teórica?, es decir:
o   ¿El estudio contribuirá a formular o modificar prácticas o políticas asistenciales?
o   ¿Los resultados permitirán aceptar o rechazar conjeturas que no han sido probadas?

 

Las respuestas a estas y otras interrogantes deben ser analizadas determinando si aquellos puntos negativos constituyen un obstáculo para la ejecución de la investigación o si es posible solucionarlos antes o durante el proceso de la planificación del estudio.

Si la respuesta a alguna de estas cuestiones es no, deberíamos plantearnos otra pregunta de investigación, puesto que si el problema o hecho sobre el que queremos investigar no es importante, o sus resultados no ampliarán los conocimientos actuales, no tiene interés emplear el esfuerzo de realizar el estudio. Por otro lado, si los conocimientos no resultaran beneficiosos para la población diana, debemos plantearnos que no es ético realizar la investigación y por tanto no realizarla.

Es útil plantear estas interrogantes para analizar las implicaciones técnicas, económicas, éticas y legales, y buscar solución.

La existencia de obstáculos no debe anteponerse en ningún momento a la necesidad de dar respuesta a un problema dado, mediante la investigación que se plantea.

 

3.3 PREGUNTA ESTRUCTURADA 

Inicialmente las preguntas son generales, poco precisas y requieren analizarse con cuidado para que se transformen en planteamientos más precisos y estructurados. Es importante acotar esta pregunta para obtener respuestas concretas, para lo cual se requiere una revisión bibliográfica sobre la idea o buscar referencias.

El investigador debe ser capaz no solo de conceptualizar el problema, sino también de escribirlo en forma clara, precisa y accesible. El enunciado adecuado del problema es una de las partes más importantes de la investigación. El problema debe formularse claramente y sin ambigüedad en forma de pregunta. 

Elaborar correctamente la pregunta de investigación para obtener una respuesta precisa en relación con el problema a estudiar y que dirija la búsqueda de bibliografía hacia la obtención de respuestas pertinentes y precisas. 

Una pregunta bien formulada en el proceso de investigación:

  • Ayuda a la elección de una adecuada metodología de trabajo para resolverla.
  • En el desarrollo de investigaciones secundarias, las preguntas bien formuladas simplifican y facilitan el trabajo de búsqueda entre la avalancha de nuevos estudios que se publican cada día.
  • Facilita otras etapas del proceso de investigación.
  • Ayuda a que los resultados finales obtenidos sean útiles y accesibles, que respondan específicamente a la cuestión planteada.
  • En la búsqueda bibliográfica permite sugerir estrategias de búsqueda de alto rendimiento, rápidamente indican si los conocimientos que nos aporta la literatura científica son relevantes para las necesidades de nuestra investigación. 

La estructura de una pregunta de investigación ha de recoger todos los aspectos que mencionábamos (FINER) y que nos garanticen que sea factible encontrar la respuesta en las fuentes de información documental. 

Para formular correctamente una pregunta es conveniente identificar los siguientes aspectos:

  • el problema de salud, enfermedad o condición clínica.
  • las características del paciente (edad, sexo…).
  • qué intervención se va a realizar (terapéutica, diagnóstica, preventiva, etc.).
  • con qué lo queremos comparar.
  • la medida del resultado.

 

Se deben establecer unos criterios suficientemente explícitos en cada uno de los apartados. Estos criterios deberán aplicarse después a los estudios que identifiquemos para decidir su inclusión o exclusión. 

El formato de pregunta más utilizado para conseguir esto es el sistema PICO.

Este sistema parte de un acrónimo en el cual cada letra hace referencia a una parte de la pregunta.

P (paciente, población o problema). debemos centrarnos en un tipo de pacientes o problema porque si no la pregunta de investigación se torna inmanejable. (Características de los participantes, tipo de pacientes a estudio o patología de la que surge la pregunta).

  • I (intervención). Datos de la tecnología, tratamiento, terapia o intervención principal que se quiere explorar.
  • C (comparador). Con otras técnicas u opciones de tratamiento. Esta parte de la pregunta no siempre ésta incluida porque no siempre queremos comparar una intervención con otra. En caso de que no sea necesaria esta parte, se obvia (por eso con frecuencia vemos que a pregunta PICO también se la llama pregunta PIO).
  • O (outcome-resultado en inglés). en este apartado debemos especificar con que resultado relacionamos la intervención.

 

Definir claramente los criterios en cada caso. Las cuatro partes están relacionadas y en su conjunto nos dan una descripción precisa de cuál es la pregunta de investigación adecuada con la que también podemos realizar mejor   la búsqueda para documentar nuestro marco teórico.

Es habitual trabajar esta información en forma de tabla, sobre todo porque nos ayuda a tener una visión panorámica y ordenada de la pregunta y facilita la asignación de palabras y/o tesauros claves para la búsqueda posterior. 


Ejemplo:  En una planta de pediatría se plantea u tratamiento nuevo hasta ese momento para niños con bronquiolitis (Helio añadido al Oxígeno) y queremos investigar si ese nuevo tratamiento es mejor que el tradicional que se venía utilizando.

 

La pregunta estructurada:

P (paciente, población o problema). Niños con bronquiolitis grave

I (intervención). Tratamiento con Heliox

C (comparador). Comparado con Aire-Oxígeno

O (outcome-resultado en inglés). Necesidad de ventilación asistida

 

La pregunta correcta de investigación (conteniendo todos los apartados) sería: En niños con bronquiolitis grave, el tratamiento con Heliox frente al tradicional de aire-O2, ¿disminuye la necesidad de ventilación asistida? 

Los tipos de preguntas pueden ser sobre:

  • Intervención. Preguntas referentes a tratamientos y terapias.
  • Etiología y factores de riesgo. ¿Cuáles son las causas del problema?
  • Frecuencia. ¿Cuál es la frecuencia del problema a estudio?
  • Diagnóstico. ¿Tiene el paciente el problema a estudio?
  • Pronóstico y predicción. ¿Cómo será la evolución del problema a estudio?

En función del tipo de pregunta y de respuesta que deseemos, elegiremos el tipo de diseño del estudio:

 

 

BIBLIOGRAFÍA

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