El lema del cartel del CDC “LAS MANOS LIMPIAS SALVAN VIDAS; Proteja a los pacientes, protéjase usted”, no es un eufemismo, sino una realidad, ya hemos visto las cifras de los fallecidos por efecto de las IRAS, y sabemos que la principal causa de estas infecciones son las manos de los profesionales asistenciales.
A través de los estudios de indicadores, comprobamos que a mayor operatividad (mantenimiento) de los Puntos de Dispensación de Solución Hidroalcohólica (SHA) en todos los puntos de la actividad asistencial, mayor consumo de SHA, y por consiguiente mayor adhesión a la higiene de manos, se produce una disminución de las tasas de Infección Nosocomial.
La higiene de las manos, una acción muy sencilla, sigue siendo la medida primordial para reducir las infecciones nosocomiales y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos.
Sin embargo, la observación de las prácticas correctas por parte de los profesionales sanitarios es sumamente escasa. Por lo general, las enfermeras y los médicos se lavan las manos menos de la mitad de las veces que deberían hacerlo.
