Tema 6. Lesiones No Traumáticas de la columna torácica y lumbar.


1.1. LUMBOCIATALGIAS

El dolor lumbar, en ocasiones, se irradia a uno o a ambos miembros inferiores siguiendo un trayecto metamérico acorde con una o varias raíces nerviosas. Las raíces más frecuentemente implicadas son la L5 y la S1.  El plexo lumbo-sacro está formado por el ramo ventral de L4 y todo L5, junto a los ramos ventrales de S1 a S3.El tronco lumbo-sacro (L4-L5) emerge en la cara medial del músculo psoas, medial al nervio obturador y desciende sobre el borde anterior de la pelvis para unirse al primer ramo sacro (delante de la ASI)

Se forman 2 bandas:

  • Superior: conexión del tronco lumbo-sacro con S1-S2 y mayor parte de S3 que forma el nervio ciático
  • Inferior: más pequeña, entre porción < de S3 con parte de S4 (algo de S2) formando el nervio pudendo

Debemos recordar por tanto que el nervio ciático y sus ramas inerva la mayor parte de la musculatura posterior de muslo, cara antero-lateral de la pierna y pie. Por lo que un problema de irritación del nervio podría dar clínica en  el MMII, tanto alteraciones sensitivas como motoras (debilidad muscular, o aumento del tono).

Las exploraciones radiográficas simples son de poca utilidad para el diagnóstico de este tipo de problemas. En ellas sólo veremos cambios degenerativos y, en ocasiones, pérdida de altura de algún espacio discal. La prueba de imagen de mayor utilidad es la RM en la que veremos, con gran frecuencia, cambios degenerativos discales con protrusión o extrusión de material discal al canal comprometiendo o anulando la raíz sintomática. Existen algunas pruebas de tensión neural que nos pueden indicar si existe neuroirritación del nervio ciático, como el Test de Lassegue y que nos pueden ser de ayuda en la exploración física.

El tratamiento inicial se basa en uso de analgésicos de primer orden y, en casos más graves, opiáceos, acompañados de esteroides. En los casos más complejos  en los que exista déficit motor o bien, cuando no exista respuesta al tratamiento conservador, el abordaje terapéutico debe ser quirúrgico descompresivo asociando o no artrodesis lumbar en función del estado del disco intervertebral.