Tema 2. Técnicas y procedimientos cardiovasculares.


11.5. OBSERVACIONES ENFERMERAS

  • La pericarditis nunca debe practicarse en un paciente inestable y con alteraciones graves de la hemostasia. Nunca debe realizarse sin hemograma y estudio de coagulación previo. El procedimiento no está contraindicado a no ser que sea una emergencia vital.
  • La punción pericárdica tiene por objeto introducir una aguja en la cavidad pericárdica para obtener una muestra del material existente en ella para diagnóstico, o bien evacuar líquido o gas terapéuticamente.
  • La pericardiocentesis está indicada:
    o   En pacientes con datos clínicos de taponamiento cardíaco (pericardiocentesis terapéutica).
    o   En pacientes sin datos clínicos de taponamiento cardíaco, está indicada cuando hay sospecha de pericarditis purulenta, en los pacientes con derrame pericárdico crónico significativo y en los pacientes con neoplasia con posibilidad de afectación pericárdica
  • A la vez que se aspira con suavidad se progresa la aguja (aproximadamente hasta 2,5 cm) y cuando se obtenga sangre roja se procederá a la extracción de alrededor 30 ml. Hay que tener en cuenta que se debe retirar la aguja si:
    o   ↑ST: indica punción epicárdica o miocárdica.
    o   Q Profunda: indica punción en Ventrículo.
    o   ↑PR: indica punción auricular.
  • El procedimiento se debe llevar a cabo en la en una unidad coronaria, en una unidad de cuidados intensivos o en un laboratorio de arritmias o de hemodinámica, bajo condiciones estériles y con el paciente debidamente monitorizado.
  • Las complicaciones más frecuentemente asociadas al procedimiento son arritmias cardíacas, perforación-laceración cardíaca, neumotórax y lesión de alguna arteria coronaria.