Tema 1. Valoración enfermera del paciente onco-hematológico.


El aumento de pacientes con cáncer está acompañado en la actualidad, por una mayor supervivencia, debida, entre otros factores, a la mejora e incremento de los agentes quimioterápicos y de su alta agresividad, así como de las innovaciones en el tratamiento del cáncer (inmunoterapia, etc.). Debido a esto, los servicios de Urgencias se encuentran con las crecientes complicaciones secundarias a los tratamientos, lo que hace que el personal de enfermería de estos servicios deba estar en continua actualización para un mejor manejo de estos pacientes.

Se debe saber diferenciar a los pacientes terminales de aquellos que se encuentran en un estadio avanzado de su enfermedad, con pocas posibilidades de curación pero que son capaces de responder a tratamientos específicos que no han sido aplicados y podrían aumentar la supervivencia y/o mejorar la calidad de vida si resultan eficaces. Por ello se pueden clasificar a estos pacientes en:

  • Pacientes curados/curables: aquellos con un tumor no metastásico que ha sido intervenido y/o tratado con quimioterapia y/o radioterapia con intención curativa. Son candidatos a cualquier medida invasiva. Dentro de este grupo se encuentran los pacientes intervenidos por una neoplasia, que posteriormente reciben tratamiento adyuvante (profilaxis de recaída), pues se hallan ya libres de enfermedad.

  • Pacientes no curables, pero con opciones de tratamiento activo: aquellos con un tumor metastásico o locorregionalmente muy avanzado e irresecable, pero candidatos a tratamiento oncológico específico. Son candidatos a medidas moderadamente invasivas por un problema agudo solucionable (sepsis, IAM, etc.) pero no candidatos a RCP, pues son pacientes que invariablemente fallecerán por su neoplasia.

  • Pacientes no curables, con escasas/nulas opciones de tratamiento y respuesta: no son candidatos a medidas invasivas ni RCP, pues su pronóstico es malo a corto plazo. El tratamiento irá encaminado al control sintomático.